Los atroces acuerdos migratorios de la UE: el caso de Turquía y Libia

25 de febrero por Chiara Filoni


Desde el pico de la llamada «crisis migratoria» en 2015, la UE ha sido incapaz de seguir una política digna de ese nombre sobre este tema. Así, ha negociado varios acuerdos con terceros países con el objetivo de reducir el número de personas refugiadas en su suelo. Un primer acuerdo, que comentamos en este artículo, se firmó en 2016 con Turquía con la intención de bloquear la llegada de migrantes por la ruta del Mediterráneo oriental.

También se han realizado varios acuerdos con Libia, un país que lleva a la llamada ruta del Mediterráneo Central, utilizada principalmente por migrantes del África subsahariana y del norte de África.

Otros acuerdos, en particular con Níger, Egipto, Mauritania, Sudán, Malí (véase el análisis de TNI “Expanding the fortress" (Expandiendo la fortaleza) y Marruecos, también forman parte de esta política de externalización de fronteras de la UE. El objetivo principal de esta política y estos acuerdos es transformar a terceros países en guardias fronterizos para evitar que las personas migrantes lleguen a las fronteras exteriores de la UE, sin tener que preocuparse de su destino o de un respeto elemental por la dignidad humana. De hecho, los pactos concluidos son con países dirigidos por autócratas poco preocupados por el respeto de los derechos humanos, sin que esto parezca plantear ningún problema.

Antes de entrar en los detalles de estos acuerdos, debe tenerse en cuenta que si esta política tiene como objetivo limitar la migración, fracasa completamente en su objetivo ya que, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para las personas Refugiadas, con sede en Ginebra, nunca tantos seres humanos, 60 millones en 2019, abandonaron su lugar de origen como ahora [1].

El acuerdo con Turquía

Conocido con el nombre de Dispositivo Europeo para las y los Refugiados en Turquía (en inglés EU Facility for Refugees in Turkey FRiT)), este acuerdo, que entró en vigor el 20 de marzo de 2016 [2], establece que Turquía, que entonces abrigaba a casi 2.5 millones de personas refugiadas sirias, pusiera en marcha una política más estricta para evitar que las personas refugiadas llegara a Europa. Con este acuerdo, Turquía aceptaba el regreso de cualquier futuro solicitante de asilo que llegara a las costas europeas. A cambio, la UE prometía [3] :

- acoger a un refugiado sirio seleccionado de acuerdo con criterios «humanitarios» por cada refugiado devuelto a Turquía;

- relanzar las negociaciones para la adhesión de Turquía a la Unión Europea y emitir visados a las y los ciudadanos turcos que desearan viajar o establecerse en Europa (condicionado esto a una reforma de la justicia, respeto derechos humanos y el cambio de la ley sobre terrorismo en el Estado turco);

- fortalecer la capacidad de patrulla y vigilancia de la guardia costera turca y otras autoridades turcas competentes;

- Deben darse a Turquía por parte de la UE dos tramos de 3.000 millones de euros (el primero vencido en marzo de 2018) para operaciones como el suministro de alimentos y ropa para las personas migrantes, pero también para que Turquía establezca soluciones a más largo plazo (como la construcción de hospitales, escuelas y la implementación de programas de empleo para las personas migrantes).

Varios aspectos de este acuerdo resultan muy problemáticos, si no odiosos.

La UE proporcionó a Turquía 83 millones de euros en vehículos militares blindados y equipos de vigilancia que patrullan las fronteras

En un primer momento el acuerdo «funcionó bien» para ambas partes. En el lado turco, se erigieron 911 kilómetros de muro (2,5 metros de espesor y rematado con un alambre de púas) a lo largo de la frontera entre Turquía y Siria. La UE proporcionó a Turquía 83 millones de euros en vehículos militares blindados y equipos de vigilancia que patrullan las fronteras: según Rami Abdurrahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, 42 civiles han sido asesinados tratando de llegar a Turquía desde Siria [4]. Este muro (alargado en 2018) y estos materiales han llevado a una disminución en el número de personas refugiadas a las puertas de Turquía al encerrar a las desgraciadas personas sirias en un país de guerra y temor. Como consecuencia del acuerdo, relativo a las personas refugiadas que ya habían abandonado Siria, solo 1.546 personas fueron transferidas de Europa a Turquía, mientras que las personas refugiadas sirias que se establecieron en Europa ( desde Turquía) son 12.489 [5].

