Tras tres días tragicómicos que han sacudido a la Grecia (y a la Europa) capitalista

El gobierno de unión nacional, preludio de la profundización ulterior de la lucha de clases

9 de noviembre de 2011 por Yorgos Mitralias


«¿Por qué de repente esta inquietud, esa confusión (como los rostros que se han vuelto graves). ¿Por qué las calles, las plazas, se vacían tan rápido y cada uno vuelve a su casa tan preocupado? Es que los bárbaros llegan hoy y estas cosas deslumbran a los bárbaros»

K. Kavafis, «Esperando a los bárbaros» (extracto)

¿Por qué toda esta agitación griega e internacional? ¿Por qué las amenazas y los chantajes, por qué las intrigas florentinas, por qué todo este psicodrama político ateniense sobre fondo de tragicomedia de Cannes? ¿Y por qué finalmente ’la unión nacional’ griega tan deseada por los maestros cocineros de Berlín, de París, de Washington y de más allá? ¿Por qué?...
Y bien, es simple: Porque hacía falta, cueste lo que cueste, impedir la llegada de los ’bárbaros’, la irrupción de las masas griegas revueltas sobre la escena política. Porque hacía falta retardar al máximo las elecciones generales tan deseadas por la plebe en cólera y aún más temidas por la Santa Alianza de los cancilleres y los banqueros.

En efecto, hablar de pánico de la burguesía griega es poco decir. Resulta que hace algunos días, el -hasta ayer- primer ministro griego y ¡presidente de la Internacional Socialista! Yorgos Papandreu, frente a la demanda casi unánime de elecciones generales inmediatas, pierde su cabeza queriéndola salvar, se inventa un referendum (trampa) y ¡la amenaza directa de un golpe de Estado militar imaginario! [1] El resultado es inmediato: Gran pánico de sus jefes y colegas europeos que, totalmente sorprendidos de la eventualidad de un referendum incontrolable en esta Grecia descontrolada en ebullición permanente, conminan a este Papandreu grapado a su sillón de primer ministro a que se explique ante ellos inmediatamente en Cannes.

La humillación de Papandreu (y de Grecia) debía ser ejemplar para que ’los de abajo’ en Europa y en el mundo no tomen en serio que no ha sido más que una amenaza de referendum brumoso por su parte. Un Papandreu firme ante sus patrones, acepta imperturbable que el tándem Merkel-Sarkozy anuncie no sólo la fecha, sino también el contenido de la cuestión del referendum... «griego»: No sí o no al acuerdo del 26-27 de octubre sino sí o no al euro.

El chantaje es claro y no deja lugar a dudas sobre el porvenir del famoso referéndum trampa. No tendrá lugar. Pero los estragos provocados en Europa y sobre todo en Grecia por este primer ministro griego «aventurero e irresponsable» son ya tan enormes que sus elecciones tan temidas parecen inevitables. Entonces, ¿Cómo hacer para desactivar la crisis alejando a Papandreu del Gobierno e impidiendo la celebración de elecciones generales?

Como de milagro, todos los centros de poder y los grandes medios griegos se pusieron de acuerdo -en tiempo récord- en que la salvación vendría con un gobierno de unión nacional de los dos grandes partidos neoliberales, el PASOK y la Nueva Democracia [2]. Olvidadas las querellas políticas de la víspera, las ’elites’ griegas se han despertado bruscamente con una sola orden dictada por sus jefes europeos: Unión nacional antes de que los bárbaros se aprovechen de manera irreparable de nuestra desunión, de nuestros pánicos, de nuestras contradicciones e incluso de nuestras meteduras de pata…

Lo que ha seguido era previsible. Pese a su resistencia obstinada, Papandreu ha debido plegarse a las presiones que venían incluso del interior de su gobierno. Por otra parte, el rechazo del líder de Nueva Democracia, Antonis Samaras, de avalar la culebra del acuerdo del 26-27 de octubre participando en un gobierno de unión nacional no ha durado más que tres días: La ’oposición de su majestad’ practicada por la derecha griega desde el primer Memorandum dictado por la Troïka le daba su lugar en la cohabitación con el PASOK en el seno del mismo gobierno impuesto por la Troïka y el gran capital griego.

El gobierno de unión de los dos grandes partidos neoliberales no deja ninguna duda en cuanto a sus objetivos: Por un lado, servirá con abnegación los intereses de sus jefes griegos e internacionales haciendo votar, entre otras cosas, el presupuesto del Estado y el acuerdo del 26-27 de octubre. Por el otro, aplazará lo más posible el recurso a las urnas. Por otra parte, el pasado reciente de su primer ministro es muy elocuente: ¡Gran banquero, Loucas Papadimos ha sido durante mucho tiempo vicepresidente del Banco Central Banco central Entidad que, en un Estado, se encarga generalmente de la emisión de billetes de banco y del control del volumen de moneda y crédito. En España es el Banco de España quien asume dicho rol, bajo el control del Banco Central Europeo (BCE, ver más abajo).

