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Deuda externa y libertad de circulación de capitales
por Eric Toussaint
3 de octubre de 2004

1. Los PED son los prestamistas netos de los países desarrollados

Cada año, el Banco Mundial publica en abril, en las vísperas de la reunión conjunta del Banco Mundial y el FMI que tiene lugar en Washington (llamada reunión de primavera), un informe (solo en inglés) titulado Global Development Finance que hace un balance sobre la evolución de la deuda, En el informe 2003 se puede leer en la página 13: « Developing countries, in aggregate, were net lenders to developed countries » que puede traducirse por « Los países en desarrollo, en su conjunto, son prestamistas netos respecto de los países desarrollados » [1].

Con mi colega Damien Millet hemos confeccionado la tabla siguiente, que indica que el monto total de los depósitos de residentes de los PED en los bancos de los países desarrollados es superior a las acreencias que estos mismos bancos tienen sobre esos países. El monto de los depósitos de los residentes de los PED en los bancos de los países desarrollados es proporcionado por las estadísticas trimestrales del Banco de Pagos Internacionales (BPI). Esos depósitos son catalogados como deudas de esos mismos bancos con respecto a los PED.

Resulta razonable considerar que los residentes de los PED que depositan en efectivo capitales en los países más industrializados son capitalistas. No es frecuente que asalariados, pequeños comerciantes, campesinos depositen sus ahorros en bancos situados lejos de su país de residencia.

2. Repatriación de la deuda pública externa de los PED

En 2003, la deuda pública exterior del conjunto de los PED se elevaba a 1530 millardos (miles de millones) de dólares que se reparten de la manera siguiente:
416 millardos de dólares en forma de títulos (bonos) de la deuda pública externa debidos a los mercados financieros;

204 milliardos de dólares debidos a los bancos comerciales y a otros prestamistas privados;

480 milliardos de dólares debidos a las instituciones multilaterales (Banco Mundial, FMI, bancos regionales tales como el Banco Interamericano de Desarrollo);

y finalmente 430 milliardos de dólares debidos a Estados, principalmente, del Norte.

Esto significa que 620 milliardos (416 + 204) de dólares son deudas de los poderes públicos de los PED con acreedores privados de los países más industrializados. Es interesante comparar esta suma al monto prestado (depositado) por los capitalistas de los PED a los bancos de los países más industrializados. Los poderes públicos han tomado prestado de los bancos y de los mercados financieros del Norte menos de la mitad de la suma depositada por los capitalistas de los PED en instituciones del Norte. Y si tomamos los préstamos tomados por los poderes públicos del Sur de los bancos del Norte, éstos representan menos del 15% de los depósitos de los capitalistas del Sur en los bancos del Norte.

3. ¿Qué enseñanzas sacar de esta situación?

3.1. En lugar de reinvertir masivamente los capitales en el aparato productivo de los PED, los capitalistas de los PED prefieren prestar los capitales que han acumulado por la extorsión de la plusvalía sobre las espaldas de los asalariados (en el proceso de producción industrial) y por la extorsión del subproducto del trabajo de productores no asalariados (campesinos, artesanos,...) a los bancos de los países industrializados (y a los poderes públicos de los PED, ver más abajo).

3.2. La exportación de capitales por parte de los capitalistas de los PED no es un fenómeno nuevo [2]. Pero debe resaltarse que esta exportación de capitales ha aumentado fuertemente en el curso de la fase de liberalización financiera que fue el origen de la mundialización neoliberal de los últimos 25 años. Esta liberalización financiera recomendada por el Banco Mundial y el FMI consistió en suprimir sistemáticamente todos los mecanismos de control sobre los movimientos de capital que habían sido generalizados tanto en los PED como en los países más industrializados desde la crisis de los años 1930. El abandono del control de cambios y la libertad de entrada y salida de capitales fueron impuestos progresivamente por las instituciones de Bretton Woods desde los años 1960. En los años 1970, el Chile del dictador Pinochet fue el laboratorio de esta política recomendada especialmente por la escuela de Chicago. La generalización de esta política neoliberal se impuso cuando los gobiernos de los PED confrontados con la crisis de la deuda a partir de 1982 decidieron como regla general a someterse a las condiciones impuestas por los acreedores. En lugar de formar un frente de deudores, negociaron separadamente con el Tesoro de los EE.UU. y con las instituciones de Bretton Woods. Aceptaron el ajuste estructural exigido por los países más industrializados. A partir de 1990, esta política se conoció con el nombre de Consenso de Washington. Se trata de un consenso entre el gobierno de los Estados Unidos (y detrás de él el de los países más industrializados), el FMI, el Banco Mundial, la OMC y la mayoría de las clases capitalistas tanto del Norte como del Sur. De la misma manera, la gran mayoría de los gobiernos de los PED adhirió a este consenso de Washington [3].

