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Declaración de Cancún
Más vale un no acuerdo que un mal acuerdo: Las miles de soluciones están en manos de los pueblos
por La Via Campesina
16 de diciembre de 2010

Foro Global por la Vida, y la Justicia Social y Ambiental (4 al 10 de
diciembre de 2010)

Los miembros de La Vía Campesina de más de 30 países de todo el mundo
juntamos nuestras miles de luchas en Cancún para exigir a la Cumbre
sobre Cambio Climático (COP 16), justicia ambiental y respeto a la Madre
Tierra, para denunciar los ambiciosos intentos de los gobiernos,
principalmente del Norte, de comercializar todos los elementos
esenciales de la vida en beneficio de las corporaciones trasnacionales y
para dar a conocer las miles de soluciones para enfriar el planeta y
para frenar la devastación ambiental que hoy amenaza muy seriamente a la
humanidad.

Tomando como principal espacio de mobilización el Foro Alternativo
Global por la Vida, la Justicia Social y Ambiental, nosotras y nosotros
celebramos talleres, asambleas, reuniones con nuestros aliados y una
acción global que llamamos los miles de Cancún y que repercutió por todo
el planeta y hasta en las mismas salas del Moon Palace de la COP 16.
Esta acción del 7 de diciembre, tuvo como expresión de nuestra lucha una
marcha de miles de miembros de La Vía Campesina acompañados por los
indígenas Mayas de la península mexicana y nuestros miles de aliados de
organizaciones nacionales e internacionales.

La mobilización hacia Cancún inició desde el 28 de noviembre con tres
caravanas que partieron desde San Luis Potosí, Guadalajara y Acapulco,
que recorrieron los territorios más simbólicos de la devastación
ambiental pero además de las resistencias y las luchas de las
comunidades afectadas. El esfuerzo de las caravanas fue un trabajo
conjunto con la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, el
Movimiento de Liberación Nacional, el Sindicato Mexicano de
Electricistas y cientos de pueblos y personas que nos abrieron las
puertas de su generosidad y solidaridad. El 30 de noviembre arribamos
con nuestras caravanas a la Ciudad de México, celebramos un Foro
Internacional y una marcha acompañados de miles de personas y cientos de
organizaciones que también luchan por la justicia social y ambiental.

En nuestra jornada hacia Cancún, otras caravanas, una de Chiapas, otra
de Oaxaca y una de Guatemala, después de muchísimas horas de viaje, se
unieron en Merida para celebrar una ceremonia en Chichen Itza y
finalmente llegar a Cancún el 3 de diciembre para instalar nuestro
campamento por la Vida y la Justicia Social y Ambiental. Al día
siguiente, 4 de diciembre, abrimos nuestro foro y así dimos inicio a
nuestra lucha en Cancún.

¿Por qué llegamos a Cancún?

Los actuales modelos de consumo producción y comercio han causado una
destrucción medio ambiental de la cual los pueblos indígenas, campesinos
y campesinas somos las principales victimas. Así que nuestra
mobilización hacia Cancún y en Cancún es para decirle a los pueblos del
mundo que necesitamos un cambio de paradigma de desarrollo y economía.

Hay que trascender el pensamiento antropocéntrico. Hay que reconstituir
la cosmovisión de nuestros pueblos, que se basa en el pensamiento
holístico de la relación con el cosmos, la madre tierra, el aire, el
agua y todos los seres vivientes. El ser humano no es dueño de la
naturaleza, si no que es parte de todo lo que tiene vida.

Ante esta necesidad de reconstituir el sistema, el clima, la madre
tierra, denunciamos

1. Que los gobiernos continúan indiferentes ante el calentamiento del
planeta y en vez de debatir sobre los cambios de políticas necesarias
para enfriarlo, debaten sobre el negocio financiero especulativo, la
nueva economía verde y la privatización de los bienes comunes.

2. Las falsas y peligrosas soluciones que el sistema capitalista
neoliberal implementa como la iniciativa REDD+ (Reducción de emisiones
por deforestación y degradación); el MDL (Mecanismo de Desarrollo
Limpio), la geoingeniería, representan comercialización de los bienes
naturales, compra de permisos para contaminar o créditos de carbono, con
la promesa de no talar bosques y plantaciones en el Sur.

3. La imposición de la agricultura industrial a través de la
implementación de productos transgénicos y acaparamiento de tierras que
atentan contra la Soberanía Alimentaria.

