La pobreza como negación del derecho al desarrollo

11 de noviembre de 2006 por Nicolás Angulo Sanchez


Existe una estrecha y recíproca relación entre la reducción de la pobreza, el desarrollo y los derechos humanos, pues el desarrollo humano consiste en la realización de los derechos humanos y, por consiguiente, en la progresiva reducción de la pobreza. El desarrollo humano debe estar centrado en los pueblos y en los individuos que los conforman, y tiene como objetivos la mejora de su bienestar y el respeto de su dignidad e identidad. Por esta razón, la pobreza constituye, en la medida en que supone la antítesis del desarrollo social, una brutal y violenta negación de todos los derechos humanos, que limita sustancialmente el alcance de las libertades públicas de los más pobres, privando a éstos y a las comunidades a las que pertenecen de los bienes necesarios para vivir dignamente.

Al igual que el desarrollo humano y sostenible, la pobreza posee un carácter multidimensional y complejo al implicar elementos materiales, como el hambre, la malnutrición, la falta de seguridad alimentaria, la falta de agua potable y para la higiene personal, los problemas de salud ligados a enfermedades fácilmente curables con las medicinas y conocimientos actuales, las viviendas precarias e insalubres, el desempleo y el subempleo, y la escasez de ingresos económicos, así como elementos inmateriales, como el analfabetismo, el acceso restringido a centros de educación y a otros servicios públicos, la exclusión y la marginación social, la violencia y, en definitiva, la falta de perspectivas y de esperanzas de que la situación mejore, que empuja a la desesperación  [1].

Asimismo, la pobreza implica una importante limitación de los derechos de participación política al limitar la capacidad de expresión de las necesidades e intereses en la vida pública. Por este motivo, cabe cuestionarse qué significa la libertad para quien no tiene suficiente para comer e incluso se muere de hambre, pues los derechos humanos y del ciudadano carecen de sentido para aquellos hombres que vegetan en el hambre, la enfermedad y la ignorancia  [2].

La carencia de bienes esenciales para vivir dignamente y la exclusión de la vida económica, política, social y cultural no son problemas exclusivos de los países más pobres, pues también en los países más ricos e industrializados mucha gente no puede satisfacer sus necesidades básicas, caso por ejemplo de EE.UU., donde pasan hambre 30 millones de personas, entre ellos 13 millones de niños menores de 12 años  [3]. En este país se calcula en 38 millones el número de personas que sobreviven por debajo del umbral de pobreza y en el conjunto de los países más industrializados se calcula que más de cien millones de personas viven por debajo de dicho umbral. Estas cifras no sólo no están disminuyendo, sino que su tendencia es al alza.

La catástrofe causada recientemente por el ciclón Katrina en el Sur de EE.UU. ha puesto al descubierto hasta qué punto este superestado está afectado por la pobreza y la desigualdad, a pesar del empeño de los grandes medios de comunicación en ocultarlo. Es también significativo que en este país, fuertemente marcado por una violencia estructural en todos los ámbitos, la población reclusa alcance la cifra de 715 presos por cada 100.000 habitantes (cifra casi cinco veces superior a la de España, que es una de las más altas de la Unión Europea)  [4], los cuales, al igual que gran parte de los condenados a muerte, son en su mayoría pobres con insuficientes recursos para costear debidamente una asistencia jurídica adecuada que haga frente a multitud de irregularidades procesales.

El Banco Mundial Banco mundial Creado en 1944 en Bretton Woods en el marco del nuevo sistema monetario internacional, el Banco posee un capital aportado por los países miembros (189 miembros el año 2017) a los cuales da préstamos en el mercado internacional de capitales. El Banco financia proyectos sectoriales, públicos o privados, con destino a los países del Tercer Mundo y a los países antes llamados socialistas. Se compone de las siguientes tres filiales.

