Mientras que vuelven a Europa los demonios de entreguerras

¡Impidamos que Puigdemont sufra la suerte de Companys!

18 de abril por Yorgos Mitralias


¡He aquí pues que la indomable Catalunya y su pueblo intrépido se encuentran de nuevo, después de 80 años (!), en el epicentro de esta tragedia europea de nuevo siempre recomenzada! Hoy como entonces los protagonistas del drama, que amenaza -una vez más- con hacer saltar por los aires nuestro viejo continente, son exactamente los mismos: Por un lado, los presidentes perseguidos aunque muy democráticamente elegidos de la República catalana en desobediencia, que piden asilo a nuestras “democracias” europeas. Y por el otro, ¡la Alemania que los encarcela antes de entregarlos a sus verdugos de Madrid que defienden por todos los medios la “unidad” del Estado de los Borbones y de los epígonos de Franco!…

Hoy, en el año 2018 de nuestra era, el presidente destituido y perseguido aunque elegido democráticamente es Carles Puigdemont, detenido actualmente en algún lugar de Alemania del norte, esperando a ser extraditado al Estado español. Ayer, es decir en 1940, era el presidente de la joven República de Catalunya Lluis Companys, muy popular y democráticamente elegido en 1934, el que se exiliaba -él también (!)- en Francia al término de la guerra civil. En 1940, fue arrestado por la policía secreta de la Alemania nazi que ocupaba Francia. El presidente socialista de la República Catalana fue entonces entregado a la Gestapo, la cual aceptó la demanda del dictador Franco y entregó a Companys a sus verdugos fascistas españoles.

La continuación de los acontecimientos es conocida y suficientemente agradable para los epígonos actuales de Franco para que la invoquen públicamente para aterrorizar al pueblo catalán. Así el 8 de octubre de 2017, es decir una semana después del referéndum por la independencia catalana y dos días después del 83º aniversario de la primera declaración de independencia de Catalunya, Pablo Casado, estrella ascendente del PP de Mariano Rajoy, advertía públicamente a Carles Puigdmont… “¡que podría correr la misma suerte que su predecesor Lluis Companys”! ¿Cuál fue esa “suerte” de Companys que Casado y sus amigos de Madrid invocan de manera tan innoble y cínica?

La respuesta está clara en el artículo biográfico de Companys en Wikipedia: “Pero Companys fue entregado a la dictadura militar franquista por parte de la policía secreta de la Alemania nazi, el 13 de agosto de 1940. Juzgado y condenado por un tribunal militar, fue, tras haber sido torturado, fusilado en el castillo de Montjuic en Barcelona el 15 de octubre de 1940. [1] Él no quiso que le vendaran los ojos y murió frente a un pelotón de ejecución gritando “¡por Catalunya!”.

He aquí pues la “suerte” que los epígonos de Franco en Madrid prometen públicamente y sin vergüenza a M. Puigdemont. Y nuestra Europa Unida “democrática” ¿qué hace ante esta barbarie? ¿Cómo explica su indignación y su desaprobación? Desgraciadamente, no hay ni indignación ni desaprobación por su parte. Y lo peor es que esta Europa neoliberal y autoritaria es bastante cómplice cuando sostiene activamente a los epígonos de Franco y sus proyectos mortales. Cuando ve sin rechistar a los fiscales del Sr. Rajoy pisotear toda noción de democracia llenando las cárceles con decenas de electos y cientos de ciudadanos catalanes porque «osan» reivindicar su libertad. Cuando finge no ver a los policías de Madrid enviando al hospital a cientos y miles de ciudadanos catalanes que se manifiestan pacíficamente y ¡cuando finge no oír a los ministros de Rajoy declarar que el ejército español está listo para intervenir en Cataluña!

