Más deuda no es la solución

21 de abril por Nicola Scherer


¿Alguien puede afirmar que las medidas tomadas tras la crisis económica y financiera de 2008 fueron para mejorar la vida de las personas?

No podremos salir de esta crisis sanitaria, ni de la crisis económica y financiera que teníamos a la vuelta de la esquina y que el Covid-19 va a precipitar, si utilizamos la misma receta de 2008. Más deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
no es la solución. Rescatar un sector privado y sus inversores, abandonando a las personas no es la solución. Necesitamos un cambio de paradigma para gestionar la actual crisis de manera diferente, implementando políticas basadas en la solidaridad y la justicia financiera, fiscal, social y ambiental.

La solución para salir de la crisis del 2008 y volver a un crecimiento económico, precario y artificial, fue el rescate del sector financiero, en especial la banca privada, convirtiendo así (su) deuda privada financiera en (nuestra) deuda pública. Así llegamos al sobreendeudamiento público actual y unas arcas vacías con un sistema de sanidad pública deficiente para hacer frente a una pandemia global como el Covid-19. Fue una decisión política, no una necesidad, la opción de rescatar a la banca privada con dinero público, que solo en España nos ha costado unos 65.725 millones de euros según el Banco de España, de los cuales apenas se han recuperado 5.225 millones.

La solución para salir de la crisis del 2008 nos llevó al sobreendeudamiento público actual y a tener unas arcas vacías con un sistema de sanidad pública deficiente para hacer frente al Covid-19

Mientras tanto, una de las bancas rescatadas y la que más nos debe, Bankia, aprobó el 28 de marzo 2020 repartir 355 millones de euros en dividendos del ejercicio 2019, gracias a la abstención en la votación del Frob, organismo público que controla el 61% del capital de Bankia. Nos hicieron creer que había que rescatar a los bancos ’demasiado grandes para dejar caer’, porque si no, nos hundiríamos en el caos.

Sin embargo, las respuestas políticas a la crisis de 2008 fueron nefastas para una gran parte de la población; durísimas medidas de austeridad, que pusieron el pago de la deuda publica a acreedores, mayoritariamente bancos alemanes y franceses, por encima de la atención a las personas. En este sentido el ejemplo más claro fue el cambio del articulo 135 de la Constitución Española en verano 2012. Las políticas de austeridad y recortes impactaron a los presupuestos públicos y la calidad de los servicios públicos indispensable para proteger la vida. Según el Ministerio de Hacienda, entre 2007 y 2014 el gasto público dedicado a vivienda y servicios comunitarios bajo un 47,3%, la protección del medio ambiente un 19,2% y la educación un 2,4%. El gasto sanitario público bajó en 2018 hasta un 5,9% del PIB Producto interno bruto
PIB
El PIB es un índice de la riqueza total producida en un territorio dado, estimada sobre la base de la suma de los valores añadidos.
, según el Ministerio de Sanidad. Tristemente, los que más han sufrido esta última crisis son los que menos han aportado a su gestación: las mujeres, pensionistas, familias, enfermos, migrantes y refugiados. Grandes sectores de la población en todo el mundo, que han sufrido una disminución significativa en sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales a cambio de precariedad laboral, desempleo, pobreza y falta de una vivienda digna. Al final fueron las familias y en especial las mujeres que han resistido y soportado los impactos de la crisis, contraponiendo a los recortes en sectores esenciales para el sustento de la vida su sobre esfuerzo y sobre trabajo para garantizar los cuidados.

Si miramos el impacto ambiental, es obvio que una década de políticas económicas-financieras dando preferencia al pago de la deuda no liberó los medios necesarios para afrontar la emergencia climática tal como hubiera sido necesario. Gracias a la presión de los nuevos movimientos ambientales, hemos podido experimentar recientemente un interés Interés Cantidad pagada como remuneración de una inversión o percibida por un prestamista. El interés se calcula sobre la base de la cantidad de capital invertido o prestado, de la duración de la operación y del último tipo aplicado en ese momento. político para la lucha contra la emergencia climática.

Aunque existe una falta de información, claridad y transparencia importante, podemos ver qué 10 empresas españolas han pedido la compra de sus bonos corporativos Bonos corporativos Este término aglutina a las obligaciones emitidas por las empresas pertenecientes tanto al sector privado como al público. Esta definición tan amplia es utilizada por lo general por oposición a las obligaciones emitidas por los gobiernos de los Estados (governement bonds o govies en inglés) o de otro tipo de obligaciones provistas de una garantía particular, como por ejemplo las obligaciones hipotecarias.

En este sentido, el Banco Central Banco central Entidad que, en un Estado, se encarga generalmente de la emisión de billetes de banco y del control del volumen de moneda y crédito. En España es el Banco de España quien asume dicho rol, bajo el control del Banco Central Europeo (BCE, ver más abajo).

