Entre la deuda ecológica y la transición capitalista-colonialista, actuemos para una transición justa y soberana

25 de noviembre de 2025 por ATTAC/CADTM Marruecos , Jawad Moustakbal


Fotografía de protesta de los obreros de la mina de Bou-Azzer contra las condiciones de trabajo y el impago de sus cotizaciones sociales.

En un mundo dominado por un sistema capitalista patriarcal, colonialista y racista que amenaza la vida humana y también la naturaleza no humana, el concepto de deuda ecológica nos debe interesar desde varios puntos de vista. El de un interés pedagógico con el fin de recordar las responsabilidades y enlazar la urgencia climática con la urgencia social. El de un interés por la justicia para los pueblos del Sur global que sufrieron y sufren siempre las consecuencias del tipo de opciones económicas, políticas y culturales decididas por una minoría parasitaria tanto en el Norte como en el Sur. El de un interés político con el fin de enlazar la cuestión ecológica al colonialismo que sometió a los pueblos y a los ecosistemas del Sur en nombre de una pretendida misión civilizadora, incluso divina, de occidente.
El concepto de deuda ecológica también permite enlazar la cuestión ecológica al neocolonialismo que alienta el extractivismo de materias primas de la periferia hacia el centro capitalista en nombre de una pretendida «ayuda» al desarrollo. Finalmente, la noción de deuda ecológica induce a la confusión producida por el colonialismo verde que perpetúa la dependencia y el extractivismo en nombre de la transición energética y el rescate del planeta.



«La Madre Tierra militarizada, cercada, envenenada, donde se violan sistemáticamente los derechos elementales, nos exige actuar».
Berta Cáceres [1]

En este artículo, después de haber introducido el concepto de deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
ecológica, trataré de demostrar, apoyándome en el ejemplo marroquí, cómo la transición en curso solamente es un proceso de legitimación del capitalismo verde, que por un lado, es un nuevo tipo de capitalismo del desastre que considera la crisis apocalíptica climática como una oportunidad para cosechar más beneficios; por el otro, es una nueva forma de colonialismo, un colonialismo verde que se aprovecha de un discurso verde para continuar el proceso de acumulación por desposesión, comenzado desde la colonización directa emprendida durante los dos siglos precedentes. En la última parte, trataré de ofrecer el perfil de una transición ecológica distinta, una transición justa para y por los pueblos.

 La deuda ecológica Deuda ecológica Es la obligación de restitución contraída como consecuencia de la degradación del medio ambiente y la bio-diversidad, de la emisión de residuos, así como del agotamiento, apropiación y control de los recursos naturales, animales y de conocimientos ancestrales.

Englobaría, entre otros aspectos : Destrucción de la biodiversidad y los ecosistemas por su sobreexplotación ; Deuda del carbono ; Exportación de residuos ; Biopiratería
: ¿Quién debe a quién?

Preparando este artículo, descubrí que el ex primer ministro francés de derecha Michel Barnier mencionó «la “deuda ecológica” como un reto fundamental al mismo nivel que la deuda presupuestaria» [2] en su discurso de política general a fines del año pasado. Barnier utilizó ese concepto para subrayar el hecho de que, actualmente, ¡la humanidad vive a crédito en lo que concierne a los GEI (gases de efecto invernadero) que el planeta es capaz de absorber!

Es una manera de marear la perdiz para el ex primer ministro y de pedir por enésima vez al pueblo que pague la factura de esta nueva crisis para beneficio Beneficio Resultado contable positivo neto fruto de la actividad de una sociedad. El beneficio neto es el beneficio después de impuestos. El beneficio a distribuir es la parte de aquél que puede ser repartido entre los accionistas. de los capitalistas, que son los principales responsables.

Esta recuperación de lemas y conceptos desarrollados en la lucha de los pueblos no son, desgraciadamente, una excepción. A lo largo de la historia las clases dominantes recuperaron los conceptos pensados y elaborados por las gentes oprimidas para expresar su aspiración de eliminar las injusticias de las que son víctimas.

Traducción:
Izquierda: Tomo esta tierra en nombre de su majestad.
Centro: Hago un ajuste estructural Ajuste estructural Política económica impuesta por el FMI como condición para la concesión de nuevos préstamos o para la refinanciación de préstamos anteriores. en esta tierra en nombre del crecimiento económico.
Derecha: Reivindico esta tierra en nombre de la transición ecológica y del crecimiento económico.

Libertad, igualdad, derechos humanos, soberanía alimentaria [3] e incluso revolución, son términos «apropiados« y «reciclados» para vaciarlos de contenido y neutralizarlos hasta que pierdan su poder movilizador y su simbolismo sobre las personas explotadas.

Las clases dirigentes comienzan generalmente a oponerse a esos conceptos y a combatirlos. Sin embargo, frente a la insistencia de «los y las de abajo» y a la intensificación de sus luchas para obtener una satisfacción, las clases dirigentes cambian de táctica y adoptan esos conceptos después de haberlos deformado.