3.3. Para los países que lo aplican, las consecuencias de la aplicación de este consenso son negativas, y mismo en numerosos casos dramáticos en términos de degradación de la condición humana. El carácter parasitario de las clases capitalistas locales de los PED se agudiza (ver más abajo).

3.4. Mientras que según los dogmas del Banco Mundial y del FMI, el retraso en el desarrollo y el subdesarrollo se deben a una insuficiencia de capitales en los PED, el análisis de la acumulación de capital a escala nacional e internacional muestra claramente que allí no se encuentra el problema: Dinero, hay en los PED. El problema proviene de la jerarquización de la economía mundial dominada por los países más industrializados que aspiran los capitales de la Periferia hacia el Centro y el del comportamiento parasitario (rentista) de las clases capitalistas de los PED que participan en ese movimiento de transferencias.

4. Rembolso de la deuda

El endeudamiento de los PED no ha hecho sino aumentar a lo largo de los últimos 25 años. En 1980 según el Banco Mundial, los PED totalizaban una deuda externa de alrededor de 580 millardos de dólares [4]. Veinte años más tarde, al final de 2002, llegaba a alrededor de 2.400 millardos de dólares: cuatro veces más (ver el detalle por regiones en la tabla 1).

El gráfico 2 indica el coeficiente de proporcionalidad, que es impresionante.

Entre 1980 y 2002, los PED rembolsaron a sus acreedores un poco más de 4.600 millardos de dólares. Así entonces, los países de la Periferia rembolsaron ocho veces lo que debían para encontrarse cuatro veces más endeudados. En este caso, también el coeficiente de proporcionalidad entre la deuda de 1980 y los rembolsos desde esa fecha es rico en información como lo indica el gráfico 2.

5. Entre 1980 y 2002: más de 50 planes Marshall enviados por los pueblos de la Periferia a los acreedores del Centro

Plan Marshall (1948-1951): Este plan fue concebido por la administración del presidente demócrata Harry Truman, bajo el nombre de European Recovery Program. Después será conocido bajo el nombre del secretario de Estado de la época, Georges Marshall (que fue jefe de estado mayor general entre 1939 y 1945), encargado de asegurar su puesta en marcha. Entre abril de 1948 y diciembre de 1951, los Estados Unidos otorgaron a diez y seis países europeos una ayuda de alrededor de 13 millardos de dólares. El Plan Marshall apuntaba a favorecer la reconstrucción de Europa devastada por la Segunda Guerra Mundial. En dólares de 2003, el equivalente del Plan Marshall es de 90 millardos de dólares. Si tomamos el conjunto de rembolsos efectuados por los PED en 2002, a saber 343 millardos de dólares [5], estos países transfirieron, ese año, a sus acreedores de los países más industrializados, el equivalente a casi cuatro Planes Marshall. En ese mismo orden de ideas, desde 1980, fueron más de 50 Planes Marshall (más de 4.600 millardos de dólares) que los pueblos de la Periferia transfirieron a los acreedores del Centro.

6. La hemorragia de capitales relacionados con el rembolso de la deuda

Es necesario realizar una aproximación más fina de lo que representa el rembolso de la deuda haciendo uso de la noción de transferencia neta sobre la deuda, que es una noción adecuada para cuantificar la hemorragia de capitales para los PED relacionada con el rembolso de la deuda. Representa la diferencia entre el servicio de la deuda (rembolsos anuales -intereses más principal- a los países industrializados) y las sumas recibidas en forma de préstamos durante el mismo período. Es entonces positivo cuando los países o el continente considerados recibe más de lo que rembolsa de la deuda. Es negativo si las sumas rembolsadas son superiores a las que entran al país. Las cifras son inapelables. Entre 1998 y 2003, esa transferencia de eleva a -540 millardos de dólares, o sea un promedio de -90 millardos por año.

7. 1994 - 2004 : Nuevo ciclo de crisis y de transferencias netas negativas para América Latina

La crisis que estalló en México a fines de 1994 fue seguida por una serie de otras que no perdonaron a ninguna de las principales economías de América Latina. Desde 1996, a cada año le correspondió una transferencia neta negativa sobre la deuda. El total de trasferencias netas negativas entre 1996 y 2002 sobrepasó los 200 millardos de dólares. El fenómeno se amplificó a partir de 1999. A partir de ese año, los países de América Latina transfirieron de manera neta cada dos años el equivalente a un Plan Marshall hacia sus acreedores.

Si se toma en cuenta que los poderes públicos latinoamericanos, entre 1996 y 2002, han rembolsado 111 milliardos por encima de lo que recibieron de nuevos préstamos (recibieron 394.170 millones de dólares en préstamos y rembolsaron 505.856 millones de dólares).

