América Latina y el Caribe

Petro Caribe en el corazón de la batalla geopolítica regional: crónica de las oportunidades perdidas por Haití

18 de julio por Jean Jores Pierre


Los Acuerdos de integración determinan la influencia geopolítica de un país. La cooperación internacional resulta ser un elemento indispensable para el desarrollo socioeconómico y el bienestar de las poblaciones. En 2006, el Estado haitiano ha firmado uno de los más importantes Acuerdos durante toda su historia: el Acuerdo Energético Petro Caribe. Actualmente, las coyunturas nacionales y regionales han trastornado seriamente ese Acuerdo. Haití se enfrenta a una severa crisis política y económica estructural. La República Bolivariana de Venezuela, país clave del programa Petro Caribe, atraviesa por turbulencias políticas internas y sufre sanciones económicas y financieras unilaterales por parte de los Estado Unidos de América.

El Acuerdo energético Petro Caribe está en el corazón de esta batalla desatada por Washington contra Caracas. Ésta es geopolítica y también económica. Pues, el Tío Sam ha perdido, hace alrededor de 20 años, su control absoluto sobre el petróleo y otros recursos naturales de Venezuela. En este texto titulado: « Petro Caribe en el corazón de la batalla geopolítica regional: crónica de las oportunidades perdidas por Haití », me propongo realizar otra lectura del Acuerdo Petro Caribe. Esta presente reflexión es elaborada con el objetivo de informar a los/as potenciales lectores/as sobre lo no dicho del Acuerdo de cooperación solidaria Petro Caribe para frenar las estratagemas manipuladoras de todo tipo que responden a las estrategias de dominación imperialista.

A través de este texto, espero aportar algunos elementos que no necesariamente son conocidos por todos. Desde 1999, la sociedad venezolana ha tomado otra dirección. Cambios profundos han sido realizados en la vida política, social, económica, cultural del gigante sudamericano. Tienen los mismos orígenes: la Revolución Bolivariana. El Acuerdo energético Petro Caribe encaja en esta misma línea de cambios de dirección de la sociedad venezolana, un fenómeno sociopolítico ignorado deliberadamente, o difícil de imaginar o de aprehender por numerosos líderes de opinión.

El prestigio de Venezuela manifestado en el Acuerdo energético Petro Caribe

Petro Caribe es un Acuerdo energético firmado por 18 países [1] del Caribe, incluido Haití. Petro Caribe constituye un elemento importante de la política exterior de la República Bolivariana de Venezuela. Este Acuerdo es el símbolo del despliegue geopolítico de Venezuela en la región, teniendo como centro de interés Interés Cantidad pagada como remuneración de una inversión o percibida por un prestamista. El interés se calcula sobre la base de la cantidad de capital invertido o prestado, de la duración de la operación y del último tipo aplicado en ese momento. los reencuentros con una historia y un destino común y el desarrollo social de los pueblos del Caribe. El objetivo principal de Petro Caribe es contribuir a la Seguridad Energética, al Desarrollo Socioeconómico y a la Integración de los países del Caribe mediante la utilización soberana de los recursos energéticos basándose sobre los principios de integración de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA), a saber la unión, la solidaridad, la cooperación, la complementariedad y la integración con una visión desde el Sur.

ALBA se inscribe en otra perspectiva de integración tendiente a la construcción del socialismo y la resolución de los problemas sociales que afectan a los pueblos, diferenciándose de los Acuerdos de integración de los países imperialistas que apuntan a la integración de los mercados en favor de las trasnacionales y de las grandes potencias. De hecho, Venezuela pone sus recursos a disposición de los países de la región y opta por un proceso de desarrollo armonioso con las naciones caribeñas, desafiando así los términos de intercambios desiguales y la lógica competitiva que favorecen la dominación, la explotación y el subdesarrollo de los países del sur global.