El Banco Central de un país gestiona la política monetaria y tiene el monopolio de la emisión de la moneda nacional. Proporciona moneda a los bancos comerciales a un precio determinado por las tasas directoras, que son fijadas por el proprio banco.
Europeo (BCE BCE
Banco central europeo
El Banco Central Europeo es una institución radicada en Fráncfort, creada en 1998. Los países de la zona euro* le transfirieron sus competencias en materia monetaria y su funcióin oficial es el de asegurar la estabilidad de precios (luchar contra la inflación) en dicha zona. Sus tres órganos de decisión (El Consejo de Gobierno, el Comité Ejecutivo y el Consejo General) están compuestos por los gobernadores de los bancos centrales* de los países miembros y/o de “reconocidos” especialistas. Sus estatutos le hacen “independiente” políticamente pero está directamente influenciado por el mundo financiero.
) ha puesto a disposición unos 750.000 millones, a través de su Pandemic emergency purchase programme (PEPP), para comprar deuda pública y privada, para respaldar la liquidez del mercado y para evitar así que la prima de riesgo Prima de riesgo Cuando se concede un préstamo, el prestamista tiene en cuenta la situación económica del prestatario para fijar la tasa de interés. Un riesgo eventual de que el deudor no pueda satisfacer el reembolso provoca un aumento del tipo de interés que se le aplica. De este modo, el prestamista percibe un interés más alto, que se considera que le compensa el riesgo asumido al acordar el préstamo. Así mismo, el costo es mayor para el deudor, lo que acentúa la presión financiera que soporta. Por ejemplo, en el 2002, Argentina tuvo que hacer frente a unas primas de riesgo superiores a 4.000 puntos de base, lo que significa que si el tipo de interés del mercado es del 5 %, a este país se le prestaba a una tasa del 45 %. Esto le significó de facto no tener acceso al crédito, hundiéndose aún más en la crisis. Para Brasil, en agosto del 2.002, la prima de riesgo era de alrededor de 2.500 puntos. de los países se dispare. Lo interesante aquí es que una parte del PEPP, tiene un programa especial para la compra de deuda corporativa, el Corporate sector purchase programme (CSPP). Aunque existe una falta de información, claridad y transparencia importante, vemos que las 10 empresas españolas que ya han pedido la compra de sus bonos corporativos, o sea su deuda, son Telefonica Emisiones, Naturgy Finance, Abertis Infraestructuras, Iberdrola International, Red Eléctrica Financ, Repsol Intl. Finance, Enagás Financiaciones, Iberdrola Finanzas, Merlin Properties SOCIMI y Ferrovial Emisiones, según datos del BCE. Además de ser empresas multinacionales con conocidos beneficios millonarios, muchas de ellas son de grandes contaminantes como Iberdrola, Repsol y Enagás y con eso en gran parte responsables de la emergencia climática. O son multinacionales de grandes infraestructuras implicadas en disputas y impactos negativos en comunidades y territorios, como Abertis (¿recuerdan su disputa con el Gobierno sobre la indemnizaciones ilegítimas relacionados con la AP7?). ¿Queremos que se rescaten estas empresas con dinero público con la excusa de la crisis sanitaria?

Para terminar, es importante alejarnos un momento de las políticas nacionales y europeas, mirando hacia las instituciones de gobernanza económica financiera internacional. Vemos que el pago de la deuda y la importancia del capital siguen teniendo plena centralidad en las negociaciones durante estos días en los Encuentros de Primavera del FMI FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
y BM
. No hay duda que el Covid-19 provocará una crisis sanitaria y humanitaria sin precedentes en países de bajos ingresos, porque los gobiernos no tendrán liquidez para proteger ni a su población ni a sus economías vulnerables. La condonación inmediata de la deuda externa sería la única solución que podría liberar recursos inmediatos sin endeudar aun más estos países, tal como explicamos unas 200 organizaciones de la sociedad civil organizada en nuestro llamamiento para la cancelación de la deuda total durante 2020 para los 69 países más pobres del mundo. Aunque la vida de millones de personas en estos países está en peligro, las medidas que acuerdan los ministros de finanzas y gobernantes del FMI y BM durante esta semana, probablemente no serán suficiente. Volverán a proteger los intereses de los acreedores por encima de la vida.

Si esta vez queremos hacer las cosas diferente, hay que aplicar medidas que no se basen en el endeudamiento de nuestras generaciones futuras. Tampoco pueden suponer un nuevo rescate público al sector privado del IBEX35. Necesitamos medidas solidarias de justicia fiscal para que los que más han acumulado -multinacionales y fondos de inversiones-, paguen de forma justa y proporcional sus impuestos, contribuyendo a la lucha contra el Covid-19. En este sentido la lucha contra el Covid-19 incluye la lucha contra la evasión fiscal e incluye la lucha por la justicia financiera, para que el sector bancario y las grandes empresas rescatadas asuman su responsabilidad frente a la ciudadanía. La nacionalización de algunos bancos y empresas rescatadas con dinero público es una opción muy real y la condenación de la deuda de los paises empobrecidos es necesario y moralmente correcto.

Más deuda no es la solución. Rescatar un sector privado y sus inversores, abandonando a las personas no es la solución. La solidaridad y la justicia financiera, fiscal, social y ambiental sí nos abren vías y posibilidades de implementar otras políticas. Para ello hace falta un replanteamiento de paradigma y valores. Esta vez es más importante que nunca, escoger poner la vida en el centro y no el capital. Solo así construiremos una vida que merezca ser vivida.

Fuente: El Salto



Nicola Scherer

Investigadora del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG).

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