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(BM) establece en un dólar diario el umbral de la denominada “pobreza extrema”, lo cual no deja de ser arbitrario, puesto que el dólar es una moneda de un país industrializado y su valor monetario no sólo no equivale a la misma cantidad de bienes en los diferentes lugares del planeta, sino que la disparidad puede ser muy elevada. Además, establecer en un dólar diario el umbral de la pobreza extrema permite ocultar que también existe este tipo de pobreza en los países que se presumen más “desarrollados”. De todos modos, si tomamos ese dólar como referencia a título orientativo, aun con todas sus imprecisiones, se calcula actualmente entre 1.200 y 1.300 millones los seres humanos a lo ancho del planeta que viven (malviven) con menos de dicho dólar diario  [5]. Esto supone que uno de cada cuatro o cinco seres humanos vive en condiciones de «pobreza extrema» y con escasas perspectivas de que su situación cambie a corto plazo, dado que el número de personas que viven en tales condiciones no está disminuyendo.

Una característica relevante de este fenómeno es su feminización, es decir, la pobreza incide con más intensidad en las mujeres, pues se estima que el 70% de personas que viven en condiciones de pobreza extrema en todo el mundo son mujeres. Es más, sólo perciben una décima parte de los beneficios y poseen solamente una décima parte de los derechos de propiedad  [6]. Ello se debe, entre otras cosas, a los grandes obstáculos que encuentran las mujeres en su emancipación a causa de determinadas leyes locales profundamente arraigadas en tradiciones culturales y costumbres sociales, de las que los agentes de la economía de mercado capitalista, principalmente las empresas transnacionales, no dudan en aprovecharse para incrementar la sobreexplotación laboral y así obtener mayores beneficios con menor coste  [7].

Algunas de las principales dificultades de los países del tercer mundo se refieren a la enorme carga de la deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
externa, el deterioro de la relación de intercambio comercial, la disminución de la Ayuda Oficial al Desarrollo Ayuda oficial al desarrollo
AOD
Se denomina ayuda pública al desarrollo a las donaciones y préstamos concedidos en condiciones financieras privilegiadas, acordados por organismos públicos de los países industrializados. Es suficiente entonces que un préstamo sea otorgado a una tasa inferior a la del mercado (préstamo concesivo) para que sea considerado una ayuda, aunque luego el país beneficiado devuelva hasta el último céntimo. Los préstamos bilaterales condicionados (que obligan al país beneficiario a comprar productos o servicios al país prestamista) y la mayor parte de las deducciones de la deuda también son parte de la AOD.

Aparte de la ayuda alimentaria, se puede distinguir tres tipos de utilización de los fondos así distribuidos: el desarrollo rural, las infraestructuras y la ayuda fuera de proyecto (financiación de déficit presupuestario o de la balanza de pagos). Es este último destino el que más aumenta. Esta ayuda está «condicionada» a la reducción del déficit público, las privatizaciones, la buena conducta ecológica, la atención a los más pobres, la democratización, etc. Todas estas condiciones son definidas por los principales gobiernos del Norte y la pareja Banco Mundial/FMI. Esta ayuda pasa por tres canales: la ayuda multilateral, la ayuda bilateral y las ONG.
(AOD) y la escasez de corrientes de capital privado y de recursos humanos hacia dichos países. Asimismo, llama la atención sobre la difícil situación del continente africano, donde la pobreza alcanza niveles particularmente graves:

“Gran parte del continente se ve afectada, entre otras cosas, por una infraestructura física e institucional deficiente, escaso desarrollo de los recursos humanos, falta de seguridad alimentaria, malnutrición, hambruna, epidemias, enfermedades generalizadas, desempleo y subempleo. A todo ello se suman diversos conflictos y desastres. Estas variadas limitaciones y restricciones hacen que sea difícil para África beneficiarse plenamente de los procesos de mundialización y de liberalización del comercio e integrarse plenamente en la economía mundial” (párrafo 17)  [8]. Por este motivo, “la crítica situación de África y de los países menos avanzados exige que se asigne prioridad a esos países en la cooperación internacional para el desarrollo y en la asignación de la Asistencia Oficial para el Desarrollo” (párrafo 185).

Esta lamentable situación empuja a muchos jóvenes africanos a intentar desesperadamente emigrar a Europa u otros países industrializados, muriendo muchos de ellos en el empeño, o siendo maltratados y malheridos, al intentar atravesar unas fronteras cada vez más difíciles de franquear, y que convierten a los Estados más ricos e industrializados en una especie de fortalezas inaccesibles, contradiciendo abiertamente su reiterada autoproclamación de “libres”.