Petro Caribe representa un giro histórico importante en la historia contemporánea de la cooperación internacional. Los países «desarrollados» tienen la costumbre de crear varias ONGs u organismos de desarrollo para administrar los fondos destinados a un país «en vía de desarrollo». Por ejemplo, los EE.UU. han creado la Agencia Americana para el Desarrollo Internacional (Usaid) que interviene en nuestro país. Las decenas de años de presencia de la Usaid en Haití implican miles de millones de dólares gastados con saldos negativos y muy a menudo con agravación de los problemas que se pretenden resolver. Pareciera que la subcontratación de las intervenciones estadounidenses en Haití por las ONGs no compromete a Washington. Sin embargo, Petro Caribe que contribuye al fortalecimiento de la capacidad del Estado es atacado por todos lados. En breve, los mecanismos y modos de gestión de la Usaid no interesan al gobierno de los EE.UU. Los fracasos reiterados de la Usaid en Haití deberían atraer más la atención de los dirigentes estadounidenses.

Un hecho es cierto, hace falta derribar por todos los medios la insolencia venezolana del Presidente Hugo Chávez quien creó el Acuerdo de cooperación solidaria Petro Caribe. Esta insolencia venezolana había aislado de alguna manera a los EE.UU. del escenario regional. Durante más de 10 años, el tío Sam tuvo serias dificultades para imponer sus órdenes hasta a la Organización de los Estados Americanos (OEA) que es un organismo regional conocido por ser el caballo de Troya del imperialismo estadounidense en nuestro continente. Lo que es peor aún, el Presidente Chávez había impulsado la creación de varios otros organismos regionales sin la participación de los EE.UU. Me refiero a la UNASUR (Unión de las Naciones Sudamericanas), a la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y al ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América).

Actualmente, la República Bolivariana de Venezuela es atacada y hostigada por poderosos grupos que proyectan una imagen distorsionada de la realidad sociopolítica del país. Esta batalla tiene un aliado poderoso: la Prensa dominante. Durante esta segunda década del siglo XXI, el Presidente Nicolás Maduro es el personaje más agredido del continente americano. Calificativos tales como dictador, autoritario, etc., han sido adosados incorrectamente a su imagen.

El modelo de democracia participativa o democracia directa de Venezuela no ha sido tomado en cuenta por los detractores de la Revolución Bolivariana. El espíritu y la carta del Acuerdo Petro Caribe se enmarcan dentro de la misma línea del modelo de democracia de la Revolución Bolivariana: permitir a los pueblos decidir su destino, sin imposición alguna. Por tanto, desacreditar el Acuerdo Petro Caribe constituye un gran apoyo a esta lucha planificada contra el pueblo venezolano que ha decidido liberarse de la dominación del imperialismo estadounidense y de sus Embajadas promotoras de Golpes de Estado.

A nivel nacional, el gobierno haitiano presidido por el Sr. Jovenel Moïse ha decidido sumarse a la política de los EE.UU contra Venezuela. En Haití, la batalla contra el espíritu y la letra del programa Petro Caribe ya ha sido desatada en el país. El actual régimen emprende esta batalla contra Venezuela ignorando los problemas socioeconómicos del país. La población haitiana está enfrentando a la depreciación Depreciación En un régimen de tazas de cambios flotantes, una depreciación consiste en una disminución del valor de la moneda nacional en relación a otras monedas debida a una contracción de la demanda por los mercados de esta moneda nacional récord de la gourde (la moneda nacional) ante el dólar estadounidense (Ndlr : US $ 1.00 = 117.00 gourdes ; 1 euro = 136.00 gourdes ; 1 peso dominicano = 2.10 gourdes actualmente); ante el rechazo de las autoridades haitianas de reajustar (a la baja) los precios de los combustibles; ante la falta de acceso al agua potable; ante la falta de inversiones y la mala gestión del sector eléctrico, etc. El Acuerdo Petro Caribe y el dinero fresco que circulaba no están más disponibles para contener esta caída importante de nuestra economía. Todo lleva a creer que el atolladero diplomático alimentado unilateralmente [2] por el gobierno haitiano contra el gobierno bolivariano va a perdurar hasta el final del mandato del Sr. Moïse.

