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Cuando las jóvenes parlamentarias Omar y Tlaib abren
Grandes brechas en la santa alianza norteamericano-israelí
por Yorgos Mitralias
25 de agosto de 2019

Los efectos y beneficios colaterales de la irrupción de Bernie Sanders en la escena política estadounidense ya son numerosos e importantes, y comienzan a sentirse muy lejos de los Estados Unidos, tan lejos como en el Medio Oriente. La prueba es el verdadero terremoto que están provocando en los Estados Unidos y el Medio Oriente, así como en la diáspora judía, dos fieles de Bernie, las intrépidas jóvenes diputadas estadounidenses Ilhan Omar y Rashida Tlaib.

Fue suficiente el anuncio del viaje a los territorios ocupados de estas dos enemigas juradas de Trump y Netanyahu, para que todas y todos asistamos al espectáculo totalmente nuevo de un presidente de los Estados Unidos en medio de un ataque de nervios, que incita públicamente al primer ministro de Israel, que obedece rápidamente, a prohibir la entrada en su país, el aliado más cercano de los Estados Unidos, ¡a dos miembros electos del Parlamento de América del Norte! En opinión compartida por todo el mundo, fue algo impactante, escandaloso e inaudito. Pero es la continuación lo que nos interesa porque es muy didáctica y especialmente muy prometedora de eventos que a la larga podrían cambiar los equilibrios mortales que han permanecido inmutables durante más de medio siglo...

De hecho, provocando reacciones en cadena, la confrontación ejemplar de las jóvenes diputadas estadounidenses originarias de Somalia (Ilhan Omar) y Palestina (Rashida Tlaib) con el arrogante y todopoderoso tándem Trump-Netanyahu, tuvo inmediatamente consecuencias sorprendentes. Por ejemplo, la condena de la prohibición de Netanyahu por parte de muchos de los líderes del Partido ... Republicano y también por casi todos los principales medios de comunicación (periódicos y canales de televisión) estadounidenses conocidos por su apoyo incondicional al sionismo, a Israel y al gobierno de extrema derecha de Netanyahu. Y, sobre todo, la condena «inimaginable» de la actitud de Netanyahu por... el Comité de Asuntos de Israel de Estados Unidos (AIPAC), el infame lobby pro-Israel, tradicionalmente vinculado al Likud y al sionismo más derechista, y que desde siempre ha disfrutado del apoyo continuo de los medios de comunicación y del establishment económico y político norteamericanos.

Sin ningún género de dudas, la exhibición de Netanyahu y Trump de racismo islamofóbico y autoritarismo les resultó mal, y como sucede en estos casos, sus intentos de salvar la cara solo acentuaron su desastre. Es así como, a pesar de los encomiables esfuerzos de los principales medios internacionales (CNN, Euronews ...) de presentar a Rashida Tlaib como dispuesta a aceptar las «condiciones humillantes» del permiso para encontrarse con su abuela en los territorios ocupados, la negativa categórica de Tlaib a caer en la trampa y su rechazo a la llamada oferta «humanitaria», empujó a Trump y Netanyahu aún más profundamente en la crisis y acentuó la angustia de sus partidarios. Y todo esto mientras la población palestina, y especialmente las doblemente oprimidas mujeres palestinas, echaban las campanas al vuelo y la izquierda norteamericana, con Bernie Sanders a la cabeza, se apresuraba a capitalizar un brillante éxito que también ganó contra el establishment demócrata tradicionalmente prosionista y antipalestino.

No hay duda de que las grandes brechas abiertas hoy en el apoyo incondicional a Netanyahu de los gobiernos y al público estadounidense son el resultado de sucesivas acciones ejemplares realizadas en los últimos meses por las bestias negras de Trump que son Ilhan Omar y Rashida Tlaib. Sin embargo, esta verdadera hazaña, inimaginable hace unos días, no cae del cielo. Es el producto de la radicalización galopante de la juventud norteamericana observada en los últimos 3-4 años, que dio origen al movimiento de masas que apoya la candidatura de Bernie Sanders. Por tanto, no es casualidad que Omar, Tlaib y también sus amigas y compañeras Alexandria Ocasio-Cortez y Ayanna Pressley formen el famoso «bunch» (la banda) tan criticado por Trump, el grupo de jóvenes electas radicales y socialistas, emblemático de esta nueva generación de activistas estadounidenses que favorecen la lucha de clases, el internacionalismo activo y la acción directa...

