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Argentina
Balance de las Primeras Jornadas de Consulta Popular sobre ”ALCA, Deuda Externa y Militarización”
5 de enero de 2004

Del 20 al 26 de Noviembre se celebró en la Argentina las Primeras Jornadas de Consulta Popular sobre ”ALCA, Deuda Externa y Militarización”.

Para hacer un balance de las movilizaciones, publicamos tres documentos :

« Aportes para un balance de la Consulta Popular sobre ALCA, Deuda Externa y Militarización » por Eduardo Lucita, economista, miembro de los ‘Economistas de Izquierda’.

Entrevista a Isaac Rudnik de Barrios de Pie, un movimiento piquetero argentino, miembro de la red internacional del CADTM (Revista en Marcha, n°201).

Entrevista a Beverly Keene de Diálogo 2000 - Jubileo Sur (Revista en Marcha, n°201).


Aportes para un balance de la Consulta Popular sobre ALCA, Deuda Externa y Militarización, por Eduardo Lucita.

Acaban de concluir las Primeras Jornadas de Consulta Popular que sobre” ALCA, Deuda Externa y Militarización”, organizara la Autoconvocatoria No al ALCA -constituida por un arco plural de organizaciones sociales, políticas, culturales, religiosas, personalidades y militantes independientes- en el marco de la Campaña Continental contra la Asociación de Libre Comercio para las Américas.

Dada la magnitud alcanzada por la Consulta es oportuno trazar un breve balance, con los datos computados y disponibles hasta hoy, y las informaciones recogidas en distintas mesas de capital y el conurbano. Dado que los datos son provisorios, este balance también lo es.

1.- Unas 300 organizaciones formaron parte de esta convocatoria que fuera declarada de interés por diversos Consejos Deliberantes y legislaturas locales, por colegios y centros de estudiantes y por autoridades eclesiásticas de distintos credos y religiones.

Casi 6000 urnas cubrieron buena parte de la geografía del país. Ciudades, pueblos, barrios, colegios, universidades, lugares de trabajo, parroquias, comedores populares y plazas públicas, fueron sedes de esta votación, en desigual distribución, porque así de desigual fue la respuesta a la organización de la Autoconvocatoria.

Esta desigualdad se muestra al momento de relacionar el recuento de votos por provincia con la población de cada una de ellas. Según un trabajo realizado por ATTAC-Argentina se observan ratios de participación que van del 19.6% en Neuquén al 0.2 y 0.6 en provincias como Salta, Santa Cruz o San Luis, pasando por porcentuales que van del 7 al 9.5% en Córdoba, Buenos Aires y Capital Federal, estos diferenciales de participación encuentran una primera explicación en la disparidad de urnas instaladas en cada provincia.

Tomados los datos en su totalidad habría participado en promedio un 6.6% de la población del país. (Entiendo que estos porcentajes han sido tomado sobre población total, si así fuera no todos estarían en condiciones de votar, por lo que los porcentajes de participación serían mayores).

2.- La primera cuestión a considerar es de carácter cuantitativo. La cantidad de participantes que, según los cómputos dados a conocer, alcanza los 2.378.324 votantes al día de cierre, pero que con las proyecciones del caso se estima pueden llegar a los 2.700.000. Superando, cualquiera de estas cifras, los cálculos más optimistas.

Disponemos de pocos antecedentes para referenciarnos, pero en una iniciativa similar en Brasil, que cuadruplica nuestra población, votaron diez millones de personas. En nuestro país en la consulta por el “Seguro de Empleo y Formación y un Subsidio Universal por Hijo”, se expidieron en su momento tres millones de participantes.

En ambos casos las respectivas convocatorias tuvieron como centro organizaciones de envergadura. El MST, sindicatos, sectores importantes de la iglesia y buena parte del PT en Brasil. Entre nosotros se conformó en ese entonces un arco de alianzas de organizaciones de alcance nacional que dieron forma al FRENAPO, cuyo pivote era la CTA que volcó toda su estructura militante, con lo que se cubrió prácticamente todo el territorio nacional, y de la que participaban también organizaciones de extensión territorial importantes como la FAA y la red de Comisiones de Asociados de Bancos Cooperativos.