4. La energía nuclear, que es muy peligrosa y de ninguna manera es
una verdadera solución.

5. Al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional, a la
Organización Mundial de Comercio por facilitar la intervención de las
grandes transnacionales en nuestros países.

6. Los impactos que ocasionan los tratados de libre comercio con los
países del Norte y la Unión Europea, que no son más que acuerdos
comerciales que abren más las puertas de nuestros países a las empresas
transnacionales para que se adueñen de nuestros bienes naturales.

7. La exclusión de los campesinos y pueblos indígenas en las
discusiones de los temas trascendentales en la vida de la humanidad y de
la madre tierra.

8. La expulsión de Compañeros y compañeras del espacio oficial de la
COP 16 por su oposición a los planteamientos de los gobiernos que apelan
por un sistema depredador que apuesta por exterminar a la madre tierra y
a la humanidad.

No estamos de acuerdo con la simple idea de “mitigar” o “adaptarnos” al
cambio climático. Se necesita justicia social, ecológica y climática,
por lo que exigimos:

1. Retomar los principios de los acuerdos de Cochabamba del 22 de
abril del 2010 como un proceso que realmente nos lleve a la reducción
real de la emisión de gases de carbono con efectos invernaderos y para
lograr la justicia social y ambiental.

2. La Soberanía alimentaria en base a la agricultura campesina
sustentable y agroecológica dado a que la crisis alimentaria y la crisis
climática son lo mismo, ambas son consecuencias del sistema capitalista.

3. Es necesario cambiar los estilos de vida y las relaciones
destructivas del medio ambiente. Hay que reconstituir la cosmovisión de
nuestros pueblos originarios, que se basa en el pensamiento holístico de
la relación con el cosmos, la madre tierra, el aire, el agua y todos los
seres vivientes.

La Vía Campesina como articulación que representa a millones y millones
de familias campesinas en el mundo y preocupados por la recuperación del
equilibrio climático llama a

1. Asumir la responsabilidad colectiva con la madre tierra, cambiando
los patrones de desarrollo de las estructuras económicas y
desapareciendo a las empresas transnacionales.

2. Reconocemos a gobiernos como el de Bolivia, Tuvalu y algunos mas,
que han tenido la valentía de resistirse ante la imposición de los
gobiernos del Norte y de las corporaciones transnacionales y hacemos un
llamado para que otros gobiernos se sumen a la resistencia de los
pueblos frente a la crisis climática.

3. Tomar acuerdos obligatorios de que todos los que contaminen el
ambiente deben rendir cuentas por los desastres y delitos cometidos
contra la madre Naturaleza. De igual forma obligar a reducir los gases
de carbono en el lugar donde se genera. El que contamina debe dejar de
contaminar.

4. Alertamos a los movimientos sociales del mundo sobre lo que
acontece en el planeta para defender la vida de la madre tierra porque
estamos definiendo lo que será el modelo de las futuras generaciones.

5. A la acción y a la movilización social de las organizaciones
urbanas y campesinas, a la innovación, a la recuperación de las formas
ancestrales de vida, a unirnos en una gran lucha para salvar a la madre
tierra que es la casa de todos y todas contra el gran capital y de los
malos gobernantes, es nuestra responsabilidad histórica.

6. A que las políticas de protección a la biodiversidad, soberanía
alimentaria, manejo y administración del agua se basen en las
experiencias y participación plena de las propias comunidades.

7. A una consulta mundial a los pueblos para decidir las políticas y
las acciones globales para detener la crisis climática.

¡Hoy!, Ahora mismo llamamos a la humanidad para actuar inmediatamente
por la reconstitución de la vida de toda la madre naturaleza,
recurriendo a la aplicación del “cosmovivir”.

Por eso, desde las cuatro esquinas del planeta nos levantamos para
decir: ¡No más daño a nuestra Madre Tierra! ¡No más destrucción al
planeta!. ¡No más desalojos de nuestros territorios! ¡No más muerte a
los hijos e hijas de la Madre Tierra! ¡No más criminalización de
nuestras luchas!

No al entendimiento de Copenhague. Si a los principios de Cochabamba.

¡Redd NO! ¡Cochabamba SI!

¡LA TIERRA NO SE VENDE, SE RECUPERA Y SE DEFIENDE!

GLOBALICEMOS LA LUCHA, GLOBALICEMOS LA ESPERANZA

Delegación de la Vía Campesina a Cancún, 9 de diciembre de 2010


La Via Campesina

http://viacampesina.org/fr