El Banco Central de un país gestiona la política monetaria y tiene el monopolio de la emisión de la moneda nacional. Proporciona moneda a los bancos comerciales a un precio determinado por las tasas directoras, que son fijadas por el proprio banco.
Europeo (BCE BCE
Banco central europeo
El Banco Central Europeo es una institución radicada en Fráncfort, creada en 1998. Los países de la zona euro* le transfirieron sus competencias en materia monetaria y su funcióin oficial es el de asegurar la estabilidad de precios (luchar contra la inflación) en dicha zona. Sus tres órganos de decisión (El Consejo de Gobierno, el Comité Ejecutivo y el Consejo General) están compuestos por los gobernadores de los bancos centrales* de los países miembros y/o de “reconocidos” especialistas. Sus estatutos le hacen “independiente” políticamente pero está directamente influenciado por el mundo financiero.
)! De este BCE que forma parte de la Troïka de todos los males griegos…

Entonces… ¿La crisis ha terminado? No, en absoluto. Pero ahora hay una diferencia respecto al pasado: La situación ya no es más la misma porque la formación de este gobierno tiene el gran mérito de clarificar un paisaje político griego largo tiempo confuso y embrollado por maniobras políticas. En adelante, el tablero político griego es claro: Por un lado, los grandes –y pequeños- partidos burgueses sosteniendo los Memorandums y su austeridad cataclísmica y bárbara; y por otro, los partidos de izquierda que los rechazan y combaten. Por un lado, la burguesía griega; y por otro, el pueblo que sangra pero que lucha…

Evidentemente, todo sería mucho más claro y más fácil para ‘los de abajo’ si la izquierda griega se presentara ante esta línea derecha de enfrentamiento a muerte menos desunida y sectaria, más decidida a plantar cara a una derecha griega e internacional decidida a ir hasta el final de sus proyectos de pesadilla. Sin embargo, no hay que desesperar. La cólera y la determinación populares son tales que le hará falta a la reacción griega mucho más que la formación de un gobierno de unión nacional para llegar al cabo del seísmo social que agita desde hace meses los fundamentos del Estado burgués griego. En efecto, todo indica que la estabilización de la situación que seguirá a la formación de este engendro gubernamental será de corta duración, y será sin duda seguida por la profundización no sólo de la crisis, sino también de la movilización popular.

Sin embargo, a partir de ahora hay un problema que demanda con urgencia una respuesta realista y creíble: ¿Qué proyecto europeo alternativo y radical, no sólo para el movimiento griego, sino para todas las resistencias populares en Europa, frente a la crisis (terminal?) de la UE y de la verdadera guerra que sus dirigentes mantienen contra sus propias poblaciones? El caso griego acaba de demostrar que la salida del euro (y de Europa) no representa una alternativa ni realista ni creíble para estas poblaciones en lucha. Pero más que eso, no representa una solución de clase a la guerra de clases dirigida por los capitalistas europeos contra sus asalariados y sus pensionistas, sus jóvenes y sus parados, las mujeres y todos los oprimidos de este continente.

¿Entonces, qué? ¿Estamos condenados eternamente a la defensiva sin que haya jamás la esperanza de pasar al contraataque y vencer? La elaboración de la respuesta debe ser un affaire de todos. Pero, en último análisis, una cosa es segura: Todo dependerá de la capacidad de todas estas resistencias populares (en Grecia y en España, en Italia y en Portugal, en el proyecto común de una Europa democrática de los pueblos que tendrá prioridades diametralmente opuestas a las de la Europa actual de los banqueros, especuladores y capitalistas.

Así pues, camaradas, pongámonos juntos manos a la obra…

Traducción en castellano: Fatima Fatale



Notas

[1Tema tabú para los medios griegos, que no sueltan prenda, la preparación de este pretendido golpe de Estado militar griego ha debido implicar al menos a algunos miembros del gobierno Papandreu responsables del cambio de la totalidad del estado mayor del ejército griego, algunos días antes del desenlace cómico del affaire de Cannes. De todo esto queda una cuestión sin respuesta: ¿Desde cuándo los instigadores de tales actos, que implican a las fuerzas armadas de un país no son objeto de fuertes sanciones penales?

[2La preparación a la fuerza de los espíritus hacia el gobierno de unión nacional ha dado lugar a un lavado de cerebro sin precedentes por parte de todas las cadenas de televisión griegas. Durante los tres días precedentes a la formación del nuevo gobierno, la misma veintena de profesores, periodistas, políticos, banqueros y otros “expertos” de todo pelaje saltaban de un estudio a otro tanto para vencer las últimas resistencias prevenientes de los irreductibles de los dos grandes partidos, como para asentar su verdad sobre los telespectadores griegos.

Yorgos Mitralias

Periodista, Giorgos Mitralias es uno de los fundadores y animadores del Comité griego contra la deuda, miembro de la red internacional CADTM.

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