Air France-KLM rescatada mientras su presidente se embolsa una prima millonaria

1ro de julio por Jérôme Duval


Foto: Mathieu Marquer

El Gobierno francés concede un préstamo histórico a Air France-KLM, pero hace la vista gorda ante los emolumentos de su presidente, Benjamin Smith, quien sigue embolsándose una prima exorbitante.

Con casi todas las aerolíneas en tierra, el sector de la aviación está siendo duramente golpeado por la crisis de la pandemia del coronavirus. Mientras se han puesto en marcha rescates masivos para reflotar el sector, el grupo franco-holandés Air France–KLM, una de las grandes empresas más afectadas, pide ayuda al Estado francés y al mismo tiempo planifica reestructuraciones y recortes de personal. Francia le concedió un histórico préstamo de 7.000 millones de euros mientras que los Países Bajos piensan inyectar entre 2.000 y 4.000 millones de euros más.

Completando el programa para el conjunto de la industria aeronáutica, el Gobierno francés, más propenso a acudir al rescate de los sectores contaminantes de la aviación y del automóvil que a reactivar los ferrocarriles, anunció el 9 de junio, mediante su ministro de Economía, Bruno Le Maire, un plan de apoyo masivo que asciende a más de 15.000 millones de euros (incluidos los 7.000 millones concedidos a Air France-KLM), aunque sin tener en cuenta los aeropuertos, preocupados por su viabilidad, como ha señalado la Unión de Aeropuertos Franceses.

De acuerdo con las recomendaciones de la Asociación Francesa de Empresas Privadas (Afep), que defiende los intereses de las 113 mayores empresas francesas con su labor de lobbying, de reducir los salarios de los directivos de las grandes empresas durante el período en que se solicitaría un ERTE, el CEO de Air France-KLM, Benjamin Smith, anunció que, en señal de solidaridad, recortaría en un 25% su salario fijo de 900.000 euros al año y renunciaría a su remuneración variable, fijada en 768.456 euros por el Consejo de Administración. No obstante, de acuerdo con Bercy (sede del Ministerio de Hacienda en París), conserva la prima de 2 millones de euros, pagadera en 2022 bajo determinadas condiciones de rendimiento. Inicialmente inadvertido, destaca otro “detalle”: aunque reduzca su salario fijo “durante la crisis vinculada al covid-19”, la renuncia a su remuneración variable se aplica, dice el interesado, con respecto “al ejercicio 2020”, es decir el año próximo en 2021, con la crisis ya muy avanzada.

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El silencio del Gobierno francés sobre este asunto contrasta con las declaraciones del Gobierno holandés, cuyo Estado es también accionista del grupo. El ministro de Hacienda Wopke Hoekstra advierte: “En estos tiempos de crisis, las primas no son acertadas y son incompatibles con las ayudas financiadas por los contribuyentes”. Ni la crisis del coronavirus ni estas declaraciones al más alto nivel parecen frenar el apetito voraz del recién instalado directivo de la corporación multinacional, hasta hace poco el número dos de Air Canada. La Junta General de Accionistas del 26 de mayo confirmó la concesión al Consejero Delegado Benjamin Smith de una remuneración variable además de su salario fijo, ahora reducido a 675.000 euros, y de prestaciones en especie por un importe de 313.201 euros. En cuanto a la prima por un importe de 2 millones de euros, aunque no se pagará antes de 2022 en función de determinados criterios de rendimiento, permanece intacta. Es decir que su remuneración total en 2020 asciende a 3.981.657 euros. ¡A este precio, se antoja más fácil mostrar compasión y lanzar comunicados sobre una reducción de salario fijo, aunque ésta siga siendo más baja que sus prestaciones en especie!

Durante la Junta General, los Países Bajos expresaron su desacuerdo, tal y como confirmó el gabinete del ministro de Hacienda Wopke Hoekstra: “Como accionistas, votamos en contra de las resoluciones sobre las primas del CEO. El ministro Hoekstra considera que se necesita mucho dinero de los contribuyentes para ayudar a las empresas y los empleados en esta crisis. Por lo tanto, no es el momento de defender las primas de los ejecutivos de la empresa”.

Francia, por su parte, no ve nada que objetar y votó a favor del pago. El gabinete del ministro de Economía justifica esta elección: “La parte variable asignada a Benjamin Smith para el ejercicio económico de 2019 se refiere al desempeño de sus funciones en un contexto anterior a la crisis de Covid-19. Se trata, pues, de un derecho adquirido por una actuación pasada, que no debe ser cuestionado hoy en día. También observamos que la recepción efectiva del importe se ha aplazado hasta finales de 2020, para no pesar sobre la tesorería en el momento álgido de la crisis".