Afortunadamente, el pueblo haitiano no está listo para renunciar a esas bellas páginas de la historia noble entre Haití y Venezuela. Las recientes manifestaciones para exigir que la luz se haga sobre los fondos de Petro Caribe dicen mucho. Los millones de manifestantes que ocuparon las calles del país han guardado su lucidez. Han acusado directamente a los funcionarios haitianos que han dilapidado los miles de millones de dólares de los fondos de Petro Caribe que deberían haber sido invertidos en programas socio-productivos con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población haitiana.

Para evitar toda amalgama inútil y manipuladora

El Acuerdo energético Petro Caribe es el resultado del genio de Fidel Castro y de Hugo Chávez, dos grandes Hombres de Estado que han marcado la historia de la humanidad por sus contribuciones en términos de nuevo método y nueva metodología de cooperación internacional, entre otros. Este Acuerdo nació a partir de la creación del ALBA que reúne a 11 países [3] y gobiernos en el seno del ALBA-TCP (Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América – Tratado Comercial de los Pueblos) y también de centenares de organizaciones sociales y movimientos sociales que conforman el ALBA – Movimientos Sociales (Movimientos Sociales hacia el Alba). La solidaridad, la complementariedad económica, la integración, la cooperación y la unión de los pueblos contra la dominación imperialista son parte integrante del surgimiento de este Acuerdo energético.

En lo que concierne a Haití, organizaciones del movimiento social haitiano, tales como la PAPDA (Plataforma Haitiana para un Desarrollo Alternativo), el MPP (Movimiento de Campesinos de Papaye) y el TK (Tèt Kole Ti Peyizan Ayisyen) son las que han entablado las primeras discusiones alrededor de la necesidad de incluir a Haití en este Acuerdo energético. Pues, el Presidente Hugo Chávez no había querido incluir a nuestro país porque desaprobaba el golpe de Estado de 2004 en contra del Presidente Jean-Bertrand Aristide. Este Acuerdo fue firmado entre Haití y Venezuela en 2006 bajo la Presidencia de René Garcia Préval. El Acuerdo entró en vigencia en 2009. Haití ha utilizado los fondos de Petro Caribe para financiar distintos proyectos de desarrollo entre 2009 y 2018.

El Acuerdo Petro Caribe no representa un pretexto para Caracas para realizar injerencia en la política interna de los países. Las condicionalidades de este Acuerdo energético están ligadas a las políticas de buena gobernanza, de transparencia y de democracia. Haití ha justificado esos parámetros adoptando documentos de programas, de planes de acción Acción Título mobiliario emitido por una sociedad de acciones. Este título representa una fracción del capital social. En particular otorga a su titular (el accionista) el derecho a percibir una parte de los beneficios distribuidos (el dividendo) y de participar en las asambleas generales de la empresa. y proyectos elaborados por su gobierno; firmando decretos en Consejo de Ministros para dar un carácter legal a los desembolsos de Fondos; realizando sesiones de «Gouvènman Lakay» (El gobierno está en tu Casa) para justificar la participación de las comunidades en los proyectos; y publicando informes engañosos y artículos en la prensa que difundían la colocación de la piedra basal de algunos proyectos que cuestan definitivamente millones de dólares al pueblo haitiano. Todas estas últimas maniobras resultaron ser engaños. Hay un hecho cierto, Venezuela jamás dictó o impuso proyectos y mecanismos de gestión local a los sucesivos gobiernos de Haití. Hasta prueba de lo contrario, la dilapidación de los fondos de Petro Caribe es única y entera responsabilidad de los funcionarios de Haití.