A pesar de la disminución de las entradas, la población siria en Turquía continúa creciendo (hoy hay más de 3,5 millones de personas refugiadas en el país) debido a una alta tasa de natalidad, a las llegadas en curso y a los regresos de Europa. Las condiciones de detención de estas personas migrantes que se quedan en Turquía son alarmantes. Los informes de actos de violencia se han multiplicado: las personas refugiadas asesinadas horriblemente por los guardias fronterizos, golpeadas o maltratadas, detenidas y obligadas a trabajar ilegalmente en condiciones de explotación, con su derecho a solicitar asilo denegado [6]. Una investigación realizada por los medios independientes Politiken y Danwatch, así como por el semanario italiano L’espresso y el consorcio de investigación EIC, han demostrado violaciones de los derechos humanos en el tratamiento reservado a las ONG a cargo de la ayuda humanitaria: retirada de licencias para ejercer en el país, desaceleración del proceso de registro, hostigamiento, decisión de otorgar permisos solo por cortos períodos de unos pocos meses y obstrucción total de la emisión de permisos de trabajo para el personal de las ONG [7].

Como resultado, algunas deportaciones de Grecia a Turquía fueron bloqueadas por el Tribunal de Apelación, debido a la peligrosa situación en Turquía. Muchas personas migrantes han pedido ser repatriadas a su país de origen (7,000 entre 2016 y 2017), lo que dice mucho sobre el trato ofrecido por la guardia costera y la policía turcas a las personas migrantes [8].

Sin embargo, poca gente parece estar preocupada por las condiciones de vida de estas personas refugiadas: Erdogan ha declarado en repetidas ocasiones que quería devolver «sus hermanos y hermanas sirios» a su país lo antes posible. Varios representantes de la UE dijeron lo mismo.

Estos campamentos, donde millones de personas viven en condiciones de vida innobles, permiten que Turquía ejerza una presión cada vez mayor sobre la UE (con miras a nuevos fondos) bajo la amenaza de abrir las fronteras con Grecia y Bulgaria. En efecto, Ankara ya no está satisfecha con el resultado obtenido y quiere renegociar el acuerdo.

En la actualidad, sin consideraciones para las personas refugiadas, Europa no parece cambiar de posición. La falta de acuerdo sobre la distribución de las llegadas debido a los gobiernos de extrema derecha de Hungría e Italia y la hipocresía de otros países es la culpable [9].

41.500 personas viven en campamentos en las cinco islas griegas mientras que el límite se estableció en 6.200

Mientras tanto, los campos de refugiados en Grecia están estallando. Según el ACNUR, 41.500 personas viven en campamentos en las cinco islas griegas (Samos, Chios, Leros, Lesbos, Kos), mientras que el límite se estableció en 6.200 [10] . A la espera de ser identificadas, estas personas viven en condiciones inhumanas: alambre de púas, comida en mal estado, falta de agua caliente, casas y baños insalubres, terribles condiciones higiénicas (botes de basura, ratas y serpientes en todas partes); están en una situación de emergencia sanitaria y psicológica (suicidios, automutilaciones) y las listas de espera para examinar sus expedientes pueden durar hasta dos años. Sin mencionar las miles de personas refugiadas en el resto de Grecia. «Verdaderos campos de concentración» creados a nivel europeo afirma Jean Ziegler en la entrevista mencionada anteriormente.

La elección de pequeñas islas dice mucho sobre el deseo de confinar a estas poblaciones lejos de los centros, marginarlas, excluirlas, para que sus problemas se olviden más fácilmente.

