Argentina

La deuda es con los pueblos y con la naturaleza

Capítulo del Libro «la Deuda en América Latina y el Caribe»

12 de junio de 2023 por Beverly Keene


Este libro (virtual), cuyo título es La deuda en América Latina y el Caribe, se propone considerar la gravedad del endeudamiento como elemento de dominación capitalista y las regresivas consecuencias sobre la clase trabajadora y el pueblo. Es un aporte necesario a la “batalla de ideas” que debemos enfrentar en tiempos de crisis global. Hoy presentamos el capítulo escrito por Beverly Keene enmarcado dentro de la sección de Argentina.



 La deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
es con los pueblos

La deuda es una forma de esclavitud moderna. Así lo denuncia el premio nobel de la paz, Adolfo Pérez Esquivel, refiriéndose al sistema de deuda perpetua que desde hace tiempo se viene perfeccionando en contra nuestra. Un endeudamiento que efectivamente implica, para
una persona, una familia o una nación entera, la pérdida no solo de derechos, bienes y recursos esenciales para una vida digna, sino además de la libertad, la soberanía, la autodeterminación.

La deuda es una forma de esclavitud moderna

La experiencia de Argentina es emblemática, sin duda, aunque de ninguna manera única. Refiriéndonos solo al último medio siglo, período que coincide con la acelerada expansión de una economía capitalista especulativa y financierizada, cada vez más globalizada, desigual, genocida y ecocida, vemos que el ciclo actual de sometimiento por deuda arranca justo ahí, de la mano del golpe de Estado, su feroz represión y el autoproclamado “Proceso de Reorganización Nacional”, inscrito como tantos similares, en ese verdadero proceso mundial de reorganización político-económica.

Apenas dos días después del golpe de 1976, el Fondo Monetario Internacional FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
[FMI] aprobó un crédito que sirvió como señal de largada para los grandes bancos internacionales, ávidos de prestar su enorme liquidez de “petrodólares Petrodólares Los petrodólares son los dólares salidos del petróleo. ”. En menos de siete años, la deuda pública argentina fue multiplicada por seis, con el endeudamiento fraudulento de las empresas públicas (petróleo, agua, electricidad, etcétera), el financiamiento del aparato militar-represivo y la estatización de las deudas privadas de los propios bancos y grandes empresas.

En menos de siete años, la deuda pública argentina fue multiplicada por seis, con el endeudamiento fraudulento de las empresas públicas (petróleo, agua, electricidad, etcétera), el financiamiento del aparato militar-represivo y la estatización de las deudas privadas de los propios bancos y grandes empresas

Como corolario, se desplomaba la industria, el empleo y los salarios y se consolidaba un patrón estructural de empobrecimiento, primarización y extranjerización de la economía que, palabra más, palabra menos, rige hasta el presente. Sobrevino la “década perdida” de los 80 y el Plan Brady de salvataje a los prestamistas y la privatización a precio vil del patrimonio público acumulado durante décadas.

Siempre con el argumento de “resolver el problema de la deuda”, pero con el resultado contrario. Lo sintetizó hace años Eduardo Galeano, escritor uruguayo y eximio observador de las venas abiertas de nuestra Abya-Yala, América latina y el Caribe: “más pagamos, más debemos y menos tenemos”.

Así sucesivamente, pasando por el colapso del 2001, la moratoria de pagos y los pagos seriales, los fondos buitre Fondos buitre Fondos de inversiones que compran, en el mercado secundario (el mercadillo de la deuda), títulos de deuda de países que están en dificultades financieras. La compra es a un valor muy inferior a su valor nominal ya que los adquieren a otros inversores que prefieren sacárselos de encima a un coste menor para enjugar una pérdida o por miedo a que el país deudor haga cesación de pagos. Los fondos buitre reclaman seguidamente el pago integral de la deuda que acaban de adquirir, llegando a llevar al país deudor ante tribunales que privilegian los intereses de los inversores, típicamente tribunales estadounidenses y británicos. y el Bono Centenario —sin investigar nunca la legitimidad de los reclamos—, hasta llegar a la estafa firmada con el FMI en 2018. El préstamo más grande de la historia del Fondo —una institución que el presidente Perón había descrito como “un nuevo engendro putativo del imperialismo”— a un país que reconocía como insolvente, incumpliendo la Constitución y normativa argentinas y el propio estatuto del FMI, para continuar sometiéndolo a los intereses del gran capital y del gobierno estadounidense, a pedido expreso del entonces presidente Donald Trump.