Otro ángulo de ataque: las transferencias financieras netas. Se llama transferencia financiera neta a la diferencia entre, de una parte, el servicio de la deuda (rembolsos anuales -intereses más principal- a los países acreedores) y la repatriación de beneficios por parte de las trasnacionales del Norte y, de otra parte, los flujos brutos de dinero recibidos en el año (préstamos, donaciones e inversiones que llegan desde esos mismos países acreedores). La transferencia neta se llama positiva cuando el país o el continente en cuestión recibe más (en préstamos, donaciones e inversiones) que lo que rembolsa y lo que sale en forma de repatriación de beneficios por parte de las transnacionales. Es negativo si las sumas rembolsadas y rrepatriación de beneficios son superiores a las sumas que entran al país De 1982 a 1990, en lo que concierne a América Latina, la transferencia neta ha sido negativa cada año. Durante este período, más de 200 millardos de dólares han sido transferidos de manera neta de América Latina hacia los países del Norte. Desde el 2000, la transferencia financiera neta se tornó negativa en detrimento de América Latina y Caribe [6].

8. ¿Cómo una tal situación puede perdurar sin provocar una negativa de pago por parte de los dirigentes del Sud ?

La razón fundamental: las clases dominantes de la Periferia, de las cuales la mayoría de los gobiernos del Sur y del ex bloque soviético son sus representantes, se benefician con el endeudamiento exterior se sus países. Las clases dominantes de la Periferia exportan hacia los bancos del Centro una parte importante de los capitales que han acumulado en sus países mediante diferentes medios (el desvío de préstamos internacionales, la explotación de los asalariados y pequeños productores, el robo de bienes públicos como es el caso en gran escala en las repúblicas de la ex Unión Soviética, las ayudas que reciben de los poderes públicos de la Periferia, la renta petrolera u otras rentas recibidas de las transnacionales que explotan las riquezas del país, el resultado de actividades criminales -tráfico de drogas, de armas, de seres humanos...).

El objetivo de esta maniobra es el de colocar sus capitales al abrigo y de darles, en ciertos casos, un estatus legal que no tenían originariamente. Esta exportación de capitales hace partícipe de la acumulación al Centro del sistema, lo refuerza.
Pero si se sigue esta pista, uno se da cuenta que una parte de esos capitales exportados es después prestada a los Estados y a las empresas de la Periferia. Las clases dominantes de los PED son ellas mismas acreedoras de una parte de la deuda externa de su país. Y al mismo tiempo en tanto que capitalistas de la Periferia, ellos toman prestado de los bancos y mercados financieros del Centro « capitales que ellos mismos han colocado allí » [7].

Se da la vuelta en redondo : Las elites de la Periferia toman prestado del Centro a tasas de interés superiores a las que pagan los residentes del Centro, pero inferior a las tasas que son impuestas en sus países por el Banco Central en el cuadro de acuerdos con el FMI y el Banco Mundial.

El colmo es que los capitales que toman prestados del Centro, los prestan a tasas muy elevadas a los poderes públicos (así como a los pequeños empresarios y a la clase media) de la Periferia. Es un círculo vicioso: los capitalistas de la Periferia acumulan capital explotando a los asalariados y a los pequeños productores de su región, dilapidando los recursos naturales del país... luego exportan una parte de sus capitales a los bancos del Centro. A continuación, toman prestados capitales que llevan a sus países y que prestan a tasas elevadas a sus compatriotas, aumentando fuertemente la deuda interna.

Por otro lado, compran títulos de la deuda externa en los mercados financieros de Nueva York o de Londres, donde se emiten y negocian la mayor parte de los títulos de la deuda emitidos por las entidades de la Periferia. Ellos forman parte entonces del club de acreedores de la deuda externa pública y privada de la Periferia.

Tomemos un ejemplo simple como ilustración. Los capitalistas de la Periferia (A) depositan (prestan) 200 a B (un banco del Norte) con una tasa del 4% (después de un año, reciben 8 de interés) y piden prestado 100 a ese mismo B a una tasa del 9% (al año pagan 9, entonces han transferido 1 en beneficio de B). Esos mismos capitalistas prestan los 100 a C (los poderes públicos del Sud, asalariados, pequeños o medianos productores) a una tasa del 15%. Después de un año reciben 15, quitan 9 para rembolsar a B, y ganan 6. Conclusión: B (bancos del Norte/capitalistas del Norte) gana en relación a A (capitalistas del Sur) que gana en relación a C (poderes públicos del Sur, pequeños empresarios, asalariados de la clase media, campesinos,...).

He aquí el porque las clases dominantes de la Periferia y los gobiernos a su servicio no exigen la anulación o una renegociación fundamental de la deuda externa e interna de sus países.

