El combate campesino: David contra Goliat

25 de abril de 2008 por Esther Vivas


La agricultura familiar es, a día de hoy, una práctica en peligro de extinción. En el Estado español, poco más de un 5% de la población activa trabaja en el campo y la media de edad del campesinado es cada día más alta. Ser campesino hoy no está de moda, pero ¿qué se esconde detrás de este abandono masivo del campo? ¿Hacia qué modelo de agricultura avanzamos?

El pasado 17 de abril, se celebró, como viene siendo habitual en los últimos años, la jornada global de lucha campesina impulsada por el movimiento internacional Vía Campesina que integra a millones de trabajadores y trabajadoras del campo en todo el mundo. Una jornada, que este año, ha tenido como objetivo denunciar el impacto de las corporaciones transnacionales agroindustriales en el modelo agrícola y alimentario y su papel en la generación de pobreza, hambre, intimidación y destrucción del medioambiente a escala global.

No en vano cada año desparecen en el territorio español una media de 37 mil explotaciones familiares y en la Unión Europea unas 200 mil. La renta agraria de las y los campesinos del Estado disminuye anualmente, situándose en tan solo un 58% de la renta general, lo que significa más pobreza y menos poder adquisitivo para aquellos que viven, producen y cuidan de nuestros campos. Por el contrario, son las grandes explotaciones las que reciben la mayor parte de las subvenciones. En el año 2005, por tan solo poner un ejemplo, seis grandes familias de la oligarquía andaluza fueron quienes más se beneficiaron de estas “ayudas” recibiendo un total de casi 12 millones de euros. Una dinámica que se repite año tras año.

Pero este retrato a escala estatal es tan solo un reflejo de lo que ocurre a nivel internacional. Las políticas de las instituciones financieras internacionales, de la Organización Mundial del Comercio Organización Mundial del Comercio
OMC
Firmado el acuerdo el 15 de abril de 1994 y en vigencia desde el 1º de enero de 1.995, la OMC sustituye al GATT (Acuerdo general sobre aranceles y comercio). La mayor innovación introducida es que la OMC posee el estatuto de organización internacional. Su función es asegurar que ninguno de sus miembros se entregue a cualquier tipo de proteccionismo, a fin de acelerar la liberalización mundial de los intercambios comerciales, de favorecer las estrategias de las multinacionales. Está dotada de un tribunal internacional (órgano de resolución de conflictos) que juzga las eventuales violaciones de su texto fundador de Marraquech.
, los Acuerdos de Asociación Económica (EPA), la Política Agraria Común... promueven un modelo de agricultura basado en el cultivo intensivo, la privatización de los recursos naturales, y el libre comercio. En definitiva, una producción al servicio de los intereses de las multinacionales del agribusiness.

Este sistema tiene graves consecuencias medioambientales y sociales. Se trata de un modelo que promueve el uso de químicos, pesticidas, Organismos Genéticamente Modificados... en aras de una mayor productividad y rentabilidad sin tener en cuenta las consecuencias de estas prácticas en el medio ambiente y en la salud de la mano de obra y de los y las consumidores. Un modelo productivo que prima determinadas variedades más resistentes y comerciales generando una pérdida en la biodiversidad y una homogeneización en nuestro consumo. En pocas palabras, una dinámica que antepone los intereses económicos de las grandes multinacionales por encima de las necesidades de las comunidades y los límites de los recursos naturales.

Este modelo de producción agroalimentaria también tiene una relación directa con el creciente calentamiento global. La agricultura y la ganadería industrializadas con la práctica del monocultivo Monocultivo Cultivo de un solo producto. Numerosos países del Sur han sido llevados a la especialización en un producto destinado a la exportación (algodón, café, cacao, cacahuete, tabaco, etc.) a fin de conseguir las divisas exigidas para la amortización de la deuda. , la destrucción de tierras, el transporte intercontinental de alimentos, entre otros, generan las mayores tasas de emisión de gases de efecto invernadero y, en consecuencia, son responsables del cambio climático, incluso por encima de sectores como el energético y el transporte.

Frente a esta situación, cada vez son más los actores sociales (campesinos, ecologistas, sindicalistas y consumidores) quienes se unen para afirmar que la agricultura no es una mercancía, que los recursos naturales (el agua, las semillas, las tierras, los bosques...) tienen que estar en manos de los pequeños productores y que no se puede privatizar ni especular con aquello que pertenece desde hace siglos a los pueblos.

Se trata de defender la soberanía alimentaria, el derecho de las comunidades a decidir sus propias políticas agrícolas y de alimentación, a proteger y a regular la producción y el comercio interior con el objetivo de conseguir un desarrollo sostenible y garantizar la seguridad alimentaria. Es necesario priorizar los mercados locales y nacionales, fortalecer la agricultura, la pesca y la ganadería familiar, organizando la producción de alimentos, la distribución y el consumo sobre la base de la sostenibilidad social, económica y medioambiental. Alcanzar estos objetivos requiere de una estrategia que rompa con las políticas agrícolas neoliberales impuestas por la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial Banco mundial Creado en 1944 en Bretton Woods en el marco del nuevo sistema monetario internacional, el Banco posee un capital aportado por los países miembros (189 miembros el año 2017) a los cuales da préstamos en el mercado internacional de capitales. El Banco financia proyectos sectoriales, públicos o privados, con destino a los países del Tercer Mundo y a los países antes llamados socialistas. Se compone de las siguientes tres filiales.

Mas...
y el Fondo Monetario Internacional FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
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Este 17 de abril debemos de recordar que la denuncia de este modelo agroindustrial y la apuesta por una agricultura que sitúe en su centro al medio ambiente y a las personas es una cuestión que nos atañe a todas y a todos. No se trata de un combate fácil: es David contra Goliat, pero como cuenta la leyenda al final fue David quien acabó con el gigante.




Esther Vivas es coordinadora, junto a X. Montagut, de los libros «Supermercados, no gracias. Grandes cadenas de distribución: impactos y alternativas» y “¿Adónde va el comercio justo?”.

http://alainet.org/active/23564

Esther Vivas

Periodista i investigadora en moviments socials i polítiques agrícoles i alimentàries.
És llicenciada en periodisme i màster en sociologia. Les seves principals línies de treball són l’anàlisi dels moviments socials alternatius (antiglobalització, fòrums socials, indignats) i els impactes del model agrícola i alimentari i les alternatives que es plantegen des de la sobirania alimentària i el consum crític.
És autora de diversos llibres sobre aquestes temàtiques, alguns dels quals han estat traduïts al francès, portuguès, italià, croat i alemany.Cambiarlo para comprenderlo. Autora de diversos libros sobre movimientos sociales y políticas agrícolas y alimentarias. Su último trabajo es ‘Planeta indignado. Ocupando el futuro’ (Sequitur 2012), escrito junto a Josep Maria Antentas. En todas partes cuecen habas y aquí más.
@esthervivas | facebook.com/esthervivas | www.esthervivas.com

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