En todo este tiempo, la deuda pública no ha dejado de servir como herramienta central de esa dominación, sobredeterminando el modelo productivo extractivista y expoliador. Así, el indicador más importante de la deuda no es su relación con el producto bruto de cada país, ni siquiera la porción del presupuesto que lleva su pago, es el nivel de pobreza y de destrucción ecológica y social planificado, permitido y naturalizado que genera.

La deuda pública no ha dejado de servir como herramienta central de esa dominación, sobredeterminando el modelo productivo extractivista y expoliador.

En vísperas de la dictadura y el arranque de este ciclo de deuda perpetua, un 7 % de la población argentina vivía en situación de pobreza. Hoy, en una Argentina esclavizada por la deuda y cogobernada por el FMI y los grandes fondos especuladores, es un 40 %, cuyos
derechos más básicos están cada vez más violentados en pos del pago de una deuda que nunca le fue consultada y aún menos le ha beneficiado. Tal como lo sentenció el Juicio Popular a la Deuda y al FMI, realizada en Argentina durante el año 2020, una deuda y acuerdos con el Fondo que constituyen crímenes económicos de lesa humanidad y de lesa naturaleza.

 No debemos, no pagamos

La resistencia a esta esclavitud moderna ha estado siempre presente, a veces con más fuerza, a veces con menos. El ciudadano Alejandro Olmos inició una denuncia penal contra el primer tramo de la estafa antes de finalizar la dictadura y, al retomar la senda constitucional, un eje central de la campaña del presidente elegido fue la promesa de “No pagar la deuda ilegítima”. Se formó un primer Multisectorial que movilizaba fuertemente en todo el país exigiendo el no pago de los reclamos de deuda que fueron ampliamente reconocidos como ilegítimos y odiosos, por sus orígenes y términos fraudulentos y sus consecuencias nefastas. En la lucha por no pagar lo que no debemos se formaron importantes alianzas populares como se mostró, por ejemplo, en el Encuentro contra la Deuda en Cuba en 1985, y en el Tribunal Permanente de los Pueblos que sesionó en Berlín en 1988, condenando entonces las políticas del FMI y el Banco Mundial Banco mundial Creado en 1944 en Bretton Woods en el marco del nuevo sistema monetario internacional, el Banco posee un capital aportado por los países miembros (189 miembros el año 2017) a los cuales da préstamos en el mercado internacional de capitales. El Banco financia proyectos sectoriales, públicos o privados, con destino a los países del Tercer Mundo y a los países antes llamados socialistas. Se compone de las siguientes tres filiales.

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La aplicación a principios de los 90 del Plan Brady, salvando a los bancos prestatarios de un impago generalizado e impulsando una nueva ola endeudadora, aquietaba un tiempo la movilización. Pero el avance de la deuda perpetua y las políticas neoliberales llevaron al
estallido. Desde Diálogo 2000 iniciamos nuestra acción Acción Título mobiliario emitido por una sociedad de acciones. Este título representa una fracción del capital social. En particular otorga a su titular (el accionista) el derecho a percibir una parte de los beneficios distribuidos (el dividendo) y de participar en las asambleas generales de la empresa. en 1997, retomando el debate e impulsando acciones contra el pago, vinculándolo a la crisis socioeconómica en ciernes y a la consolidación de la entrega neoliberal de la mano de la firma de cincuenta y cuatro tratados
bilaterales de inversión como preludio a la propuesta de EE. UU. de crear un Área de Libre Comercio (Colonización) en las Américas.