La elección de pequeñas islas para establecer estos campamentos no es una casualidad (como en Lampedusa). Esta elección dice mucho sobre el deseo de confinar a estas poblaciones lejos de los centros (políticos, urbanos, etc.), marginarlas, excluirlas, para que sus problemas se olviden más fácilmente.

Finalmente, hay que tener en cuenta la falta total de transparencia en la gestión financiera y la falta de implementación de proyectos a largo plazo que caracterizan este acuerdo (no se ha construido ningún hospital, no se ha hecho ningún programa de integración). Por todas estas razones, la legalidad de este acuerdo también fue cuestionada en varias ocasiones por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, sin éxito. Por otra parte, la UE ha eludido el control democrático del Parlamento Europeo para poder concluir este acuerdo.

Relaciones odiosas con Libia

Vista de la naturaleza peligrosa de la ruta oriental, a partir de 2015 la ruta migratoria del Mediterráneo central, que conduce a Europa a través de Libia y luego a Italia, se convierte en la más utilizada. Desgraciadamente, resultará aún más peligrosa que la primera.

Como en el caso de Turquía, la UE y los Estados miembros están inyectando millones de euros en proyectos que benefician a Libia y tienen como objetivo prevenir la migración al territorio europeo. Estos proyectos, coordinados por la Comisión Europea, pero también por acuerdos bilaterales con varios Estados miembros, como España, Italia y Alemania, incluyen formación para la policía y los guardias de fronteras o el desarrollo de complejos sistemas de control (equipos de control biométrico, helicópteros, barcos y vehículos) [11].

El primer proyecto de la UE data de 2013 ( EUBAM Libia ) y tiene como objetivo formar la capacidad militar libia en las costas (formación impartida por el ejército italiano, alemán y francés), mientras que en 2015, la Operación Sophia es la primera operación militar contra personas refugiadas a nivel europeo con el objetivo de interceptar y destruir los buques utilizados para la trata de migrantes. Todas estas operaciones, y las que seguirán, demuestran que los intereses de Europa (y sus países miembros) están dirigidos a la protección de sus fronteras y no tienen que ver con los derechos de las personas migrantes.

Desde este punto de vista, la cooperación con Libia cumple sus objetivos. Entre 2017 y 2018, hubo una caída drástica en los pasos por el canal de Sicilia: 21.000 pasos en 2017 en comparación con alrededor de 100.000 el año anterior [12]. Veamos más de cerca a las razones de esta caída.

Los acuerdos entre Italia y Libia

Si analizamos el caso de Libia, es fundamental tener en cuenta las relaciones entre este país e Italia, cuyas historias permanecen conectadas, pues la segunda colonizó a la primera. En 2004, Italia convenció a la UE de levantar el embargo internacional sobre asuntos económicos y de instalación militar en Libia para vender el equipo de alta tecnología necesario para el control fronterizo. Funciona y, a partir de este momento, Italia apoya las políticas antimigración de Libia, en particular financiando las deportaciones por avión desde Libia a los países de origen de las personas migrantes, la construcción de centros de detención para migrantes y proporcionando a Libia equipo militar y entrenamiento para el control de las fronteras.

En 2008, bajo Berlusconi, otro giro decisivo, se firmó el acuerdo de Bengasi en el que Italia prometió reducir la deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
Libia por un monto de 5 mil millones de dólares en compensación por la ocupación colonial entre 1911 y 1943. Este tratado resulta ser una oportunidad de lucro para las empresas italianas, ya que los 5 mil millones en compensación por daños debido a la colonización son realidad utilizados para la construcción de infraestructuras en el territorio libio. Esta falsa compensación viene a cambio de una estrecha colaboración entre los dos países en la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado, la inmigración «ilegal» en la que Libia tuvo que involucrarse: es de esta manera en particular como Italia intensifica el control de sus fronteras y detiene la inmigración proveniente del continente africano Para un análisis más exhaustivo del Tratado de Bengasi , ver Filoni C., [13] .