Por otra parte, es indispensable establecer la diferencia entre el Acuerdo Energético Petro Caribe y el Fondo Petro Caribe o Fondos Alba – Caribe. Venezuela está directamente ligado al Acuerdo Petro Caribe. Es un elemento importante de su política de cooperación internacional. Sin embargo, el Fondo Petro Caribe es un financiamiento que benefició a Haití en el marco del Acuerdo Petro Caribe. Es decir, la creación de los Fondos Alba – Caribe (ALBA – CARIBE) es una cláusula de este Acuerdo más global conocido bajo el nombre de Petro Caribe. Según el documento fundacional del Acuerdo, los Fondos Alba – Caribe han sido creados para financiar proyectos sociales y socio-productivos. Los fondos de Petro Caribe son préstamos concedidos con condiciones totalmente diferentes e imposibles de encontrar en el mercado internacional.

La gestión de los fondos de Petro Caribe es del dominio de las instituciones haitianas. Los gobiernos haitianos han tenido la autonomía total para decidir sobre la utilización de los fondos Alba – Caribe. Los funcionarios y las autoridades de Haití han elegido dilapidar los fondos de Petro Caribe en lugar de invertirlos para mejorar las condiciones de vida de la población del país. Pero, el Acuerdo Energético Petro Caribe firmado por 18 países en la región caribeña es y sigue siendo una experiencia exitosa. Por ejemplo, durante la crisis financiera 2007-2008, el mercado financiero ha conocido perturbaciones que han limitado la posibilidad de contraer préstamos. Los países del Caribe fueron parte de las regiones que han resistido mejor a aquella crisis global. Gracias al programa Petro Caribe, varios países de la región han fortalecido su economía. La República Dominicana es un ejemplo significativo. La corrupción de algunas autoridades y cuadros haitianos no pueden ensuciar la imagen de ese programa de cooperación regional histórico impulsado por el Comandante Hugo Chávez.

Las oportunidades perdidas por Haití

Los Presidentes y Gobiernos que han firmado el Acuerdo en 2005 han declarado que Petro Caribe debe contribuir a la transformación de las Sociedades Latinoamericanas y Caribeñas para que sean más justas, cultas, participativas y solidarias. Por ello, Petro Caribe es concebido como proceso integral que hace la promoción de la eliminación de las desigualdades sociales, que mejora la calidad de vida y favorece la participación de los Pueblos para que tomen en sus manos su destino.

Los países miembros del Acuerdo han concordado concretar los siguientes objetivos específicos: estimular la producción local, mediante el intercambio de bienes y servicios por hidrocarburos; realizar ahorros y volverse hacia las energías renovables; aumentar las capacidades de producción eléctrica de refinamiento, de petroquímica, de almacenamiento y distribución de hidrocarburos; reforzar la seguridad y la soberanía de las naciones de la región y emprender grandes proyectos sociales y productivos; realizar intercambios de conocimientos, de transferencias de tecnologías creando empresas mixtas binacionales o trasnacionales; permitir el suministro energético gracias a los acuerdos financieros para aumentar la disponibilidad de los recursos en especie, como lo han hecho Bolivia y Nicaragua. Esta posibilidad había sido ofrecida a los gobiernos haitianos, que no la aprovecharon para dinamizar la producción agrícola nacional.

Por tanto, los fondos de Petro Caribe constituían una oportunidad para invertir en la producción nacional y por consiguiente reforzar nuestra soberanía monetaria. Más del 60% de los productos alimenticios consumidos por la población son importados de la República Dominicana y de los EE.UU. Esta situación aumenta aún más el déficit de nuestra balanza comercial Balanza comercial La balanza comercial de un país mide la diferencia entre sus ventas de mercaderías (exportaciones) y sus compras (importaciones). El resultado es el saldo comercial (deficitario o excedentario). y acelera la depreciación de la gourde ante el dólar. Los 76.8 millones de dólares de los fondos de Petro Caribe asignados al sector agrícola no han servido para mejorar la productividad de los/as campesinos/as haitianos/as. Esos montos han desaparecido como un rayo de la misma manera que los otros fondos asignados para cerca de 300 proyectos financiados por los fondos ALBA – CARIBE.