Aunque el Gobierno se mantiene bastante discreto sobre estos reveses en tiempos de crisis, no puede ignorarlos. Altos funcionarios observan estas acciones. Como Martin Vial, miembro del Consejo de Administración de Air France-KLM en calidad de director representante del Estado francés. Ahora bien ¿qué crédito puede darse a este hombre que, en la dirección general del Tesoro entre 1986 y 1988, participó activamente en la privatización del CCF (Crédit Commercial de France), dirigió la venta del grupo Suez, o más recientemente ha elogiado la privatización de la Française des Jeux (FDJ, equivalente a la Lotería Nacional) como un ”buen negocio“ para el Estado y los contribuyentes? Una declaración un tanto esquizofrénica y sorprendente si se tiene en cuenta que Martin Vial dirige la Agencia de Participaciones del Estado y, como tal, es el garante de las empresas en las que el Estado es accionista. Un estatus al servicio del Estado, que le paga, pero que no parece perturbar su empecinamiento en sacar las grandes empresas del seno público. En otras palabras, hacer que el Estado se retire en beneficio Beneficio Resultado contable positivo neto fruto de la actividad de una sociedad. El beneficio neto es el beneficio después de impuestos. El beneficio a distribuir es la parte de aquél que puede ser repartido entre los accionistas. del sector privado...

La ayuda financiera concedida a la empresa es emblemática debido a la magnitud del préstamo: 7.000 millones de euros, de los cuales 3.000 son préstamos estatales directos

La ayuda financiera concedida a la empresa es emblemática debido a la magnitud del préstamo: 7.000 millones de euros, de los cuales 3.000 millones son préstamos estatales directos y 4.000 millones en el marco del préstamo garantizado por el Estado (PGE). También lo es por el nivel de la garantía otorgada por el Estado, que se sitúa en el 90%. Sin embargo, en su documento “Preguntas frecuentes” del 31 de marzo, el Gobierno estipula que el Estado garantiza los préstamos a las grandes empresas de más de 5.000 empleados o con un volumen de negocios de más de 1.500 millones de euros, como Air France-KLM, hasta el 70% y no el 90%.

El gabinete del Ministro, consultado a primeros de junio sobre este tema, da su explicación: “Son cantidades enormes, importantes y son negociaciones que se llevan a cabo después entre los bancos. Ya sabes, es un grupo de bancos. Para Air France, hay por lo menos cuatro así que después, hay un reparto de la responsabilidad, y para que los bancos estén dispuestos a prestar 4.000 millones, el Estado debe poder garantizar la mayor parte de este dinero, porque de lo contrario no prestarían y no habría ningún PGE. Para cada uno, hay un reparto de riesgos, 10% para los bancos, 90% para el Estado, ¡es un trato!”.

El decreto del 2 de mayo permitirá de hecho derogar las disposiciones anteriores para ofrecer legalmente una garantía del Estado del 90% a las grandes empresas. Dos días después, la Comisión Europea finalmente autorizó el préstamo francés. Los bancos salen bien parados, ya que no cubren el 30% de los riesgos como previsto inicialmente sino el 10% restante. ¿El trato? En caso de colapso financiero de la empresa, es la comunidad encuadrada en el Estado la que deberá pagar la mayor parte de la factura para salvar una compañía de la que ahora solo posee el 14,30%.

Además, este súper préstamo no impedirá que la compañía, cuando revele su plan de reducción de personal a principios de julio, prevea salidas masivas, y estas serán sin duda muy superiores a los 1.500 recortes de puestos de trabajo para finales de 2022 previstos para febrero. Ya el pasado mes de abril, el director general de Air France-KLM advirtió: “Debemos convertir esta crisis en una oportunidad para hacer las reformas estructurales que algunos de nuestros competidores ya han llevado a cabo”.

Traducción de Cathy Boirac

Fuente : El Salto




Jérôme Duval

es miembro del CADTM, Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (www.cadtm.org) y de la PACD, la Plataforma de Auditoría Ciudadana de la Deuda en el Estado español (http://auditoriaciudadana.net/). Es autor junto con Fátima Martín del libro Construcción europea al servicio de los mercados financieros, Icaria editorial 2016 y es también coautor del libro La Deuda o la vida, (Icaria, 2011), libro colectivo coordinado por Damien Millet y Eric Toussaint, que ha recibido el Premio al libro político en Lieja, Bélgica, en 2011.

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