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La urgencia de un movimiento independiente de mujeres contra la deuda y las medidas de austeridad
por Sonia Mitralias
16 de noviembre de 2011

¿Por qué un movimiento independiente de mujeres contra la deuda y las medidas de austeridad en Grecia?

Y bien, parece que la crisis de la deuda y las medidas de austeridad que resultan nos golpean principalmente a nosotras, las mujeres, en todos los aspectos de nuestra vida. Así pues, si no nos (auto)organizamos para resistir, nadie lo hará por nosotras...

Pero ¿Por qué la crisis de la deuda y las medidas de austeridad golpean especialmente a las mujeres?

Porque la austeridad neoliberal en tiempos de la crisis de la deuda apunta particularmente a todo lo que queda del estado del bienestar y sus servicios públicos. A través del desmantelamiento o la privatización de los servicios públicos, el Estado se descarga de sus obligaciones de protección social que había asumido con sus ciudadanos para transferirlas -de nuevo- a la familia. Así es como los cuidados de los hijos, los enfermos, las personas mayores y dependientes, incluso los jóvenes angustiados y en paro pasan de la responsabilidad del Estado a la familia ¡Y todo esto además absolutamente gratis!

Sin embargo, la noción de familia es muy general y abstracta. En realidad, y todo el mundo lo sabe, en el interior de la familia son las mujeres quienes soportan casi exclusivamente la carga -y sin ser remuneradas- de todas las obligaciones sociales fundamentales del Estado. Así matan dos pájaros de un tiro: Por un lado, el estado neoliberal se libra definitivamente de sus obligaciones sociales deficitarias que «profundizan los déficits y la deuda pública» y, por otro, nos obliga a asumirlas trabajando totalmente gratis.

En otros términos, las mujeres son obligadas a reemplazar al Estado del bienestar...

Sí, pero hay mucho más. Somos el blanco de todas sus políticas de Memorandums por una razón suplementaria, que es la otra cara de la moneda: Nosotras sufrimos primero los despidos masivos que acompañan al desmantelamiento o privatizaciones de los servicios públicos de protección social de todo tipo, porque nosotras somos la gran mayoría de las asalariadas de estos servicios.

La conclusión es simple y concierne a cientos de miles de asalariadas en nuestro país: No sólo somos las primeras en ser despedidas sin ninguna esperanza de readmisión, sobre todo si somos madres o en edad de procrear. No sólo estamos en paro en masa, sobre todo las jóvenes que no tienen ningún futuro profesional. No sólo estamos condenadas a la pobreza y a la precariedad, sino que además nos cargan con tareas y trabajos que pertenecen al Estado, con todo lo que eso implica de fatiga, estrés, envejecimiento prematuro, trabajo impagado y gastos suplementarios.

Sí, pero es que además hay quien dice, con el estado en la cabeza, como antaño la iglesia, que así es como la mujer cumple su verdadera misión, que consiste en consagrarse a su casa y su familia.

Por supuesto, no sólo lo dicen, sino que lo gritan a voces porque hace falta que su política inhumana de los Memorandums tenga un embalaje ideológico. Se trata de una propaganda de rebajas que recurre a los más sexistas de los clichés reaccionarios únicamente para cubrir la ferocidad de su política neoliberal. Por otra parte, asistimos a lo que parece una paradoja: La alianza entre el último grito de los políticos capitalistas, que es la violenta austeridad de los Memorandums, y los portadores de las teorías más oscurantistas de otra época que pretenden persuadirnos de que la «naturaleza» de la mujer le impone encerrarse en casa para ocuparse exclusivamente de sus ’labores’ como madre o esposa en la familia. Se trata del maridaje de los Memorandums del FMI y de la CE, que pretenden «modernizarnos» con los bastiones del patriarcado más anacrónico y misógino que son la iglesia y la derecha o la extrema derecha.

Se trata sólo de propaganda, o hay consecuencias prácticas para las mujeres...

Sí, aquí no hay sólo teoría y propaganda. Lo peor es que sufrimos consecuencias catastróficas concretas en nuestra vida cotidiana. Hablando claro, toda esta vuelta atrás hacia un pasado lejano viene acompañada de medidas enfocadas a arrebatar a las mujeres aquellos derechos conquistados gracias a las luchas de las últimas décadas. La Santa Alianza del Capital y el Patriarcado abole de hecho nuestro derecho al trabajo y, por tanto, a la independencia económica. Nos constriñe de nuevo a una vida sin autonomía. Nos trata como a esclavas cargadas de tareas y funciones que asumía anteriormente el estado del bienestar. Pretende que en nuestra ’naturaleza’ de mujeres sirvamos a la vez de guardería, asilo, hospital, restaurante, psiquiátrico, lavandería, clases particulares e incluso de INEM para los parados de la familia. Y todo esto, totalmente gratis, sin remuneración alguna, sin el menor reconocimiento, porque la mujer lleva en la sangre ’sacrificarse’ por los otros, dando como resultado que no tiene tiempo libre para respirar, para ocuparse de su propia personalidad, para participar activamente en los asuntos públicos.

Todo esto debe costar muy caro a las mujeres...

Sí, claro. No es sólo que esta tensión cotidiana nos haga envejecer prematuramente, es que todo este sexismo alrededor de la pretendida «naturaleza femenina» va de la mano con el tratamiento de la mujer como un ser inferior, cuyo cuerpo es considerado en todo momento disponible y sobre el que está permitido que se desahogue cualquier hombre. No es pues casualidad que los casos de violencia contra las mujeres, ya innumerables, se multipliquen en la época del capitalismo de los Memorandums.

Es por todas estas razones, entre otras aún más numerosas, que la conclusión es simple: Nuestra resistencia contra esta ofensiva dirigida contra nosotras por el gobierno de la Troïka y de los Memorandums pasa por nuestra autoorganización y el desarrollo de un movimiento independiente y autónomo de las mujeres contra la deuda y la austeridad. Y esto no sólo porque nadie lo hará en nuestro lugar, sino porque capitalismo y patriarcado están tan imbricados entre ellos que todo combate contra uno de estos tiranos estará cojosi no se direige igualmente contra el otro...


Sonia Mitralias es fundadora de la iniciativa de las Mujeres contra la Deuda y las Medidas de Austeridad en Grecia

Traducción al castellano: Fafatale

Sonia Mitralias

CADTM Grecia