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Grecia: Ya están aquí los fondos buitre
por Nick Dearden
4 de junio de 2012

’Inversores’ financieros ya han hecho una matanza con la deuda griega. Pero esta actividad no es inevitable. A estos buitres se les puede plantar cara

No todo el mundo está infeliz con la desesperada situación de la economía griega. Un grupo de ’inversores’ financieros hicieron una matanza el martes con la deuda griega, simplemente siendo los jugadores con menos escrúpulos del mercado.

Dart Management es un fondo de inversión radicado en las islas Caimán, un territorio británico conocido por su condición de paraíso fiscal. El modelo de negocio de Dart se ha ganado el título de «fondo buitre».

Los buitres ’invierten’ en deuda soberana de países en crisis, lo cual significa que pueden comprar deuda barata. Así pues, ’apuestan’ contra (’hold out’) cualquier forma de amortización de esa deuda. Haciendo esto, esperan recibir el pago en su totalidad. Dado que pagaron una fracción del valor de la deuda, obtener el pago completo representa un enorme beneficio.

Los fondos buitre han perfeccionado sus habilidades contra los países en desarrollo: Elliott Associates, un ’hedge fund’ estadounidense, fue pionero en el modelo en los 90’s, ganando un caso contra Perú: Consiguió el 400% de lo que pagó por las deudas. Se cree que Elliott también posee algo de deuda griega. Por su parte, Dart se llevó 600 millones de dólares de Brasil siguiendo su crisis en 1993.

En los últimos años, los fondos buitre han apuntado hacia algunos de los países más empobrecidos del planeta. Liberia y Zambia fueron denunciadas ante los tribunales británicos y obligadas a pagar a fondos que habían comprado muy baratas antiguas deudas contraídas por regímenes dictatoriales.

Cuando los países se niegan a pagar, los buitres los persiguen por todo el mundo, intentando hacerse con los activos en el extranjero del país en cuestión. En un caso, un fondo buitre especialmente nocivo intentó quedarse con dinero de ayuda dirigido a la República del Congo. Hasta el día de hoy, la República Democrática del Congo está siendo perseguida por otro fondo llamado FG Hemisphere y actualmente está inmersa en una disputa legal por activos en Jersey. El último recurso tiene lugar en Londres el 28 de mayo, pero bajo la legislación de Jersey.

Una ley de los últimos días del pasado parlamento evita que los buitres se aprovechen de viejas deudas de países con ingresos muy bajos en tribunales británicos. Un gran paso adelante. Pero esta ley no se aplica sobre otros países –de Nigeria a Grecia- ni sobre nuevas deudas.

Argentina da algunas claves acerca de lo que le puede esperar a Grecia en los próximos años. Desde que aquel país suspendiera pagos en 2001, tras años de injustas deudas sobre sus hombros, fue inundada de pleitos por parte de fondos buitre que rechazaron aceptar la amortización de Argentina. Entre estos fondos se encuentran Dart y Elliott, y un grupo paraguas conocido como el ‘American Task Force Argentina’, que ha intentado utilizar la política exterior de EEUU como un medio para forzar a Argentina a pagar estas deudas.

A este tipo de compañías se les hace la boca agua con una crisis tan grande como la griega. Durante meses, estos fondos han estado trabajando en cómo desplegar estrategias buitre contra Grecia. Los carroñeros han estado comprando fuera bonos griegos porque los bonos bajo la ley griega fueron forzados mayoritariamente a aceptar el quebranto.

Este quebranto griego fue no obstante un buen negocio para los tenedores de bonos que recibieron el 50% del valor nominal cuando los mismos bonos se estaban canjeando por el 35% del valor y consiguieron un incentivo en ‘cash’. Pero esto no era suficiente para los buitres. Pidieron al bufete americano Bingham McCutchen que organizara un grupo para emprender acciones legales y cobrar el valor total de esos bonos.

Para alguno de esos fondos, el martes era día de cobro. Más que una acción legal de riesgo, Grecia decidió hacer un pago de 436 millones de euros de sus deudas exteriores. De ese total, el 90% fue a parar a Dart Management. Mientras se hunde el estado del bienestar griego y la sociedad sufre el aumento de suicidios, muertes y sida, Kenneth Dart se puede tumbar en su yate de 220 pies en las islas Caimán y contar sus ganancias.

Los titulares de unos 6.000 millones de euros renunciaron a canjear deuda griega. Y no será el final de estos escándalos. Pero no estamos incapacitados para pararlos. Un directivo de un fondo buitre dijo al ‘Financial Times’: “Nosotros nos aprovechamos de la desinformación de la gente”. El primer paso es introducir transparencia en el mercado de bonos. Es chocante que los griegos ni siquiera saben quiénes poseen su deuda, cuando la compraron o cuánto pagaron por ella.

David Cameron y George Osborne tienen claro que la UE necesita resolver sus problemas, pero no han hecho nada para frenar a los fondos buitre cuyas deudas son gobernadas por la ley británica. El gobierno puede forzar a todos los acreedores a aceptar la amortización ya pactada. O podría ir más lejos y legislar para prevenir ganancias exorbitantes conseguidas gracias a deudas adquiridas en el mercado secundario. Tal ley ya ha circulado por el Congreso de EEUU.

Grecia está en la primera línea de una batalla entre los inversores sin escrúpulos y la gente que desea que su economía trabaje en pro del interés público. No es suficiente que los gobiernos simplemente se crucen de brazos y se limiten a decir que «así son las cosas».


Traduccion: Fatima Marcar

Nick Dearden

est le directeur de Global Justice Now.