En esta oportunidad no hubo grandes estructuras. La CTA, no obstante formar parte en sus inicios de la Autoconvocatoria, por razones que en algún momento habrá que discutir públicamente, no participó del llamado, menos aún de su organización -no obstante muchas de sus regionales si lo hicieron- y sólo en la última semana dio a conocer un comunicado de su Mesa Nacional apoyando la consulta. Por su parte otras organizaciones sociales y políticas se sumaron sobre el momento de inicio de la consulta. El resultado ha sido que la Autoconvocatoria como tal se mostraba más débil que aquella coalición que convocara a la anterior consulta.

Esta debilidad no es un dato menor al momento de balancear la capacidad organizativa y de difusión de la Autoconvocatoria, que no obstante la voluntad y los esfuerzos realizados mostro falencias e improvisaciones varias.

Hay que recordar que en la anterior consulta se instalaron 20.000 urnas en todo el país, con un promedio de tres militantes por urna, lo que dio una capacidad social organizada de 60.000 compañeros, más la indudable capacidad logística y financiera reunida en ese entonces por las grandes organizaciones participantes.

En esta oportunidad se instalaron 5.596 urnas con un promedio de tres militantes por urna, lo que da una capacidad social organizada del orden de los 18.000 militantes, y una capacidad logística y financiera muy inferior.

Sin embargo estas falencias, debilidades e improvisaciones no hacen más que resaltar la importancia del número de participantes alcanzados. Se puede decir que en aquella oportunidad la urnas, dada la capacidad organizativa alcanzada, salían al encuentro de la gente. Ahora ha sido lo contrario, la gente, dado la escasez de urnas instaladas, debió salir a la búsqueda de las mismas para emitir su voto.

3.- La segunda característica a tener en cuenta es de orden cualitativo. Se trata de una participación que, por las características políticas de los temas en cuestión -ALCA, Deuda, Militarización- resulta mucho más comprometida que en oportunidad de la consulta por el Seguro de Empleo y Formación. (Sin intentar con esto descalificar aquella consulta, de la que participamos activamente y en pos de cuyos objetivos lo volveríamos a hacer sin duda alguna).

Téngase en cuenta, para referenciarnos una vez más en aquella formidable experiencia, que la situación política de ese momento era muy diferente: un gobierno débil, que se debilitaba día a día, una fuerte crisis de representatividad y una crisis económico-social inédita, que estallaría pocos días después, el 19 y 20D.

La actualidad es muy distinta: un gobierno que ha logrado reestablecer la capacidad de orden y mando del Estado, que busca revalorizar las instituciones de la democracia parlamentaria y que, habiendo perdido las elecciones en primera vuelta, está recreando el consenso con, al menos hasta el momento, una fuerte adhesión social.

Adicionalmente es necesario recordar que en las últimas elecciones nacionales y locales, la derecha neoliberal recogió una cantidad de votos más que significativa. En este contexto político desfavorable se realizaron las Primeras Jornadas de la Consulta Popular.

Por la temática en disputa y por las condiciones políticas este voto ha resultado más comprometido y reflexivo. Esto destaca más aún cuando el eje convocante, el ALCA, resultaba prácticamente desconocido por buena parte de la población. En este desconocimiento pesaba, pesa aún, el carácter secreto de las deliberaciones que vienen llevando adelante los gobiernos del continente desde el año 1994 (recién en el 2001 se colocaron los documentos en Internet).

Hay aquí que destacar el papel decisivo de un grupo, -escaso para las necesidades reales- de intelectuales, profesores y estudiantes universitarios, periodistas, militantes políticos y sociales, religiosos que, sin descanso, desde distintos enfoques políticos e ideológicos, aceptaron todo tipo de invitaciones a participar en conferencias y mesas de debate, en seminarios y talleres; acudiendo a cuanto programa de radio y televisión los invitara, sin vedettismos, deseos de protagonismo ni competencia alguna difundiendo la Consulta y divulgando los contenidos del ALCA y su relación con la deuda externa y la militarización del continente. En una dinámica plural y asociativa con objetivos claramente definidos.

4.- El carácter reflexivo de esta Consulta se hace evidente cuando se analizan los resultados por cada una de las preguntas incluidas, datos que es posible complementar con los informes respecto de las discusiones, el intercambio de opiniones y los debates que espontáneamente surgían en cada mesa en el momento de las votaciones.