Pero qué decir de lo que es aún más desalentador, del comportamiento inenarrable de la izquierda europea y griega, de la izquierda de -casi- toda sensibilidad y color. No es solo que no ve que los acontecimientos trágicos de Cataluña comienzan a parecerse como dos gotas de agua a los de 1936 y 1937, que condujeron finalmente al enorme baño de sangre de la Segunda Carnicería Mundial. Ni que no comprende que, igual que hace 80 años, lo que se juega hoy en Catalunya es también su propia suerte. Es sobre todo que nuestra izquierda contemporánea parece haber perdido toda capacidad de conmoverse y de solidarizarse con las víctimas sin defensa de la represión de Estado cuando ve muda e indiferente la sangre correr por las calles de Barcelona y a los autócratas de Madrid pisotear día tras día los más elementales derechos democráticos de los ciudadanos catalanes.

Desgraciadamente, una vez más, la conclusión es bien triste: La izquierda no hace su trabajo cuando el enemigo de clase no solo hace el suyo, sino que lo hace demasiado bien. Como por ejemplo hacen Alemania y su clase dominante, que se prepara para extraditar a Madrid al presidente electo de Catalunya… “en el marco de la muy buena colaboración de dos países”, como gustan de repetir estos últimos días los próximos a Merkel. Y en efecto, la colaboración germano-española es realmente “muy buena” si pensamos que ambos estados siguen pagando mutuamente las pensiones de aquellos de sus ciudadanos implicados a principios de los 40 en horribles crímenes de guerra.

Se trata del escándalo germano-español que junto con el diputado Andrej Hunko, del partido alemán Die Linke, revelamos hace tres años a la opinión pública de Grecia, e incluso a otros países, cuando con motivo del rechazo del Gobierno alemán a reconocer las deudas y otras reparaciones de guerra de Alemania hacia Grecia, revelamos y denunciamos los hechos… “increíbles pero ciertos” siguientes: Que en virtud del acuerdo germano-español firmado en 1963 por el dictador Franco y el canciller alemán de entonces, Konrad Adenauer, Alemania se encargó de asegurar el pago de las pensiones de los miembros de la tristemente célebre “División Azul” española que combatieron junto a la Wermacht en el frente del Este y durante el asedio de Estalingrado. Por otra parte, España se encargó del pago de las pensiones de los supervivientes o de los descendientes de los miembros de la igualmente tristemente célebre “Legión Cóndor” nazi, responsable de crímenes de guerra durante la guerra civil española, y sobre todo de haber arrasado Guernica, cuna de la nación vasca. Escribimos incluso que, respondiendo a una interpelación de Hunko, la canciller Merkel reveló ante el Parlamento alemán ¡la suma exacta de estas pensiones que el Estado alemán sigue pagando a día de hoy!...

Así pues, no podemos más que exclamar… qué bello es nuestro mundo “democrático” tan angélicamente modelado. Y hay que constatar que una vez más, nuestros tiranos hacen muy bien su trabajo inmundo porque, habiendo comenzado –de nuevo(¡)- por Catalunya y el aplastamiento de su pueblo, están ahora preparándonos mañanas quizás análogos al pasado más de pesadilla. Pero, nosotros que somos la multitud, nosotros los demócratas y las gentes de izquierda, ¿qué hacemos? ¿A qué esperamos para hacer aunque sea un poco nuestro trabajo? ¿A qué esperamos para mostrar nuestra solidaridad a los representantes elegidos por el pueblo catalán encarcelados por los inquisidores de Madrid? ¿A qué esperamos para salir a la calle para manifestar nuestra solidaridad con el heroico pueblo de Catalunya, el único oasis de resistencia de masas y de ejemplar auto-organización popular en toda Europa? ¿A qué esperamos antes de que sea demasiado tarde?...

Atenas, 27 de Marzo
Notas

1. Ver http://www.cadtm.org/Cuando-la-Alemania-que-rechaza



Yorgos Mitralias

Periodista, Giorgos Mitralias es uno de los fundadores y animadores del Comité griego contra la deuda, miembro de la red internacional CADTM.

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