La pobreza no consiste solamente en la escasez de ingresos económicos

La pobreza extrema supone la negación de todos los derechos humanos y que la libertad sin el respeto y cumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales es mera ilusión  [9]. Una cumbre particularmente relevante fue la Conferencia Mundial sobre Desarrollo Social, celebrada en Copenhague en 1995, a cuyo término se aprobó la Declaración sobre Desarrollo Social, donde se plantea como objetivo primordial de la comunidad internacional la erradicación de la pobreza, en tanto que imperativo ético, social, político y económico de la humanidad  [10]. La pobreza se caracteriza como un problema complejo y multidimensional que requiere un enfoque intersectorial e integrado, al igual que el desarrollo humano y sostenible. Al fin y al cabo, la pobreza es consecuencia de la negación del desarrollo y, por lo tanto, de los derechos humanos, incluidos los derechos económicos, sociales y culturales.

Uno de los aspectos relevantes de la pobreza se manifiesta, según lo expresado en la citada Cumbre, a través de la falta de participación de los grupos e individuos más vulnerables en la adopción de decisiones en la vida civil, social y cultural. Ello se debe a que la pobreza constituye un importante hándicap para la comunicación y el acceso a las instituciones, los mercados, el empleo y los servicios públicos, lo cual facilita que estos sectores de población sean olvidados y marginados por los encargados de elaborar y decidir políticas. Además, se considera que la satisfacción de las necesidades básicas es esencial para reducir la pobreza, y para que esto sea posible se insiste en la necesidad de crear empleo digno  [11].

Por otro lado, desde hace tiempo, son muchos los autores y expertos que denuncian que “el deterioro de las actuales formas de intercambio prosigue su tarea de pauperización internacional”  [12], y que por este motivo, es más realista hablar de países subdesarrollados y no en vías de desarrollo, dado que los hechos muestran que más bien se encuentran en vías del subdesarrollo, y que más propiamente podríamos hablar del «desarrollo del subdesarrollo», o del «subdesarrollo del desarrollo» en el denominado tercer mundo  [13]. La pobreza, como carencia de medios para producir y reproducir la vida con un mínimo de dignidad, tiene su origen en situaciones y estructuras económicas sociales y políticas que hacen funcionar a nivel internacional mecanismos que generan ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres  [14].

Otro aspecto fundamental para entender y definir la pobreza consiste en lo que se denomina como componente relacional, el cual es un factor que suele ser obviado por los autores de ideología liberal. Dicho componente relacional está estrechamente vinculado con el sentimiento de dignidad y de autoestima respecto de sí mismo, el cual es un aspecto que los propios pobres suelen recalcar con notoriedad a la hora de definir y de describir por sí mismos en qué consiste la pobreza y qué es lo que les hace sentirse pobres. En este sentido, la pobreza tiene una dimensión relacionada con los ingresos, en la que se define a los pobres como quienes viven por debajo de un nivel determinado de ingresos o de consumo, y tiene también una dimensión relacionada con los recursos, que impide a las personas adquirir las capacidades necesarias para cruzar duraderamente el umbral de la pobreza.

Por lo tanto, la pobreza no se reduce a una mera falta de ingresos económicos, sino también a una falta de desarrollo de las capacidades o facultades personales, debido a la privación o escasez de los medios y recursos básicos para poder llevar a cabo su desarrollo personal plenamente. De este modo, la pobreza se traduce en una deficiente calidad de vida, de seguridad y de autoestima personal. Así pues, la pobreza se subdivide en dos dimensiones principales: la económica, ligada a la escasez de ingresos económicos para satisfacer sus necesidades básicas, y la social, que se vincula estrechamente con la “exclusión social”, y donde el aspecto relacional mencionado adquiere mayor relieve, sobre todo en los países más ricos e industrializados  [15].