Esto fue seguido por años de memorandos y acuerdos para la renovación de los centros de detención, de colaboración con los militares libios para interceptar y devolver a las y los refugiados que están de camino a Italia.

Cabe señalar que en febrero de 2012, la práctica de enviar refugiados rescatados en alta mar por barcos italianos a Libia fue condenada por una sentencia histórica del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Hirsi et al. contre Italie), porque las personas desplazadas por la fuerza estaban «expuestas al riesgo de malos tratos en Libia y de repatriación a Somalia o Eritrea» [14]. Sin embargo, estas prácticas no se detuvieron después de la sentencia.

Las recientes políticas italianas en materia de inmigración

También es interesante echar un vistazo a los acuerdos más recientes vistos los últimos cambios políticos y, en particular, la llegada al poder de la extrema derecha en Italia.

En abril de 2017, el Ministro del Interior italiano Minniti (gobierno de centro izquierda que precedió a la extrema derecha en el poder) con el falso pretexto de crear corredores humanitarios y proteger a las y los migrantes planeó la construcción de 20 nuevos centros de repatriación en Libia, la abolición del segundo tribunal de primera instancia para las y los solicitantes de asilo que han apelado (no hay derecho a presentar una solicitud ante el Tribunal de Apelación si se niega a su demandante), la abolición de la audiencia ante el juez (lo que significa que la persona migrante no tiene derecho a un juicio justo) y la introducción del trabajo voluntario para las y los migrantes.

A esto se suman los acuerdos secretos firmados entre el gobierno italiano de la época y Bjia Abdul Rhaman Milad, jefe de la guardia costera libia en Zawya (oeste de Libia). Bjia, con quien el gobierno italiano ha tenido relaciones, ha sido sancionado por el Consejo de Seguridad de la ONU: está acusado de gestionar la trata de personas por cuenta de Libia y, en secreto, de Italia [15] .

Además, hay evidencia de que el mismo gobierno también financió a las milicias de Dabbashi en Sabratha para detener los barcos de las personas migrantes: se habla de un soborno de 5 millones de dólares pagado por los servicios de inteligencia italianos (también y en parte responsables de una guerra dentro del clan por la monopolización de la gestión de las personas migrantes) [16] .

También en 2017, se implementó otro acto de criminalización de las ONG que operan en el Mediterráneo: el código de conducta que prohíbe que los barcos de las ONG entren en aguas libias (incluso si las personas migrantes son abandonadas por los guardacostas libios u otros barcos) y prevé, entre otras cosas, la presencia de la policía italiana a bordo de los barcos para operaciones de vigilancia. Varias ONG (Jegend Rettet , Sea Watch, Sea eye, la Asociación Europea para el rescate marítimo, SOS Mediterranean) tuvieron el coraje de decir «No» a este decreto que criminaliza sus actividades de rescate. El linchamiento público por la gente votante de derechas no se hizo esperar.

Hoy, el líder del partido político de la Liga, Matteo Salvini, Ministro del Interior bajo el gobierno de Conte I (mayo de 2018-agosto de 2019), es conocido por su política muy dura sobre la migración.

Su decreto de seguridad-bis asimila a todas personas migrantes a criminales cuando no a terroristas. El decreto prevé, entre otras, las siguientes medidas [17] :

- un fondo para la repatriación de migrantes «irregulares» de 2 millones de euros;

- el cierre de los puertos a los barcos ya no será responsabilidad del Ministerio de Infraestructura, sino del Ministro del Interior ( ¡el mismo Salvini !) que puede limitar o prohibir el tránsito en el mar italiano por razones de seguridad;

- multas de entre 3.500 y 5.500 euros por migrante (de un mínimo de 150.000 euros a un máximo de 1 millón de euros) para embarcaciones que desembarcan en un puerto a pesar de la orden del Ministro;

- confiscación de la embarcación y arresto de la o el capitán por violación de la misma prohibición;

- 3 millones de euros para la lucha contra la ayuda y la complicidad con la inmigración clandestina y para operaciones policiales encubiertas.