Los que toman las decisiones públicas en Haití han elegido no invertir en la producción nacional como lo quiere el Acuerdo Petro Caribe. Hemos asistido a episodios de contratos millonarios entregados a dedo a empresas dominicanas. Las empresas haitianas no fueron priorizadas. Las infraestructuras y otros proyectos financiados por los fondos de Petro Caribe son en gran parte inconclusos, mientras que los desembolsos han sido integralmente efectuados, y/o la mayor parte de los fondos ya ha sido desembolsada por el Estado haitiano.

La deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
pública [4] de Haití en 2019 se elevaba a 3.689 mil millones de dólares americanos, y entre éstos 2.147 mil millones de dólares son de deuda externa. Los dos acreedores más grandes del país son Venezuela y el Banco de la República de Haití (BRH) con deudas del orden de 1.8 mil millones y 960 millones respectivamente. Los fondos de Petro Caribe y el financiamiento del BRH no han resultado en una mejora de las condiciones de vida de la población haitiana.

Actualmente, la población de Haití se enfrenta a una depreciación acelerada de la gourde. Con alrededor de 120 gourdes por 1 dólar US, nuestra moneda nacional sufre las consecuencias de las inconsecuencias de nuestros dirigentes. La política monetaria del Banco Central Banco central Entidad que, en un Estado, se encarga generalmente de la emisión de billetes de banco y del control del volumen de moneda y crédito. En España es el Banco de España quien asume dicho rol, bajo el control del Banco Central Europeo (BCE, ver más abajo).

El Banco Central de un país gestiona la política monetaria y tiene el monopolio de la emisión de la moneda nacional. Proporciona moneda a los bancos comerciales a un precio determinado por las tasas directoras, que son fijadas por el proprio banco.
(BRH) consiste en inyectar millones de dólares US en la economía a partir del sistema financiero, sin por ello crear mecanismos de financiamiento directo de la economía real. Esos fondos inyectados en el sistema financiero han sido captados en algunas semanas por los bancos privados y los tenedores de capitales del país.

Entre 2008 y 2017, este Acuerdo ha otorgado al Estado haitiano un financiamiento anual de alrededor de 300 millones de dólares estadounidenses. El Estado haitiano jamás había recibido tanta liquidez. Los montos ridículos de la ayuda internacional clásica del FMI FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
(Fondo Monetario Internacional), del Banco Mundial Banco mundial Creado en 1944 en Bretton Woods en el marco del nuevo sistema monetario internacional, el Banco posee un capital aportado por los países miembros (189 miembros el año 2017) a los cuales da préstamos en el mercado internacional de capitales. El Banco financia proyectos sectoriales, públicos o privados, con destino a los países del Tercer Mundo y a los países antes llamados socialistas. Se compone de las siguientes tres filiales.

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y otros organismos internacionales son insignificantes en relación al colchón de liquidez generado por los fondos de Petro Caribe.

Durante esos 10 años, el país se ha beneficiado con más de 4.2 mil millones de dólares de productos energéticos. Eso ha permitido al Estado haitiano mantener un precio relativamente estable de los combustibles en el mercado local. Según Michel Patrick Boisvert, el Ministro de Economía y Finanzas, el Estado no ha recaudado impuestos por un monto equivalente a 1.7 mil millones de dólares durante ese período. Esos impuestos no recaudados considerados como subvención por las autoridades haitianas, constituyen una importante política redistributiva en favor de los necesitados, pues el petróleo siendo un producto estratégico es transversal a todas las actividades económicas del país. Aumentar el precio del petróleo implica necesariamente un alza de los precios de los productos de primera necesidad, lo que, obviamente, agravaría la calidad y las condiciones de vida ya vulnerables de la población haitiana.