Medidas que deberían aplicarse

Una de las medidas reseñables se refiere al respaldo de la denominada «Iniciativa 20/20», adoptada por varias agencias y programas de las Naciones Unidas (PNUD Programa de las Naciones Unidas par el Desarrollo
PNUD
Creado en 1965 y con sede en Nueva York, el PNUD es el principal órgano de asistencia técnica de la ONU. Ayuda -sin restricciones políticas- a los países en desarrollo a dotarse de servicios administrativos y técnicos básicos, forma funcionarios, trata de responder a ciertas necesidades esenciales de las poblaciones, toma la iniciativa de programas de cooperación regional y coordina, en principio, las actividades locales del conjunto de los programas operativos de las Naciones Unidas. El PNUD se basa generalmente en conocimientos y tecnologías occidentales, pero un tercio de su contingente de expertos es originario del Tercer Mundo. El PNUD publica anualmente un Informe sobre el desarrollo humano, que clasifica los países según un Índice de Desarrollo Humano (IDH).
Sitio web:
, UNESCO, FNUAP, UNICEF y OMS), que consiste en hacer un llamamiento a todos los Estados, ricos y pobres, para que asignen al menos un 20% de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y un 20% de los presupuestos estatales a programas sociales básicos, es decir, a la provisión de servicios sociales básicos para todos, especialmente para los más desprotegidos  [16].

Hay que destacar la necesidad de disponer de servicios sociales básicos para todos, principalmente para los más pobres, lo cual constituye un elemento esencial en cualquier estrategia de lucha contra la pobreza. Estos servicios sociales deben comprender, por ejemplo, la alimentación suficiente, la atención primaria de la salud, la educación básica, la salud de la reproducción y la planificación familiar, el abastecimiento de agua potable y el saneamiento en viviendas adecuadas, entre otros, por lo que toda estrategia de lucha contra la pobreza requiere, además, la colaboración conjunta de organismos como la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO) o la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), por ejemplo, los cuales se ocupan a escala planetaria de las cuestiones de la alimentación, de la salud, de la educación básica y de los niños, respectivamente.

Además, deben tomarse medidas no sólo para “aliviar” sino incluso para anular enteramente la pesada carga de la deuda externa, dado que en muchos casos se trata de deuda ilegítima u odiosa, especialmente por parte de los acreedores del Club de París y de las instituciones financieras internacionales (Fondo Monetario Internacional FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
y Banco Mundial) [17].

Estas medidas deberían ser acompañadas de la aplicación de políticas económicas y sociales apropiadas y el fomento de la capacidad técnica y de las infraestructuras física e institucional necesarias para llevar a cabo estas políticas, así como dedicar al menos el 0,15% del PNB Producto nacional bruto
PNB
El PNB expresa la riqueza producida por una nación, en oposición a un territorio dado. Comprende los ingresos de los ciudadanos de esta nación que viven en el extranjero.
(20% del 0,7%) de los países donantes de AOD a los países PMA. En particular, deberían emprenderse medidas específicas para combatir las enfermedades que se cobran un elevado número de vidas humanas (SIDA, malaria, por ejemplo) y para reducir los efectos desmesurados de los desastres y catástrofes naturales en estos países.

También hay que mencionar los objetivos de desarrollo del milenio, acordados en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, celebrada en Nueva York en septiembre del año 2000. En dichos objetivos los líderes mundiales (participaron en total 189 Estados) fijaron una serie de metas a lograr en plazos definidos y cuyo progreso hacia su realización fuera mensurable. Dichas metas y objetivos consisten básicamente en la lucha contra la pobreza, el hambre, las enfermedades endémicas, el analfabetismo, el deterioro del medio ambiente y la discriminación contra la mujer. Entre los objetivos citados figura el reducir a la mitad el número de personas que subsisten con menos de un dólar diario para el año 2015. En la Cumbre sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo en el año 2002, se insistió particularmente en las metas encaminadas a reducir el número de personas que carecen de acceso a agua potable y de saneamiento e higiene básico, entre otros.