Nota Bene: En los cursos de economía de los países llamados en desarrollo y en los documentos del Banco Mundial y del FMI, tienen la audacia de hablar de insuficiencia de ahorro local y de la necesidad de recurrir al endeudamiento externo para paliar esta insuficiencia. Mientras que el problema es el de tomar medidas para impedir la evasión de capitales y para repartir de otra manera la riqueza de manera a permitir realmente la generación de un ahorro local que sea utilizado en beneficio de un desarrollo socialmente justo y ecológicamente sostenible.

9. Pistas para las alternativas

Suspender el rembolso de la deuda constituye una medida ineludible para todo gobierno que desee emprender un programa de reformas estructurales progresista. Para hacerlo, es necesario conseguir una relación de fuerzas favorable: apoyo de la mayoría de la población, elaborar un documento jurídico sólido para fundar en derecho la decisión de no pago (nulidad de la deuda, deuda odiosa, fuerza mayor,...), tener la garantía de solidaridad por parte de otros países endeudados (formación de un frente de países endeudados). Una decisión de suspensión de pagos que no sea acompañada por la puesta en marcha simultánea de medidas complementarias estará destinada al fracaso.

He aquí algunas propuestas para un debate necesario. Primeramente, la realización de una auditoria sobre la deuda con el fin de determinar si toda o en parte está afectada de nulidad. Segundo, la puesta en marcha de procedimientos legales a nivel nacional e internacional a fin de recuperar los haberes ilegítimamente acumulados en el interior o en el exterior del país. El objetivo es recuperar el máximo de los fondos estafados a la Nación. Tercero, la instauración de estrictas medidas de control sobre el movimiento de capitales y sobre las operaciones de cambio a fin de protegerse contra la continuación de la fuga de capitales y contra los ataques especulativos.

Cuarto, la realización de una reforma fiscal redistributiva: impuesto excepcional sobre el patrimonio de la población más rica; catastro de fortunas; impuesto sobre las ganancias de capitales, disminución del IVA sobre los productos y los servicios de base, disminución de los impuestos indirectos...

Quinto, defensa y refuerzo del sistema de seguridad social (defensa o restauración del sistema de pensiones por repartición). Asegurar el derecho a un ingreso mínimo garantizado, aumentar los salarios y las jubilaciones, reducir la faja salarial...

Sexto, el retorno al dominio público de las empresas indebidamente privatizadas comenzando por los sectores estratégicos (energía, petróleo, comunicaciones,...).
Sobre el plano internacional: además de favorecer la constitución de un frente de países endeudados, desarrollar las complementaridades y los intercambios Sud-Sud ; oponerse de manera resuelta al ALCA (apoyar el ALBA propuesto por Hugo Chávez, presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela); oponerse a la ofensiva militar de los EE.UU. (bases militares, escudo anti-misiles que implica crear una nueva base estratégica en el cono sud; Plan Colombia); apoyar las iniciativas en favor de una tasa del tipo Tobin sobre las transacciones financieras internacionales.
Las diferentes propuestas que preceden constituyen pistas para una alternativa a la espiral infernal de la deuda. Pueden ser instrumentos, entre otros, para la conformación de una caja de herramientas destinada a la construcción de otro modelo político y económico.


Notas :

[1BANCO MUNDIAL / WORLD BANK. 2003. Global Development Finance, Washington, p.13. En La página 51 del mismo informe, se puede leer: « As of March 2002, deposits from emerging markets in BIS-area banks far exceeded their borrowings », que puede traducirse por: «En marzo 2002, los depósitos de los mercados emergentes en los bancos de la zona BPI depasan en lejos sus préstamos ».

[2Ha sido analizado tanto por los economistas de la escuela de la dependencia como por los marxistas.

[3Las excepciones se cuentan con los dedos de una mano: Cuba, Venezuela, China (¿por cuánto tiempo más?), Malaisia...

[4BANCO MUNDIAL, GDF 2003.

[5BANCO MUNDIAL / WORLD BANK.. 2003. Global Development Finance.

[6Cálculos del autor sobre la base de BANCO MUNDIAL / WORLD BANK. 2003. Global Development Finance.

[7Es una manera de expresarse. Los bancos del Centro prestan capitales de los cuales una parte proviene de depósitos realizados por los capitalistas de la Periferia. En algunos casos, los depositantes y los prestatarios son los mismos capitalistas que, para dar mayor seguridad al capital acumulado, prefieren usar cuentas bancarias separadas.

Eric Toussaint

doctor en Ciencias políticas de la Universidad de Lieja y de la Universidad de París VIII, es el portavoz del CADTM internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia.
Es autor de diversos libros, entre ellos: Capitulación entre adultos. Grecia 2015: Una alternativa era posible, El Viejo Topo, Barcelona, 2020; Sistema Deuda. Historia de las deudas soberanas y su repudio, Icaria Editorial, Barcelona 2018; Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Ha sido miembro de la Comisión de Auditoria Integral del Crédito (CAIC) del Ecuador en 2007-2011.
Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015.