En apretada síntesis:

* Se manifestó un rechazo unánime -según los primeros votos escrutados sería del 98%- a que se autorizara el ingreso de militares de EE.UU. para la instalación de bases o la realización de operativo conjuntos.

Es indudable que la guerra de IRAK ha jugado aquí un papel decisivo, así como el inaudito pedido de inmunidad para las tropas del operativo Aguila III.

* Una gran mayoría de participantes se expidió claramente contra el ingreso de la Argentina al ALCA. Según los primeros cómputos alcanzaría al 95% de los votantes. Más allá del mayor o menor conocimiento de los términos del acuerdo de libre comercio, se expresó así el rechazo a lo que la ciudadanía considera un proyecto de anexión y una subordinación político-económica a los EE.UU.

Aunque también es de destacar la reacción de quienes se acercaban a las mesas cuando se les explicaba que una de las consecuencias del acuerdo sería la mercantilización de la vida cotidiana con la creación de un mercado de los servicios de salud, educación, agua potable, etc. etc.

*Por último mas del 80% de los sufragios manifiesta una clara posición respecto de que Argentina no continúe con los pagos de la Deuda Externa. Sin embargo alrededor de un 15% se expidió a favor de que el país siga pagando la deuda, en tanto que estos mismos datos provisorios registran una cantidad de abstenciones de las que todavía no conocemos porcentajes.

No puede alegarse aquí desconocimiento alguno, si algo sobreabunda en relación a la deuda externa es información. Pero por los debates y comentarios recogidos en las mesas y lugares de votación existiría en estos participantes una suerte de “sentido común” acerca de que la deuda ya está sacralizada y reconocida y que sería muy “peligroso” desconocerla. Por otra parte pareciera que muchos de estos votantes acuerdan con la actual propuesta del Gobierno Nacional de una quita del 75%, plazos de pago extensos y a bajas tasas de interés para los privados, y la continuidad de los pagos a los organismos internacionales, para “no quedar aislados”.

Lo que implica la necesidad de redoblar los esfuerzos en cuanto a la verdadera significación de esta propuesta gubernamental.

Por otra parte no debe dejarse de lado al momento de extraer conclusiones políticas que quienes se acercaron a participar en la Consulta no son precisamente gente de concepciones neoliberales, como lo ponen en evidencia las respuestas a las otras preguntas.

5.- El volumen de votos alcanzado, el carácter fuertemente político de las preguntas puestas en consideración, la reflexión colectiva que estos resultados llevan implícitos, habilitan para exigir al Gobierno Nacional la realización de un plebiscito vinculante.

Pero al mismo tiempo han puesto en evidencia la existencia de un espacio para la reapropiación de las decisiones sobre los llamados “asuntos comunes” de la sociedad, para el debate y proposiciones sobre los grandes problemas del país ( la distribución del ingreso, la política tributaria, el destino de los servicios públicos privatizados, la relación con los organismos de crédito internacionales, la desocupación, etc. etc. etc.)

Un espacio plural, que facilita la unidad de acción de diversos sectores políticos y sociales, para la organización y expresión autónoma e independiente del Estado y de las instituciones del régimen, que se sustenta en el mayor protagonismo social y la menor delegación posible.

Un espacio que muestra que la crisis de representatividad mantiene su vigencia, que las instituciones siguen desprestigiadas y que se mantiene viva la expresión de Diciembre del 2001 de que la gente quiere pesar con peso propio en las decisiones.

Un espacio para recuperar el sentido original del Movimiento por la Consulta Popular -que en forma inconsulta y antidemocrática fuera desnaturalizado- para hacerlo jugar en todos los grandes debates y decisiones que hagan al futuro de la Nación y del pueblo trabajador.

El próximo 6 de diciembre se realizará el Plenario Nacional de la Autoconvocatoria en el aula magna de la Fac. de Medicina de la UBA, el temario incluye escrutinio final, una evaluación de las Primeras Jornadas y cómo continuarlas.

Este balance provisorio no es más que un aporte a la necesaria reflexión colectiva de ese Plenario Nacional.

Buenos Aires, diciembre 1º de 2003.


Entrevista a Isaac Rudnik de Barrios de Pie:“Hemos dado los primeros pasos de una experiencia excepcional"

En Marcha: ¿Cuál es el balance que hacen de esta consulta?