De todos modos, son múltiples las voces que manifiestan abiertamente su pesimismo al respecto, en la medida en que no se están llevando a cabo profundas reformas en el proceso de globalización Globalización (ver también Mundialización)

Origen y sentido de este término anglosajón: en inglés, la palabra «global» se refiere tanto a fenómenos que interesan a la (o las) sociedad(es) humana(s) a nivel del globo como tal (es el caso de la expresión «global warming» que designa el efecto invernadero), como a procesos que poseen la característica de ser «globales» únicamente en la perspectiva estratégica de un «agente económico» o de un «actor social» preciso. En lo que estamos viendo, el término «globalización» nació en las bussiness schools norteamericanas y reviste el segundo sentido. Se refiere a los parámetros pertinentes de la acción estratégica del gran grupo industrial. Lo mismo sucede en la esfera financiera. A la capacidad estratégica del gran grupo de adoptar una aproximación y una conducta «globales». En un debate público, el patrón de uno de los mayores grupos europeos explicó, en sustancia, que la «globalización» representa «la libertad para su grupo de implantarse donde quiera, cuando quiera, para producir lo que quiera, aprovisionándose y vendiendo donde quiera, y en donde tenga que soportar las menores obligaciones posibles en materia de derechos laborales y convenciones sociales» (extraido de Chesnais, 1997[a]).
o mundialización económica imperante, que no hace sino ahondar más y más la desigualdad y la brecha entre ricos y pobres no sólo a escala mundial, sino también en el interior de cada país, incluidos los más ricos e industrializados.



Nicolás Angulo Sánchez : Autor del libro El derecho humano al desarrollo frente a la mundialización del mercado, editorial Iepala, Madrid 2005 (http://www.revistafuturos.info).

Notas

[1La II Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos, celebrada en Viena en el año 1993, denunció que «la generalización de la pobreza extrema impide el pleno y eficaz disfrute de los derechos humanos» (párrafo I.14).

[2Véase Kéba M’BAYE: Le droit au développement comme un droit de l’homme, en “Revue des droits de l’homme”, vol. V - 1, ed. Pédone, Paris, 1972, p. 524.

[3Véase informe sobre desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano (PNUD) correspondiente al año 1998.

[4Véase el diario “El País”, de 24 de octubre de 2005, p. 25.

[5Véase el informe sobre desarrollo humano del PNUD del año 2000, p. 4. Asimismo, MESTRUM, Francine: Mondialisation et pauvreté, ed. L’Harmattan, Paris 2002, p. 59.

[6Véase Human Rights today. A United Nations priority, en “UN Briefing Papers”, New York, october 1998, p. 22.

[7Es el caso de las denominadas “maquilas” en América Latina, que también existen en gran número en países del este asiático, es decir, los denominados “tigres” y “dragones” asiáticos en los decenios ochenta y noventa del pasado siglo hasta la crisis de 1997, la cual puso en evidencia la fragilidad de su “modélico” modelo de producción, valga la redundancia, según las empresas transnacionales y los Estados más industrializados, quienes tampoco paran mientes en “detalles” como la explotación de mano de obra infantil.

[8Véase Programa de Desarrollo de 1997, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 51/240, de 20 de junio de 1997.

[9Véase «The Realization on the Right to Development. Global Consultation on the Right to Development as a Human Right», celebrada en Ginebra en 1989, párrafo 108.

[10Declaración sobre Desarrollo Social de Copenhague, 1995, Doc.A/CONF.166/9, p. 48.

[11Ibíd. p. 66.

[12Véase K. M’BAYE, op. cit., p. 533.

[13Véase GUNDER FRANK, André: El subdesarrollo del desarrollo. Un ensayo autobiográfico, ed. Iepala, Madrid 1992.

[14Véase ÁLVAREZ VITA, Juan: Derecho al desarrollo, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, ed. Cuzco, Lima 1988, p. 37.

[15Véase BHALLA, A. y LAPEYRE, F.: Social exclusion: towards an analytical and operational framework, en “Development and change”, Vol.28, World Bank Report. Citados en Comment se construit la pauvreté ?, en “Alternatives Sud”, Vol. VI (1999) 4, ed. CETRI L’Harmattan, Louvain la Neuve, Belgique, p. 9.

[16Resolución 2626 (XXV), de 24 de octubre de 1970, de la Asamblea General de las NacionesUnidas.

[17Véase Deuda odiosa o deuda nula, de Hugo Ruíz Díaz Balbuena en www.cadtm.org, así como el libro colectivo Le Droit international, instrument de lutte ?, ed. CADTM (Bruxelles) et Syllepse (Paris), 2005.

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