Haga clic en el icono verde de la derecha
La primavera avanza sobre el frío reinante. Nadie sabe hasta dónde llegará la explosión social y democrática. Pero desde este preciso instante, se sabe que dejará profundas trazas y que podría ser como una mancha de aceite: los pueblos de la región empiezan a ver “lo que crea sistema”, tanto en los agravios como en las aspiraciones expresadas. A partir de la denuncia de las “privatizaciones criminales”, podríamos ver emerger la de las instituciones euro-atlantistas que las han dirigido.
Bosnia-Herzegovina, verdadera mini-Yugoslavia, ha sido particularmente lastimada y destruida por la descomposición de la ex - Federación, aunque ello no ha impedido el mantenimiento de relaciones regionales (es decir familiares y nacionales) estrechas. A los años 1990 de “transición guerrera”,- entre ellos tres años de limpiezas étnicas y alrededor de cien mil muertos -, se sumaron los desastres de la “transición pacificada”, - una dependencia estrecha del capital extranjero, con la nueva banca privada -, y de un control euro-atlantista más visible que en otros lugares.
Entre 2003 y 2008, la creciente dependencia de los Balcanes Oeste hacia la Unión Europea, pudo ser percibida como benéfica. Pero en Bosnia-Herzegovina, no había siquiera un Estado capaz de legitimarse sobre bases nacionalistas. La unidad del país ha sido mantenida con fórceps. Su constitución, redactada en Dayton (USA), en 1995, sigue en vigor y refleja la escisión étnica de la guerra. El estado ha quedado varado en una pseudo-“soberanía”, bajo dominación internacional, encarnada sobre todo por el “Alto Representante” de la ONU, en la actualidad europeo, que es un verdadero “pro-consul”. Los nacionalistas croatas y serbios amenazan periódicamente con la secesión y bloquean todo intento de superar las divisiones étnicas, lo que se traduce también en discriminación hacia la ciudadanía (especialmente gitana y judía), que no forma parte de los tres pueblos reconocidos por la Constitución (Bosnio-serbios, bosnio-croatas y musulmanes llamados bosniacos, en conjunto ciudadanas y ciudadanos bosnios)
Hacia la superación de las divisiones nacionales
Ya el pasado año, el origen de las primeras movilizaciones masivas superaba las divisiones nacionales: la “revolución de los bebés” sublevó a la ciudadanía de todas las “entidades” contra la dejadez de los partidos en el poder, incapaces de entenderse en el asunto de los registros de datos personales, lo que por ejemplo impidió que una pequeña de seis meses recibiera atención médica en el extranjero.
Al mismo tiempo, el país tiene un 40% de desempleo (más de un 60% entre la juventud). Su empobrecimiento es masivo frente a una corrupción endémica. Tras una fuerte recesión (2009), no ha conocido más que estancamiento y retrocesos hasta 2013, como eco a las dificultades de sus vecinos y principales socios comerciales, Eslovenia, Italia y Croacia. El FMI, que había condicionado sus “ayudas” a la resolución de una crisis gubernamental durante quince meses, volvió a la carga en septiembre de 2012, exigiendo reformas estructurales, austeridad y privatizaciones, sobre todo en los sectores de seguros médicos y pensiones.
Estos ataques se añaden a años de privatizaciones, hoy denunciadas como “criminales”, sobre todo en la región industrial de Tuzla, de donde surgió la explosión social: entre 2000 y 2010, antiguas empresas públicas que empleaban a la mayoría de la población, fueron vendidas, - bajo el control de la Agencia Cantonal para la privatización -, a propietarios privados que dejaron de pagar a los trabajadores y las trabajadoras, declarándose en quiebra y liquidando los activos. Un gran número de asalariados y asalariadas no se han beneficiado desde entonces de cotización social alguna. En la actualidad están privados de derechos sociales, sobre todo de la posibilidad de acceder a la jubilación, pues no tienen el mínimo de años cotizados que se requieren para ello.
Politización de la revuelta
Las consignas políticas hicieron su aparición desde el tercer día de “revuelta”. Desde Tuzla, el movimiento se extendió hacia Sarajevo, Bihac y otras ciudades. Las asambleas que se multiplican elaboran cuadernos de reivindicaciones. Este ejercicio de democracia directa se expresa a través de las redes sociales y suscita así otras asambleas, que reúnen a jóvenes y viejos, - los de más edad no son los menos determinados -, mientras la prensa ha tratado de desacreditar el movimiento, hablando de hooliganismo y de agitadores venidos de fuera. La respuesta del “Frente”, que se ha establecido fuera de la órbita de los partidos políticos, ha sido clara: “quien siembra la miseria recoge cólera”. Y ésta se encuentra camino de transformarse en fuerza auto-organizada.
Comunicado de los y las manifestantes
Nosotros, que hemos salido a las calles, expresamos nuestro pesar por las heridas y daños causados, pero expresamos también nuestro pesar por las fábricas, los espacios públicos, las instituciones científicas y culturales, las vidas humanas destruidas por las acciones de aquellos que están en el poder desde hace veinte años.
Los trabajadores y los ciudadanos de Tuzla llaman a:
Catherine Samary, para SolidaritéS Suisse
Traducción : Mireya Royo