Sin embargo, las autoridades gubernamentales han negociado mal las subvenciones. El colmo de todo esto, es que los grandes comerciantes del sector privado exigen al Estado haitiano desembolsos colosales a parte de los márgenes de beneficios realizados sobre la venta de los productos petroleros. Este matrimonio entre el Estado haitiano y el sector privado de los negocios no data de hoy. El Petro Caribe solamente favorece la estabilización de los precios de los combustibles. Así, la población también se ha visto beneficiada otorgándosele un pequeño alivio porque, en caso contrario, tendría que pagar mucho más para poder adquirir los productos petroleros.

En este mismo orden de ideas, cabe remarcar que el consumo cotidiano de los productos petroleros en Haití es menos de 20 mil barriles, mientras que Venezuela producía 1.5 millones de barriles por día en 2018. Haití no puede constituir en ningún caso un mercado cautivo para Venezuela. Además, el mercado petrolero mundial no ofrece esas condiciones ventajosas al país. Durante meses, el gobierno haitiano ha decidido no transferir a Caracas los fondos que deberían ser liquidados luego de la entrega de cada carga de combustibles.

El Acuerdo Petro Caribe prioriza la utilización de energías renovables, tales como la solar y la eólica ampliamente disponibles en el país. El Acuerdo apunta también a alcanzar la eficiencia energética. Sus líneas de acción estipulan que el Acuerdo debe otorgar créditos Créditos Suma de dinero que una persona (el acreedor) tiene el derecho de exigir de otra persona (el deudor).

Créditos privados
Préstamos concedidos por los bancos comerciales, sea cual sea el prestatario.

Créditos públicos
Préstamos concedidos por acreedores públicos, sea cual sea el prestatario.
para invertir en proyectos de energías renovables y transferencias de tecnologías, para disminuir el consumo de petróleo. Pero los fondos de Petro Caribe han financiado la construcción de 3 centrales eléctricas utilizando el gasoil diésel, un producto petrolero. Las autoridades haitianas directamente han decidido no invertir en la producción eléctrica en base a la energía renovable. Estas centrales eléctricas están instaladas en las comunas de Carrefour (municipalidad de la capital, Puerto Príncipe), Gonaïves (Departamento de Artibonite) y Cabo Haitiano (Norte).

La construcción de esas 3 centrales eléctricas ha sido realizada por una firma tripartita: Venezuela, Haití y Cuba. La capacidad de producción de estas centrales eléctricas es de 61.2 megawatts [5]. Sin embargo, este aumento de la capacidad de producción energética es largamente insuficiente con respecto a la necesidad del país. La llamada a licitación para la producción y el mantenimiento fue ganada por una empresa surcoreana. La distribución de la producción ha sido organizada por la EDH (Electricidad de Haití) y empresas privadas haitianas que trabajan en el sector eléctrico.

El gasoil diésel ha sido suministrado por Venezuela a precios preferenciales. La empresa surcoreana tuvo que abandonar el país porque la parte haitiana no respetó las condiciones del contrato. Actualmente, el gobierno haitiano presidido por el Sr. Jovenel Moïse ha recuperado la mayor parte de las instalaciones eléctricas del país. Sin embargo, el problema sigue intacto a pesar de sus promesas de electricidad 24/24 en 24 meses (36 meses ya han pasado). Las tres (3) centrales eléctricas financiadas por los fondos de Alba - Caribe son y permanecen como patrimonio de las poblaciones de Gonaïves, de Carrefour y de Cabo Haitiano.

La firma del Acuerdo Petro Caribe entre Haití y Venezuela no apunta solamente a las oportunidades de hacer negocios en el sector petrolero. El Presidente Hugo Chávez lo había incorporado en la perspectiva de la devolución de la deuda histórica Deuda histórica Es la deuda contraída fundamentalmente durante el colonialismo con los países y pueblos pertenecientes a las antiguas colonias, por la invasión y conquista de sus territorios, así como por la explotación de sus poblaciones y recursos. En la actualidad, esa deuda continúa acumulándose a través de las acciones de las empresas transnacionales, las políticas comerciales y migratorias y otras instituciones supranacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio.