Rudnik: Hemos dado los primeros pasos de una experiencia excepcional, que posibilitó que miles de militantes de diversas procedencias religiosas, políticas, ideológicas, sociales, sindicales, participáramos juntos para llevar adelante la Consulta Popular que acaba de finalizar con el resultado conocido. La participación de ese espacio tan amplio y diverso es lo que nos permitió que la propuesta llegara bien abajo, a distintos sectores del campo popular que no se encuentran entre sí habitualmente, ya sea por distancia geográfica o social. Así es que pudimos instalar urnas en lugares tan diversos como el centro de la Capital Federal, la Quebrada de Humahuaca, el Impenetrable en el Chaco, Tierra del Fuego, o Villa la Cava en el Conurbano Bonaerense. En todos los lugares la afluencia de gente a votar estuvo por encima de las expectativas de los compañeros que sostuvieron las urnas durante siete días, y en todos el conocimiento previo de la gente sobre un tema aparentemente complicado como el ALCA, era mayor que el esperado, a partir de lo cual el voto en la urna iba siempre acompañado de ricos debates.
Entonces tenemos dos resultados principales: 1) Hemos contribuido a que se instale el debate que la participación o no de la Argentina en el ALCA, es un tema trascendente para nuestro futuro; 2) Hemos dado el puntapié inicial para la conformación de un espacio que deberá encontrar los ejes para darle continuidad a una acción unitaria y permanente contra las distintas manifestaciones del modelo neoliberal.

En Marcha: ¿Qué significó en el panorama político nacional?

Rudnik: Las declaraciones del Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, de que el resultado de la consulta deberá ser tenido en cuenta por el gobierno a la hora de tomar decisiones sobre el ALCA, son significativas. El gobierno debe ser consciente que se extiende en la población el sentimiento de que toda propuesta que proviene de EEUU es en principio mala para los intereses de las mayorías. Y el ALCA tiene el sello de identidad yanqui, por lo que no está lejos la situación en la que el gobierno deba contemplar seriamente la posibilidad de abandonar las negociaciones, y/o de realizar una consulta directa y específica a la población, antes de avanzar a cualquier tipo de compromiso en los marcos del ALCA. Con esta Consulta Popular estamos haciendo un aporte para que se generen esas condiciones.

En Marcha: ¿Cuál fue el aporte de los compañeros de Barrios de Pie?

Rudnik: Barrios de Pie tomó hace varios meses la decisión de trabajar la Consulta Popular, y al interior de la Autoconvocatoria No al ALCA, fuimos firmes impulsores y sostenedores de que el método de la Consulta Popular con urnas era la mejor metodología para llegar a la gente y promover la participación de la militancia.

Consecuentemente con ello desde principios de este año 2003, venimos haciendo talleres de educación popular, sobre el ALCA, la Deuda Externa y la militarización en todos nuestros centros comunitarios del país. Los resultados fueron que los compañeros del Movimiento se armaron de una serie de conocimientos que les permitieron afrontar con seguridad y claridad los debates en la calle a lo largo de toda la campaña, primero en el proceso de juntar firmas, y después en los siete días de Consulta. Los primeros balances son altamente positivos para nosotros, y creo que nuestro aporte es reconocido por todos los compañeros con los que nos tocó la suerte de trabajar en conjunto.

(Revista en Marcha, n°201)


Entrevista a Beverly Kleene de Diálogo 2000:«El gobierno tiene que convocar a un plebiscito oficial»

En Maipú 73 funcionó durante los siete días de votación el “Centro de cómputos” Desde las 9, entre 5 y 6 personas trabajaban a lo largo del día resolviendo la organización de la Consulta a nivel nacional. Chequeaban que todas las provincias, regiones, localidades y barrios del país puedan tener al menos una urna con sus respectivos materiales para poder garantizar la Consulta Popular, intentaban hacer un seguimiento acerca de qué cantidad de personas votaron diariamente en cada región para lograr una centralizacion de estos datos y asi poder informar a la prensa y a todos los compañeros que trabajaban la Consulta sobre el estado de la misma.