Esto sigue a un primer decreto de seguridad (10/2018) que preveía una bajada en la financiación de la recepción de migrantes de 35 euros a 21 euros (por persona), la abolición de la protección humanitaria (limitando severamente las posibilidades de obtener el estatus de refugiado) y hace que sea más difícil adquirir la ciudadanía (que va pasa 24 a 48 meses), con el único resultado de aumentar el número de inmigrantes sin papeles.

Nos parece que debemos sacar dos conclusiones. En primer lugar, el éxito político de Salvini es el resultado esperado y previsible del uso de las personas migrantes como objetos sobre los cuales las y los políticos intentan hacernos descargar nuestros temores (en algunos casos con éxito). Estos temores tienen su origen en la aplicación del neoliberalismo más feroz y en las medidas de austeridad introducidas en los años posteriores a la crisis financiera y económica . También se debe tener en cuenta que la reducción considerable de las llegadas (de 181.436 personas en 2016 a 23.371 en 2018) se debe principalmente en 2016 a las políticas de migración de Minniti, en funciones hasta finales de mayo de 2018 [18].

detrás de estas políticas de migración se esconden políticas neocoloniales y asesinas

En segundo lugar, detrás de estas políticas de migración se esconden políticas neocoloniales y asesinas [19] y el horror de las violaciones de los derechos humanos que provienen de no considerar a una parte de la población mundial como seres humanos de pleno derecho. Nuestros gobiernos del norte son cómplices de las violaciones de los derechos humanos perpetradas por los guardacostas y las milicias libias, así como por el ejército turco.

Gasto militar y ayuda al desarrollo

El reverso de la medalla de esta política es, por un lado, el aumento en el número de muertes entre los desplazados; por otro, la búsqueda de rutas nuevas y cada vez más peligrosas

El gasto de la UE en su conjunto en seguridad fronteriza en terceros países ha aumentado considerablemente desde el comienzo de estos acuerdos. De hecho, la UE multiplica en los últimos años los proyectos relacionados con la migración, cuyas principales prioridades son la «seguridad» y la lucha contra la «migración irregular». Como ya se explicó en el artículo de Jérôme Duval, estos fondos también provienen de la ayuda al desarrollo. Por ejemplo, un informe de Oxfam nos dice que más del 80% del presupuesto del Fondo Fiduciario de Emergencia de la UE para África (FFU), cuyo objetivo es responder a situaciones de crisis en el continente Africano, proviene del Fondo Europeo de Desarrollo y otros fondos de desarrollo y ayuda humanitaria [20]. Sin embargo, el informe de Oxfam muestra que el 22% de este fondo está destinado a la gestión de la migración, el 13,5% a la seguridad, el 63% a la cooperación al desarrollo y el 1,5% a la investigación. Si esto es cierto, por un lado, el Fondo Europeo de Desarrollo para África, que se supone que crea oportunidades de desarrollo económico y brinda apoyo a las personas desplazadas, se utiliza de manera significativa para poner fin a la inmigración a Europa.

Varios informes muestran que los actores que más se benefician de estas políticas de militarización fronteriza son las compañías de armas, tecnología y seguridad, no directamente vía la Unión Europea, que no pueden financiar equipamiento militar (letal) vendido a terceros países con sus propios fondos, sino vía los Estados miembros (principalmente Italia y Alemania).

El reverso de la medalla de esta política es, por un lado, el aumento en el número de muertes entre los desplazados; por otro, la búsqueda de rutas nuevas y cada vez más peligrosas en la medida en que las primeras están bloqueadas por la UE y sus estados miembros [21].

Conclusiones

La Unión Europea ve la migración como un problema de seguridad que debe abordarse con urgencia y mediante el despliegue de un número cada vez mayor de tecnologías, herramientas y recursos militarizados. Estas políticas no responden a una visión racional, no apuntan a una solución que se pudiera encontrar, por ejemplo, en la regularización de estas personas migrantes, sino que a menudo están animadas por un cortoplacismo electoralista.