Incluiría entre otros aspectos : Expolio de recursos naturales ; Genocidios ; Esclavitud ; Exterminio cultural y religioso
que la humanidad entera le debe a Haití, especialmente Venezuela. De ahí la lógica, la visión y el interés que animaban al Comandante Chávez en el marco de la firma de ese Acuerdo.

El Presidente Jovenel Moïse que conduce la diplomacia haitiana, no mantiene una relación cordial con la República Bolivariana de Venezuela. Desde enero de 2019, el gobierno haitiano se alinea abiertamente al lado de los EE.UU y los países satélites del imperialismo estadounidense que fomentan un golpe de Estado en contra del Presidente venezolano Nicolás Maduro Moros.

Es evidente que el Sr. Moïse comparte el dicho: los países no tienen amigos, sólo tienen intereses. La decisión del Sr. Moïse no corresponde a los intereses del país, sino al sometimiento total a los dictados del imperialismo. La participación del Presidente Joven el Moïse en la mini Cumbre en Mar-à-Lago en Florida en marzo de 2019 no ha aportado ningún beneficio Beneficio Resultado contable positivo neto fruto de la actividad de una sociedad. El beneficio neto es el beneficio después de impuestos. El beneficio a distribuir es la parte de aquél que puede ser repartido entre los accionistas. al pueblo haitiano. El Director Ejecutivo de la PAPDA, Camille Chalmers, ha resumido la participación del gobierno haitiano a esa mini Cumbre como una diplomacia sin visión que corresponde a la proximidad ideológica de extrema derecha entre el régimen y el Presidente Donald Trump. Las promesas de cooperación energética del Sr. Trump durante ese Encuentro no han sido cumplidas hasta ahora.

La seguridad energética del país está en rojo. El Presidente Jovenel Moïse ha dado una conferencia de prensa el lunes 22 de junio de 2020 para explicar a la población la gravedad del problema energético. Entre tanto, el Presidente venezolano anuncia el relanzamiento del Acuerdo Petro Caribe, incluyendo nuevas medidas que por sí mismas demuestran una respuesta desinteresada a las necesidades sociales agudizadas en este tiempo de pandemia de Coronavirus: políticas de salud, banco de alimento y creación de un Fondo Humanitario Internacional [6]. Haití no está listo para participar en este relanzamiento del Acuerdo por dos (2) razones principales: en primer lugar, la justicia haitiana todavía no se ha pronunciado sobre la dilapidación de los fondos de Petro Caribe y, en segundo lugar, el gobierno haitiano no cultiva una relación diplomática cordial con Caracas. La corrupción, la debilidad de la justicia y la diplomacia sin visión de este régimen engullirán a tantas oportunidades en favor de la población haitiana.




Fuente: Resumen Latinoaméricano

En colaboración con PAPDA, el economista participa en el proceso de formación de cuadros de las organizaciones del movimiento social haitiano, organizado por la Plataforma Campesina 4 G (MPP, MPNKP, TK y CROSE). Contacto: pjores chez gmail.com Traducción: Profesor Henry Boisrolin. URL del artículo original en francés: https://www.alterpresse.org/spip.php?article25892#.XwskwOd7nIV

Notas

[1Los países miembros de Petro Caribe son : Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, El Salvador, Granada, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y Las Granadinas, Surinam, y Venezuela. http://mppre.gob.ve/2019/07/09/petrocaribe-14-anos-de-contribucion-al-desarrollo-de-los-pueblos/ consultado el 29/06/2020.

[2Hasta el presente momento, el gobierno bolivariano presidido por el Sr. Nicolas Maduro no ha realizado ningún ataque contra el gobierno haitiano.

[5https://www.edh.ht/centrales-thermiques.php consultado el 28/06/2020.

Jean Jores Pierre

Economista. Magister en Economía Social y Solidaria. Colabora desde 2009 con la Plataforma Haitiana para la Defensa de un Desarrollo Alternativo (PAPDA).

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