Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo
CADTM

Iniciativa PPAE

Programas de Ajuste Estructural (PAE)

¿Qué ha sucedido luego de transcurrido un año desde la reunión del G7 en Colonia?

La anulación de la deuda un año después de Colonia

de julio de 2000 por Arnaud Zacharie


El 19 de junio de 1999, luego de ser entregadas por la coalición Jubileo 2000, al G7 de Colonia, 17 millones de firmas solicitando la anulación de la deuda de 50 países, este grupo (G7) se comprometió a anular el 90% de la deuda de 41 países de la lista de los PPAE (Países pobres altamente endeudados). En setiembre del mismo año, varios países del Norte (entre ellos Bélgica) tomaban la posta de este compromiso. La prensa internacional se había hecho largamente eco de esta generosidad. Era el final de la pesada carga de los países más pobres muy endeudados. En oportunidad de la Cumbre africana de abril del 2000, dicha afirmación se vió fortalecida: se hablaba entonces de una anulación del 100% en los países africanos. ¿Qué ha sucedido luego de transcurrido un año desde la reunión de Colonia?

Las condiciones

Ahora se conocen las cláusulas de la iniciativa para los PPAE: solo tienden a hacer más sostenible el peso de la deuda en esos países y se basan sobre la misma lógica que los llevó a su empobrecimiento y a su endeudamiento. Las condiciones para incorporarse a esta iniciativa imponen no menos de tres años de ajuste estructural, lo que significa el alza de los impuestos indirectos (que afecta a los más pobres), una austeridad presupuestaria (que limita los presupuestos para la educación y la salud a su más mínima expresión), privatizaciones masivas (lo que implica despidos masivos) y una política económica volcada totalmente "hacia la exportación" (lo que margina la economía local y somete a los países a las fluctuaciones externas) De entrada, las materias primas siguen bajando, los ingresos de los Estados disminuyen y el endeudamiento sigue creciendo, mientras el pueblo sigue padeciendo una extrema pobreza.

A estos condicionamientos económicos se suman los condicionamientos políticos: los gobiernos deben para ser elegidos, ser "políticamente correctos" a los ojos de los acreedores y presentar un "Marco Estratégico de Lucha contra la Pobreza" (CSLP) aprobado por la sociedad civil.

Los resultados

Un años después de Colonia lo único que se puede constatar es la pobreza de los resultados obtenidos. Solo cinco países fueron elegidos para un alivio de la deuda (se trata de Bolivia - reducción del 27% del servicio de la deuda, de Uganda, 62%, Mauritania 31%, Tanzania, 7% y Mozambique 60%) y se está bien lejos del 90% anunciado: solo es en promedio menos del 40% de la deuda de los países elegidos - es decir menos del 6% de la deuda total de los PPME. Ahora bien, si se toma fundamentalmente en cuenta que los precios de las materia primas exportadas no dejan de caer, es de temer que el alivio acordado no reducirá sino en el corto plazo y de manera marginal la suma que adeudan la mayor parte de los países involucrados. En síntesis si las condiciones ofrecidas a Uganda parecen relativamente interesantes (aún lejos del 90% anunciado) en el extremo opuesto el caso de Tanzania se muestra netamente menos envidiable, puesto que luego de tener que soportar cuatro años de ajustes, solo obtendría un ridículo alivio del 7% en su deuda (de 162 a 150 millones de dólares). Tanzania, por ejemplo, deberá pagar por su deuda un valor equivalente a dos veces el presupuesto que destina a salud (que alcanza a 87 millones de dólares) Será entonces suficiente que la cotización del arroz caiga para que el fardo de su deuda se vuelva insostenible.

El 23 de junio del 2000, un sexto países fue elegido para el alivio: se trata de Senegal, elegido para un alivio nominal de 450 millones de dólares (en valor neto actualizado), con la condición de abocarse a establecer un Marco estratégico Estructural de Lucha contra la Pobreza (CSLP) que significa aplicar nuevas reformas estructurales. El CSLP debe hallarse terminado antes de fines del 2000. Se ha determinado que debe ser avalado por la "sociedad civil" (término lamentablemente transformado en goma de mascar) en medidas tales como la privatización de las estructuras económicas del país (es decir el 40% restante dado que el 60% de estas estructuras ya han sido vendidas al sector privado) o la incorporación de un IVA único del 18%. El Gobierno recientemente electo de Wade ha recibido, como aliento del FMI un crédito suplementario de 19 millones de dólares lo que eleva su deuda escalonada en tres años y contraída en 1998 a los 142 millones de dólares. El lema de la campaña de Wade ("sopi" es decir "cambio" en "wolof" el idioma local) corre el riesgo de transformarse en "cambio en la continuidad" en razón de las anunciadas reformas. Senegal consagra el 40% de su presupuesto al reembolso de la deuda mientras que el 66,4 de su población es analfabeta y el presupuesto para educación ronda el 3,5% del PBI. El alivio anunciado, si tiene efectivamente lugar, solo modificará marginalmente esta situación. Senegal ha estado acostumbrado a recibir algunos alivios mínimos en el transcurso de los 90. Y sin embargo al alcanzar los 323 millones de dólares, el servicio de la deuda senegalesa aumento en un 31% con relación a 1997 y ha llegado a su monto más elevado desde 1990. Lo previsto: la lógica de ajustes del FMI agrava el problema de la deuda y de la pobreza (54% de los senegaleses viven con menos de un dólar por día).