Allí se realizó la conferencia de prensa final y allí entrevistamos a una de las referentes de la Autoconvocatoria No al ALCA. Se trata de Beverly Kleene, integrante de Diálogo 2000 quién en esos días no se cansó de explicar que era el ALCA y por qué había que participar de la Consulta

En Marcha: ¿Están satisfechos con los resultados de la consulta?

Beverly Kleene: Podemos estar muy satisfechos por el trabajo hecho, pensar que el tema del ALCA se ha llevado a todos los rincones del país, que estas primeras jornadas de consulta han sido el resultado del esfuerzo de miles y miles de personas y organizaciones que han puesto el hombro significan una presión muy grande frente al gobierno para seguir diciendo que la posición de Argentina tiene que ser retirarse de las negociaciones y que el gobierno tiene que convocar a un plebiscito oficial, pero también significa que probablemente diez millones de argentinos en esta última semana han empezado a enterarse de qué se trata el ALCA, el primer objetivo que nos hemos propuesto que es instalar el debate en la sociedad lo hemos logrado con creces.

En Marcha: ¿Qué respuesta hubo por parte de la gente?

BK: Creo que la experiencia en las calles, aquí mismo en Capital pero también los comentarios que he escuchado de “boca de urna” de las mesas de todo el país, se pudo ver que por un lado el nivel de desinformación es muy grande lo cual significa que con estas jornadas la gente empieza a enterarse de que el ALCA existe, que compromete el futuro de todo el país y cuáles son las consecuencias que puede traer. A su vez había una avidez de parte de mucha gente de saber más, de opinar, de meterse, sobre todo en la cuestión de la militarización o sea la presencia aquí en Argentina de tropas y la posibilidad de bases militares estadounidenses, un rechazo absoluto, incluso más que el ALCA, fue una pregunta que atraía a los votantes.

También fue muy importante lo que aprendimos todos en cuanto al debate que se suscitó alrededor de la pregunta del pago de la deuda externa que sin duda cuando se haga el escrutinio vamos a ver que un porcentaje significativo de las personas votaron por el sí al pago de la deuda externa pero me parece que es un sí muy calificado, por lo menos en el debate, en la conversación con la gente, por ejemplo un sí pero que paguen los que la contrajeron, no que la sigamos pagando todos, un sí hay que pagar lo que se debe pero hay que saber lo que se debe.

Entonces ahí yo creo que ese es uno de los objetivos principales de la Consulta un debate pedagógico, un ejercicio de educación popular.

Lo lindo de este momento de la campaña es que vos escuchás a la gente que estuvo en las mesas, que estuvieron trabajando en los barrios y todos están contentos, para casi todos la experiencia cubrió sus expectativas y mucho más, eso significa que hay una base muy fuerte, muy firme, para seguir adelante.

En Marcha: Alberto Fernández dijo que iban a escuchar lo que saliera de esta consulta, que no iban a ser indiferentes, ¿puede repercutir en el gobierno esta campaña?

BK: No tengo dudas que éste es un mensaje que el gobierno argentino ya empieza a escuchar y creo que los resultados que se han visto en esta última reunión ministerial en Miami y que terminó un día anticipado la semana pasada va dando cuenta que el crecimiento del rechazo al ALCA en todo el hemisferio va teniendo una incidencia en las decisiones gubernamentales, en las posiciones que se toman no solamente en Argentina sino en todo el continente, eso es un gran logro de la campaña. Hace dos años logramos que las negociaciones se abrieran, que dejaran los proyectos, los borradores, de ser secreto de Estado y que la sociedad pudiera acceder a algunos de sus documentos.

Falta mucho en cuanto a la transparencia y todo lo demás pero se logró un paso muy importante y hoy lo que estamos logrando efectivamente y eso se vio con todas las luces en Miami es por un lado el fracaso de las intenciones y las pretensiones de Washington en cuanto a las negociaciones del ALCA y el fortalecimiento de una cierta resistencia, de una cierta oposición de parte de algunos gobiernos, sobre todo aquí en el sur y eso significa que para la continuidad, para el seguimiento de este trabajo lo que pudimos ver es que en la medida de que logramos profundizar la campaña, fortalecer el debate, fortalecer la movilización, fortalecer el pronunciamiento ciudadano, podemos tener una incidencia importante en las decisiones que tome el gobierno argentino y eso quiere decir en el seguimiento de todas las negociaciones.

(Revista en Marcha, n°201)