’No debemos, no pagamos’ insistimos, junto a la reivindicación de sanciones y reparaciones por las múltiples deudas históricas, ecológicas, sociales, de género, democráticas, etcétera, de las cuales nos reconocemos ’acreedores’

Nuevamente asomaba la centralidad de las alianzas entre pueblos para hacer frente a la esclavitud de la deuda. En el marco de una campaña mundial por la condonación de las deudas impagables de los países más empobrecidos, empezamos a sumar fuerzas entre movimientos populares de muchos países planteando que el problema era otro, conformando la red de Jubileo Sur y exigiendo la anulación y no pago de las deudas ilegítimamente reclamadas y pagadas ya varias veces. “No debemos, no pagamos” insistimos, junto a la reivindicación de sanciones y reparaciones por las múltiples deudas históricas, ecológicas, sociales, de género, democráticas, etcétera, de las cuales nos reconocemos “acreedores”

 La Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda

La firma del megacuerdo con el FMI en 2018 por el gobierno del empresario Mauricio Macri culminó un renovado proceso de endeudamiento externo y volvió al centro del escenario político, social, económico y ecológico argentino este drama moderno de la deuda esclavizante. Fue en ese marco y con el recambio presidencial a fines de 2019, posibilitado por el rechazo popular al brutal ajuste y recesión en marcha, que una enorme diversidad de movimientos y organizaciones populares nos unimos nuevamente a fin de impulsar una gran campaña a favor del no pago de una deuda que no debemos, pero que nos está matando.

Pandemia mediante, volvimos a las calles y los barrios, las plataformas virtuales y las fábricas, para plantear la urgencia y la posibilidad de suspender todo pago mientras se realice una investigación integral y participativa de los reclamos de deuda cuya legitimidad, en su campaña, el nuevo presidente había cuestionado. En una respuesta, sin duda, a la gravedad de la situación y al rechazo popular suscitado, el gobierno actual de Alberto Fernández llegó a denunciar judicialmente al gobierno anterior, acusándolo de administración fraudulenta y malversación de fondos. Pero borra con el codo lo escrito con la mano cuando, en marzo de 2022, firma un nuevo acuerdo con el Fondo para refinanciar la estafa, comprometiendo al pueblo a pagar con más hambre, más ajuste, más extractivismo y más sometimiento, lo que él mismo había denunciadoz.

Frente a esta realidad, la autoconvocatoria se propone seguir fortaleciendo la denuncia y la movilización, en las calles y a todo nivel, profundizando la resistencia al ajuste y la entrega y planteando caminos de soberanía y defensa de nuestros derechos. Respaldándonos en la sentencia del Juicio Popular a la Deuda y al FMI, reafirmamos nuestro derecho a no pagar lo que no debemos, a la sanción de los crímenes cometidos y a la reparación del daño que continúa siendo infligido. Y nos autoconvocamos en la construcción de una renovada
alianza entre todes les acreedores de la única deuda legítima: la deuda con nosotros, nosotras y nosotres, con los pueblos y la naturaleza, de nuestra Abya Yala y de todo el Sur global.

 Algunas referencias para más información

Juicio Popular a la Deuda y al FMI. (2020). Fallo: Argentina: Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda. bit.ly/JuicioPopularDeudaFMI-Fallo

Jubileo Sur / Américas. (2011). ¿Quién debe a quién? Apuntes para abordar la ilegitimidad de la Deuda. http://dialogo2000.blogspot.com.ar/2011/09/quien-debe-quien.html

Autoconvocatoria por la suspensión del pago e investigación de la deuda. (2020- ). Argentina: Blogspot y redes sociales.

 Descargar el libro

Puedes descargar el libro completo a partir del siguiente enlace:
https://biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar/bitstream/CLACSO/248281/1/La-deuda-AL-Caribe.pdf


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