Europa y sus estados miembros han optado por invertir millones de euros en asegurar, externalizar las fronteras y en la cooperación con terceros países condicionada al control de inmigración. El cierre de la «Operación Mare Nostrum» en Italia por parte de la UE (destinada a rescatar inmigrantes en el mar) y su reemplazo en noviembre de 2014 por la Operación Tritón (para el control de fronteras) bajo la égida de Frontex así como los acuerdos con Libia, Turquía y otros terceros países son un ejemplo de lo anterior. Incluso la ayuda pública al desarrollo (supuestamente para financiar proyectos de desarrollo en el Sur) se desvía para estos fines. Esto se hace debido a la falta de voluntad de los estados europeos para encontrar soluciones a la migración a nivel europeo (como el sistema de cuotas al que se oponen varios estados), y sin prestar mucha atención al régimen existente en terceros países (cuando se trata de colaborar con regímenes que violan abiertamente los derechos humanos, como Turquía, Libia y otros).

Es, por tanto, una opción política no invertir el dinero de las políticas de migración de otra manera (por ejemplo, en iniciativas de recepción e integración) y no tener en cuenta las advertencias de las organizaciones de derechos humanos y los documentos internos de la UE que atestiguan la grave violación de los derechos humanos (malos tratos, violaciones, centros de detención controlados por las milicias) perpetrada en Libia y Turquía. Esto es particularmente cierto para Italia (tanto para los gobiernos de derecha como de centro izquierda) como hemos visto, pero no solo.

También es una decisión política criminalizar cualquier forma de solidaridad como la de las ONG que operan en el Mediterráneo para salvar vidas humanas. El único propósito de los acuerdos de la vergüenza que hemos descrito es detener la migración, un fenómeno en sí mismo imposible de detener.

Recordemos aquí que el derecho a presentar una solicitud de asilo está garantizado por la Declaración Universal de Derechos Humanos, que establece, en su artículo 14: “Ante la persecución, todas las personas tienen derecho a solicitar asilo y a beneficiarse del asilo en otros países" y por la Convención de Ginebra de 1951.

Finalmente, agreguemos que el dinero de las y los contribuyentes europeos se utiliza, entre otras cosas, para construir campos de concentración en Turquía y Libia, para acuerdos secretos y para estas políticas asesinas. Si el número de pasajes disminuyó, ya sea a través de Turquía o Libia, la proporción de muertes en el conjunto de los pasajes aumentó drásticamente. Estamos ante más de 30.000 muertes en los últimos veinte años en el Mediterráneo. Es inaceptable

La autora agradece a Adrien Peroches, Christine Pagnoulle y Mats Lucia Bayer la lectura del presente artículo.

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article15641




Notas

[1Pagella C., Nous avons crée des camps de concentration , entrevista con Jean Ziegler, 20 de enero de 2020, disponible en francés:https://www.illustre.ch/magazine/jean-ziegler-avons-recree-camps-concentration

[2Para un mejor tratamiento del acuerdo, ver Duval J., Coumont B, Faniel L., ¿Quién se beneficia de la gestión de la migración? , 27 de octubre de 2017, https://www.cadtm.org/A-quien-beneficia-la-gestion-de y https://www.cadtm.org/A-quien-beneficia-la-gestion-de-las-migraciones-II

[3Shaw C., Şentek Z., Raw Deal, What happened to the billions that Brussels pledged to Turkey to keep refugees out of the EU ?, 30 de marzo de 2018, disponible en: https://theblacksea.eu/stories/billions-for-borders/secret-eu-docs-show-conflict-over-cash-for-eu-turkey-refugee-deal/

[4Zeynep, Şebnem A., Way Out, Way Out, The European Union is funding military equipment used by Turkey to stop refugees from fleeing the Syrian Civil War and entering the EU (La Unión Europea está financiando el equipo militar utilizado por Turquía para evitar que las y los refugiados huyan de la Guerra Civil siria y entren en la UE), 23 de marzo de 2018, disponible en: https://theblacksea.eu/stories/billions-for-borders/raw-deal/