Anular quiere decir pagar

Es importante señalar que estos alivios han sido siempre presupuestados pero casi nunca efectivizados. En el Foro Social de Ginebra, el representante ugandés explicaba que la efectivización había sido suspendida en su país en razón de la participación ugandesa en el conflicto de los Grandes Lagos, recordando que habían sido ciertas élites ugandesas y no los pobres los responsables de esta situación. En un marco global el responsable de esta iniciativa (PPAE) en el Banco Mundial Axel van Trotsenburg, debió admitir en Ginebra que los países ricos no están apurados por reconocer las sumas prometidas. Pero en los hechos ¿porqué estos alivios suponen desembolsos por parte de los acreedores? ¿ no es suficiente con detener el pago de los reembolsos de los países endeudados?¿ no es acaso raro que los países acreedores quieran invocar como un obstáculo los desembolsos que debieran realizar?

No. En todo caso dentro de la lógica de las instituciones financieras internacionales ¿Porqué? Porque en los mercados internacionales los agentes económicos son cotizados entre AAA y D según la confianza que se les tiene con relación a sus compromisos financieros. De modo que cuanto más rico es un agente económico es considerado más "seguro" y por ende mejor cotizado. Esto significa que puede tener acceso a los mercados en condiciones más ventajosas (la prima de riesgo es casi nula). Es evidentemente el caso de los países ricos por contraposición a los países pobres y muy endeudados (los países ricos por consiguiente tienen menos interés en reembolsar sus préstamos que los países pobres). Es también el caso del Banco Mundial, que participa del grupo de mejores alumnos de la clase de los mercados internacionales, puesto que pueden ser clasificados con la máxima cotización (AAA). De modo que según esta lógica, renunciar a un crédito equivale a cuestionar la sacrosanta cotización. Y verse retrogradar significa en la lógica del Banco tener menos márgenes de maniobra para combatir la pobreza. Para lograrlo, las instituciones multilaterales pujan en un Trust Fund (fondo fiduciario) alimentado por los países miembros (incluidos los países más pobres).

Lo que no se dice es que el Banco Mundial cuenta con fondos por valor de unos 180 billones de dólares y que sus propios beneficios aumentan todos los años (30 billones en 1998 y más del triple en 1999) En suma presta menos de lo que recibe. Esta es la lógica del Banco en su combate contra la pobreza. En resumidas cuentas un año después de los anuncios de anulación de las deudas en un 90% los PPME, solo han obtenido un alivio del 6%. Lo que es dramáticamente poco.

Caso por caso

Conocemos la lógica de los acreedores en materia de alivio de la deuda: los países endeudados deben presentarse individualmente y los alivios se acuerdan caso por caso. Volvamos esta lógica hacia los países acreedores y analicemos caso por caso en cuanto les afecta a los países ricos que habían anunciado su decisión de terminar con esta deuda odiosa que paraliza a los países pobres. · Los Estados Unidos a través de su Presidente Bill Clinton, habían anunciado financiar las anulaciones mediante el desembolso de 250 millones de dólares. Un proyecto presentado al Congreso por la Republicana Nacy Pelosi proponía aprobar una contribución de 435 millones. El Congreso terminó por transar: solo 69 millones de dólares fueron incluidos en el presupuesto para el 2001, mientras que Los EEUU preveían al mismo tiempo un excedente presupuestario anual de 1000 billones par el próximo período de 10 años. Se pueden comparar estos 69 millones presupuestados con el importe de 50 billones que los Estados Unidos tienen previsto invertir en una protección anti-misilística. · La UE decidió a principios de julio aportar un billón de euros al Trust Fund del FMI y del Banco Mundial. Este billón se divide en tres partes: 680 millones de euros destinados a los bancos de desarrollo de Africa y el Caribe, 54 millones a los de América Latina y Asia del este y 348 millones al alivio de las deudas contraidas por los PPME con la Unión europea.