Pero eso no es todo. Las hazañas medioorientales de Omar y Tlaib no habrían existido sin la preparación preliminar de la tierra y las mentes por las y los extraordinarios jóvenes judíos estadounidenses del movimiento «If Not Now ...», (Si no es ahora...) que han recuperado las mejores tradiciones humanistas, socialistas e internacionalistas del judaísmo histórico [1].

Comenzando hace unos dos años con unos pocos cientos de muy jóvenes judías y judíos radicales y antisionistas que brillaron con sus acciones audaces, ejemplares y bien dirigidas, el movimiento «If Not Now ...» pudo, en tiempo récord, abrir brechas cada vez mayores en el muro de la casi unanimidad pro israelí y antipalestina que domina tanto en la diáspora judía como entre la opinión pública estadounidense. Los resultados son espectaculares: las y los jóvenes militantes de «If Not Now ...», que no dudaron en llevar a cabo su lucha incluso en Israel antes de que se les prohibiera ingresar en el país, han ampliado gradualmente sus filas y han creado un clima propicio para desafiar directamente las políticas racistas y reaccionarias de Trump y Netanyahu. Y es así como miles de judías y judíos norteamericanos se precipitaron en la brecha abierta por «If No Now ...», están actualmente a la vanguardia, si no a la cabeza de movimientos como el que está luchando contra la terrible policía antimigrante (ICE) y en defensa de los inmigrantes indocumentados, o el que lucha contra las medidas islamofóbicas de Trump y en defensa de la gente musulmana reprimida y aterrorizada. Y, por supuesto, dominan en el movimiento antifascista, que lucha, bajo el eslogan elocuente de "Never Again” (Nunca más), contra las pandillas y demás milicias neonazis, racistas y antisemitas violentas.

Entonces, no es sorprendente que el mismo gobierno de Netanyahu que forja relaciones y alianzas privilegiadas con la escoria más reaccionaria, racista y antisemita del mundo (desde Orban y Bolsonaro hasta Trump y Salvini) con la única condición de que apoye incondicionalmente sus políticas inhumanas y bárbaras, prohíbe la entrada en Israel a todos estos jóvenes judíos y judías antisionistas, a quienes describe por otra parte... ¡como antisemitas (!) y enemigos número 1 de Israel! Es exactamente esta «contradicción» sin precedentes la que Ihlan Omar, Rashida Tlaib y sus camaradas, incluido (el judío) Bernie Sanders, han decidido exponer ante los ojos de todo el mundo, a través de sus iniciativas y acciones bien dirigidas. [2] Es por eso que las acusaciones de antisemitismo que Trump, Netanyahu y sus acólitos dirigieron a sus oponentes progresistas (por ejemplo, a la joven diputada Ilhan Omar) fracasaron antes de volverse contra sus iniciadores, mientras que en Europa, el retroceso histórico de la izquierda y de los movimientos dejaron el terreno prácticamente libre para tales campañas de difamación ...

La conclusión es obvia: lo que está sucediendo en los Estados Unidos no solo debe interesarnos como una prioridad, porque determina como ningún otro nuestro presente y nuestro futuro, sino que también debería alentar a todas aquellas personas que aún son progresistas y de izquierda en Europa a movilizarse sin demora para aprovechar lo antes posible las batallas, experiencias, éxitos y avances de la nueva izquierda y los movimientos sociales de América del Norte. Tenemos todo para ganar…

Traducido del francés por Alberto Nadal


Notas :

[1Ver también: Une nouvelle génération de Juifs américains contre Trump et Netanyahou en http://www.cadtm.org/Une-nouvelle-generation-de-Juifs

[2Quienes quieran familiarizarse con la actual realidad social y política de los Estados Unidos pueden hacerlo en la cuenta Facebook que hemos creado hace poco más de tres años: https://www.facebook.com/EuropeansForBerniesMassMovement

Yorgos Mitralias

Periodista, Giorgos Mitralias es uno de los fundadores y animadores del Comité griego contra la deuda, miembro de la red internacional CADTM.