El retorno de los persas

26 de enero por Carles Badenes

CC - Flickr

Cuando en 1814, en los estertores de la Guerra del Francés, Fernando VII regresó a la Península tras su cautiverio encontró un panorama revuelto. Eran tiempos convulsos. El patriotismo desatado por una odiosa invasión extranjera se había combinado con demandas y agravios sociales acumulados, cristalizando en un programa de profundos cambios políticos: un proceso constituyente que bebía de la movilización popular y la organización descentralizada. Incluso en Cataluña, a diferencia de la anterior ocupación francesa en la Guerra del Rosellón, las viejas posturas autonomistas daban paso al entusiasmo entre estratos dirigentes por la posibilidad de participar en pie de igualdad en un proceso de construcción nacional de signo liberal.

A su llegada, el monarca fue recibido con un manifiesto en el que un nutrido grupo de diputados ultras pedían la abolición de la Constitución de Cádiz y un retorno al statu quo previo a la contienda. La proclama en cuestión, pura coartada golpista que todavía hoy hace las delicias del revisionismo histórico español, fue conocida como el manifiesto de los persas por su frase inicial: “Era costumbre en los antiguos Persas pasar cinco días en anarquía después del fallecimiento de su Rey, a fin de que la experiencia de los asesinatos, robos y otras desgracias les obligase a ser más fieles a su sucesor”.
La historia posterior es de sobras conocida: restauración revanchista del absolutismo borbónico y retorno del Antiguo Régimen. Sin embargo, la jugada partía de un error de cálculo, puesto que obviaba el agotamiento económico e institucional previos y las fuerzas sociales que la guerra había contribuido a desencadenar definitivamente: la crisis terminal del régimen.

Dos siglos después, cuando acaban de conformarse unas Cortes con claro aroma (re)constituyente, los altos dirigentes europeos hace días que leen en susurros las primeras líneas de su propio manifiesto.

Aunque sin el entusiasmo y la impaciencia propios del ecosistema mediático local. De momento en Frankfurt y Bruselas conceden, tal vez al estilo persa, un período de gracia a la ingobernabilidad light. Aun así, van llegando los avisos y hace tiempo que el programa para la próxima legislatura ha sido anunciado. Djsselblom, jefe del eurogrupo y socialdemócrata de la escuela González & Strauss-Kahn, advertía el pasado lunes a los futuros Futuros
Contrato a término
Un contrato a término o futuros (futures en inglés) es un compromiso firme de entrega normalizado, donde las características son conocidas de antemano, por una cantidad determinada de un activo subyacente definido con precisión, en una determinada fecha, denominada vencimiento, en lugar prefijado, y negociado en un mercado a término organizado. Los contratos a término son los instrumentos financieros que más se negocian del mundo.
gobernantes de la necesidad de recortar 9.000 millones de euros en gasto público el próximo año. Juncker repite desde hace días pacientemente su ‘esperanza’ en un pronto acuerdo que garantice cierta estabilidad.

El Reich no está para bromas. El orden reina en Atenas… al menos por ahora, pero los riesgos y amenazas crecen por todas partes. La combinación de recortes, ajustes salariales e inyecciones masivas del BCE BCE
Banco central europeo
El Banco Central Europeo es una institución radicada en Fráncfort, creada en 1998. Los países de la zona euro* le transfirieron sus competencias en materia monetaria y su funcióin oficial es el de asegurar la estabilidad de precios (luchar contra la inflación) en dicha zona. Sus tres órganos de decisión (El Consejo de Gobierno, el Comité Ejecutivo y el Consejo General) están compuestos por los gobernadores de los bancos centrales* de los países miembros y/o de “reconocidos” especialistas. Sus estatutos le hacen “independiente” políticamente pero está directamente influenciado por el mundo financiero.
apenas ha logrado estabilizar los mercados de deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
pública a costa de activar nuevas burbujas financieras, sin apuntalar una recuperación económica sostenida. El desempleo sigue por encima del 10% de media, varios países periféricos sumidos en el desastre, y no se ha conseguido alejar la espada de Damocles de la deflación ni con tasas de interés Interés Cantidad pagada como remuneración de una inversión o percibida por un prestamista. El interés se calcula sobre la base de la cantidad de capital invertido o prestado, de la duración de la operación y del último tipo aplicado en ese momento. a cero.

Por si fuera poco, la economía mundial no da más que disgustos: el frenazo chino; la correspondiente montaña rusa bursátil; riesgos para el crecimiento global y la estabilidad de los tipos de cambio. La Reserva Federal FED
Reserva Federal
Oficialmente Federal Reserve System, habitualmente abreviada en Federal Reserve o Fed, es el banco central de Estados Unidos. Fue creada el 23 de diciembre de 1913 mediante el Federal Reserve Act, también llamado Owen-Glass Act, tras varias crisis bancarias y el pánico bancario de 1907.
estadounidense, dispuesta a imponer su autoridad sobre la liquidez mundial caiga quien caiga, decide cambiar el signo de los tiempos dando por cerrada la larga época de crédito gratuito, y reorientando de paso hacia la financiación de los déficits norteamericanos los excedentes del resto del mundo. Poco margen para una estrategia de devaluación Devaluación Modificación a la baja del tipo de cambio de una moneda frente a otras divisas. interna al gusto de Frau Merkel con un comercio mundial en retroceso.