· El Japón había anunciado una anulación del 100% de las deudas vinculadas a créditos a la exportación, equivalente a 1,4 billones de dólares. Analizándola se advierte que solo se toma en cuenta la deuda anterior a cualquier reescalonamiento. Pues bien, fue a mediados de los 80 que se produjeron los primeros escalonamientos. Esto significa que solo será tenida en cuenta la deuda anterior a este escalonamiento. Esta posición es igual a la defendida por Francia, Alemania e Italia.

· Francia había anunciado una anulación de 63 billones de francos y se comprometió a anular el 100% de la deuda pública de doce países de la zona del franco, que forman parte de los PPME. Ahora, acaba de lanzar un plan original para los créditos de los países endeudados, en calidad de Ayuda Pública al desarrollo ( lo que implica cerca de 4 billones de euros): el refinanciamiento mediante donaciones. De este modo los países endeudados siguen haciendo sus reembolsos, pero Francia se los devuelve inmediatamente en forma de donaciones con destino a programas de reducción de la pobreza. El Gobierno presenta este mecanismo como un "contrato de confianza para la anulación de la deuda y el desarrollo". Pero las donaciones se contabilizan en el presupuesto de Ayuda Pública al Desarrollo. En concreto, Francia, se da el lujo de suspender sus donaciones a cualquier país juzgado políticamente incorrecto y matando dos pájaros de un tiro aumentar su presupueto de Ayuda Pública, cargándolo sobre las espaldas de los países cuestionados.

· El Reino Unido anunció un 100% de anulación , agregando que esto no se haría ni en años, ni en meses sino en algunas semanas. De entrada han sido destinados 500 millones de dólares lo que representa solo un 0,05% de su presupuesto militar.

· Bélgica asumió el compromiso del G7 anunciando un 90% de anulación. De entrada ha reembolsado 800 millones de francos belgas lo que equivale al 0,87% de sus créditos a los PPME. El gobierno belga anuncia también que este desembolso se hará a lo largo de varios años, con una contribución al Trust Fund del BM y del FMI (de 3,6 billones de BEF o sea 85 millones de euros) dentro de la iniciativa para los PPME. No se trata en los hechos de otra cosa que su habitual contribución a las instituciones internacionales.

· El aumento de las contribuciones al Trust Fund fueron concertadas entre el Japón (200 millones de dólares), España (85 millones), Suiza (58 millones) y Canadá (104 millones). · Nueva Zelanda contribuyó por primera vez al Trust Fund con alrededor de 2 millones de dólares. En total solo han sido desembolsados hasta aquí, 2,5 billones de dólares (es decir apenas un poco más del 1% de la deuda de los PPME y del 0,1% de la deuda de los países del Tercer Mundo). Mientras que el G7 había anunciado en Colonia un desembolso de alrededor de 100 billones. En lo referente a la deuda multilateral solo el Banco Mundial ha anunciado querer borrar 1,8 billones de la deuda. El FMI en cambio no tiene la menor intención de participar. La deuda de los PPME alcanza los casi 200 billones de dólares y continua royendo los presupuestos de los países pobres, volviéndose insostenible. Africa, por ejemplo, continua desembolsando 15 billones de dólares por año(es decir 292 millones por semana). Aún los países elegidos siguen arrastrando un pesado fardo en sus espaldas: Mozambique deberá reembolsar 45 millones por año, aunque tiene apenas otro poco más (57 millones) destinado a la salud; Tanzania continuará desembolsando 150 millones por el servicio de la deuda y destina solo 154 a la educación; Mauritania sigue condenada a pagar 80 millones, mientras que solo gasta 68 millones en salud y educación.

La deuda anula toda esperanza de desarrollo en el Tercer Mundo. Su anulación sería solo un paso, insuficiente pero necesario, hacia un desarrollo endógeno capaz de erradicar la pobreza del Sur. Sin embargo los espectaculares anuncios del G7 en Colonia se reducen a resultados dramáticamente tímidos. Si bien algunas antiguas deudas, de todos modos impagables desde hace años, serán sin duda anuladas, la lógica neocolonial de dependencia mantenida a través de la deuda pareciera que dista largamente de ser abandonada. Aún nos queda una cuestión antes de la Cumbre del G7 en Okinawa y la asamblea del FMI y del Banco Mundial en Praga: ¿Cómo podrán ellos justificar tales contradicciones?


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