[5Didonna G., L’accordo sui migranti che la Turchia di Erdogan vuole rinegoziare, septiembre de 2019, disponible en italiano: https://www.agi.it/estero/accordo_migranti_turchia_ue_corridoio_orientale-6164155/news/2019-09-11/

[6Akkerman M., Expandiendo la fortaleza, informe publicado por TNI y Stopwapenhandel, mayo de 2018, disponible en inglés: https://www.tni.org/files/publication-downloads/expanding_the_fortress_-_1.6_may_11.pdf y un resumen ejecutivo en español en https://theblacksea.eu/stories/billions-for-borders/raw-deal/

[7Ibídem 3

[8Cammilli A., A un anno dall’accordo sui migranti con la Turchia il bilancio è disastroso, 18 de marzo de 2017, disponible en italiano en: https://www.internazionale.it/notizie/annalisa-camilli/2017/03/17/europa-turchia-migranti-accordo

[9Berthelier A., Après l’échec des quotas de migrants, les limites d’une solidarité à la carte (Después del fracaso de las cuotas para migrantes, los límites de la solidaridad a la carta) , 27 de septiembre de 2018, disponible en francés en https://www.huffingtonpost.fr/entry/apres-lechec-des-quotas-de-migrants-les-limites-dune-solidarite-a-la-carte_fr_5c92de71e4b02a7e2d54288b

[10Le Monde, la Comisión de Derechos Humanos advierte sobre el «confinamiento» de solicitantes de asilo en Grecia, 25 de enero de 2020, disponible en francés en: https://www.lemonde.fr/international/article/2020/01/24/la-commission-des-droits-de-l-homme-alerte-sur-le-confinement-des-demandeurs-d-asile-en-grece_6027136_3210.html y ACNUR, Aegean Islands Weekly Snapshot, 20- 26 de enero de 2020, disponible en: https://data2.unhcr.org/en/documents/download/73657

[11Ibidem 6

[12Knaebel R. Les politiques migratoires actuelles ne sont pas rationnelles, elles sont juste électoralistes (Las políticas migratorias actuales no son racionales, son solo electoralistas), 24 de octubre de 2018, en francés en https://www.bastamag.net/Les-politiques-migratoires-actuelles-ne-sont-pas-rationnelles-elles-sont-juste

[13Fausses réparations et nouvelle colonisation italienne en Libye (Falsas reparaciones y nueva colonización italiana en Libia), 9 de octubre de 2019, disponible en francés en: https://www.cadtm.org/Fausses-reparations-et-nouvelle-colonisation-italienne-en-Libye

[14Ibídem 6.

[15Ver la entrevista con la periodista Francesca Mannocchi en Bjia, publicada el 25 de octubre de 2019: https://www.la7.it/propagandalive/video/esclusivo-lintervista-di-francesca-mannocchi-a-bija-25-10-2019-289737

[16Semprini F., Cosi le milizie di Sabatha combattono per i soldi italiani, 27 de octubre de 2017, disponible en italiano en: https://www.lastampa.it/esteri/2017/10/27/news/cosi-le-milizie-di-sabratha-combattono-per-i-soldi-italiani-1.34409864

[17Parodi A., Il decreto sicurezza bis: cosa prevede e cosa è cambiato, 5 de agosto de 2019, disponible en italiano en https://www.open.online/2019/08/05/decreto-sicurezza-bis-cosa-prevede-e-come-e-cambiato/

[18Traino A., Trapelicino L., Tra minniti e Salvini un confronto improprio?, 18 de enero de 2019, disponible en italiano en: https://www.lavoce.info/archives/57073/tra-minniti-e-salvini-un-confronto-improprio/

[19Los medios de la UE para ejercer presión sobre los países africanos para que vigilen sus puestos fronterizos y acepten retornos de personas devueltas hacen revivir una larga historia de colonialismo y neocolonialismo y solidifica una relación desigual entre los continentes.

[21Ibídem 6

Chiara Filoni

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