En campo propio las cosas no están mucho mejor. Soberanismos y populismos florecen por todas partes y el euroescepticismo adquiere creciente relevancia en la agenda política. A la ya tradicional línea de desequilibrio en el sur mediterráneo con movimientos antiausteridad y cada vez más gobiernos de centroizquierda, se suman Le Pen y el referéndum británico como nuevo epicentro atlántico de oposición a la Europa Alemana. En la periferia oriental Polonia, Hungría y Eslovaquia se asoman al abismo autoritario y extremoderechista.

La política exterior de la Unión (guiada por una prepotencia similar a la que ha caracterizado la imposición de la disciplina fiscal internamente) no ofrece tampoco grandes alegrías: con una guerra abierta en Ucrania y participación en conflictos enmarañados de África y Oriente Medio, cuyas consecuencias llegan al corazón mismo del continente. Ya no se trata solo de atentados yihadistas, acompañados de psicosis securitaria y belicista. La oleada de refugiados ha mostrado las costuras de una Europa que ya no se reconoce en el espejo. ¿Pueden el mercado único y la moneda común cohabitar con el resurgir de las fronteras internas? Hasta en Escandinavia y la propia Alemania el racismo se envalentona; de momento, la xenófoba y euroescéptica Alternative für Deutschland es ya tercera fuerza en los sondeos con cerca de un 15% en intención de voto: los huevos de la serpiente.

Soplan vientos fríos en Europa, y la Canciller de Hierro y los mandarines de la Unión no quieren problemas en la Península Ibérica. Saben que, con toda probabilidad, bastará con hacer temblar la prima de riesgo Prima de riesgo Cuando se concede un préstamo, el prestamista tiene en cuenta la situación económica del prestatario para fijar la tasa de interés. Un riesgo eventual de que el deudor no pueda satisfacer el reembolso provoca un aumento del tipo de interés que se le aplica. De este modo, el prestamista percibe un interés más alto, que se considera que le compensa el riesgo asumido al acordar el préstamo. Así mismo, el costo es mayor para el deudor, lo que acentúa la presión financiera que soporta. Por ejemplo, en el 2002, Argentina tuvo que hacer frente a unas primas de riesgo superiores a 4.000 puntos de base, lo que significa que si el tipo de interés del mercado es del 5 %, a este país se le prestaba a una tasa del 45 %. Esto le significó de facto no tener acceso al crédito, hundiéndose aún más en la crisis. Para Brasil, en agosto del 2.002, la prima de riesgo era de alrededor de 2.500 puntos. española para forzar el acuerdo entre los partidos del régimen del 78. Pero ello podría suponer una huida hacia adelante que complicase todavía más los dos vectores de inestabilidad que bloquean el cierre por arriba de la crisis política española: I) el ascenso de las llamadas “fuerzas del cambio” en las zonas urbanas más dinámicas del estado; II) el siempre imprevisible e inquietante Procés catalán.

La Unión Europea y el sistema euro fueron el pesado elefante en la habitación de la campaña para el 20D y lo han seguido siendo en las posteriores conversaciones para formar gobierno. No es de extrañar, dado el europeísmo entusiasta de PP y PSOE, pero tampoco Podemos y sus aliados quisieron arriesgarse. El debate sobre el euro y la deuda ha sido desterrado desde el rapto de Europa perpetrado el pasado julio ante el pueblo griego. En el proyecto de articular un nuevo patriotismo que dispute la hegemonía al nacional-católico, los de Iglesias carecen de una estrategia hacia el exterior equiparable al (electoralmente) eficaz discurso de la plurinacionalidad y el derecho a decidir en lo interno.

Con una deuda pública igual al PIB Producto interno bruto
PIB
El PIB es un índice de la riqueza total producida en un territorio dado, estimada sobre la base de la suma de los valores añadidos.
y una recuperación por completo dependiente de las medidas de expansión con las que el BCE enfrentó el ciclo electoral continental de 2015 los acontecimientos en la UE condicionarán, guste o no, lo que pueda ocurrir en los próximos meses en el Estado español. Cualquier sueño de pacto a la portuguesa (que ahora mismo parece que solo Sánchez e IU desean) debería tener eso en cuenta. En Bruselas, tecnócratas y financieros están embarcados en un verdadero salto de pértiga en el propio proceso constituyente europeo largo tiempo bloqueado. El TTIP y el plan estratégico Realizar la Unión Económica y Monetaria Europea, presentado en junio por “los 5 presidentes” (Juncker, Schulz, Djsselsbloem, Draghi y Tusk), son negociados con nocturnidad y alevosía, pese a suponer un claro punto de inflexión para lo soberanía nacional, el poder de los estados y, en general, lo que entendemos hoy por democracia. Y solo ahora, con el llamado “Plan B” para Europa impulsado por Varoufakis, parece empezar a vislumbrarse una modesta alternativa coordinada a nivel continental.

Los cinco días de anarquía persa pueden estar llegando a su fin. Un PSOE en horas bajas, atravesado por pugnas intestinas e intereses enfrentados, tiene ahora la responsabilidad de encontrar una salida al impasse político, que sea aceptable para los poderes europeos y funcional a la estabilidad del sistema euro. El nuevo orden dibujado por sus gestores, el golpe sobre la mesa y ansiado retorno a la normalidad tras una crisis política excesivamente larga, así lo requieren.

Pero nunca se sabe: pese a los esfuerzos denodados del absolutismo de la Santa Alianza y sus socios borbones, Europa tampoco volvió a ser lo mismo tras Waterloo.


CADTM

COMITE PARA LA ABOLICION DE LA DEUDAS ILEGITIMAS

35 rue Fabry
4000 - Liège- Belgique

00324 226 62 85
info@cadtm.org

cadtm.org