El acaparamiento de conceptos por las clases dirigentes no solo les permite ganar la batalla ideológica sino también una legitimidad simbólica conferida por su adhesión a ideales humanitarios tales como la igualdad, la justicia, la democracia y los derechos humanos, ya que parecen representar los intereses y aspiraciones de todos los segmentos de la sociedad.

Los conceptos y términos ligados a las cuestiones ambientales no escaparon de ese proceso. Recientemente hemos asistido a un ataque mayor contra los términos elaborados por los movimientos ecologistas de la segunda mitad del siglo XX, tales como «desarrollo duradero« o «justicia climática». Ahora le toca al concepto de deuda ecológica.

Desde un punto de vista histórico el concepto de deuda ecológica debe ser considerado como una repuesta a la deuda financiera que pesa sobre numerosos países en desarrollo. La historia oficiosa de la deuda ecológica se remonta a los años 1990 y a las publicaciones de la ONG chilena Instituto de Ecología Política (IEP) (Robledo y Marcelo, 1992): «¡Acabado el saqueo, nos deben la deuda ecológica!» (Acción Acción Título mobiliario emitido por una sociedad de acciones. Este título representa una fracción del capital social. En particular otorga a su titular (el accionista) el derecho a percibir una parte de los beneficios distribuidos (el dividendo) y de participar en las asambleas generales de la empresa. Ecológica, 1999). Ese mismo año, durante la Asamblea anual de Amigos de la Tierra Internacional en Quito, se decidió lanzar una campaña sobre la deuda ecológica. Los esfuerzos conjuntos de Amigos de la Tierra Internacional y Acción Ecológica condujeron a la creación de la Alianza de acreedores de la deuda ecológica de los pueblos del Sur (SPEDCA). Los objetivos de SPEDCA son triples. En primer lugar, la SPEDCA llama a un «reconocimiento internacional de la deuda ecológica, histórica y actual». En segundo lugar, llaman al «reconocimiento de la ilegitimidad de la deuda externa, tal como está demostrado por la deuda ecológica» En tercer lugar, formulan una serie de reivindicaciones que tienen por objetivo reparar la deuda ecológica histórica e impedir su agravamiento en el futuro.

Los conceptos de huella ecológica y de espacio ambiental fueron desarrollados por científicos en la misma época, en los años 1990.

Acción Ecológica afirma explícitamente que la campaña «no busca:

● Asignar un precio a la naturaleza;
● ni comercializar los “servicios ambientales”;
● ni conferir un precio al derecho a contaminar;
● ni promover “los intercambios de deuda contra naturaleza”, ya que la deuda externa es ilegítima y ya fue reembolsada»;

Se trata de considerar que la deuda externa del Sur hacia el Norte ya fue pagada como contrapartida a la deuda ecológica que el Norte debe al Sur, e impedir que esa deuda ecológica siga incrementándose. Como comparación, la deuda acumulada de América Latina se elevaba a 700.000 millones de USD en 1999 (o sea el equivalente solamente a 12 años de la «deuda carbono», de 60.000 millones de USD por año) (…)

En consecuencia, la deuda ecológica no pretende asignar un precio a la naturaleza, lo que podría conducir a una mercantilización de los seres vivos, pero evoca o define las responsabilidades socioambientales y las obligaciones que de ello derivan, bajo un espíritu de justicia sobre un plan de acceso a los recursos, equitativamente compartido. La deuda ecológica evoca o invoca otras ideas próximas tales como las desigualdades ecológicas, la solidaridad ecológica y el reembolso de la deuda ecológica, bajo un espíritu de «justicia ambiental».

Actualmente, la deuda ecológica se manifiesta bajo diversas formas:

Deuda climática (o del carbono): La emisión de gases de efecto invernadero (GEI) durante cientos de años y la dilapidación del presupuesto de carbono global por los países del Norte y sus clases dominantes, especialmente por las industrias ligadas a los combustibles fósiles.
Biopiratería: La apropiación de los saberes tradicionales alimentarios y medicinales por parte de las multinacionales agroalimentarias y de las farmacéuticas.
Deuda de residuos: La exportación de residuos tóxicos hacia los países pobres. Por ejemplo, el impresionante material dejado por Francia en el sur argelino. Cerca de 100.000 toneladas de material que sirvió a los experimentos nucleares franceses en las regiones de Reggane y de In Ekker. [4]
Deuda histórica Deuda histórica Es la deuda contraída fundamentalmente durante el colonialismo con los países y pueblos pertenecientes a las antiguas colonias, por la invasión y conquista de sus territorios, así como por la explotación de sus poblaciones y recursos. En la actualidad, esa deuda continúa acumulándose a través de las acciones de las empresas transnacionales, las políticas comerciales y migratorias y otras instituciones supranacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio.

Incluiría entre otros aspectos : Expolio de recursos naturales ; Genocidios ; Esclavitud ; Exterminio cultural y religioso
colonial
: Destrucción de ecosistemas y de formas de vida, incluidos los seres humanos, por la intervención militar y la supremacía occidental en ¡el «arte» de matar! y también la destrucción ligada a la explotación y el envío de recursos a la metrópoli.
Deuda neocolonial: Destrucción de ecosistemas y de formas de vida, incluidos los seres humanos, por la promoción e imposición de políticas extractivistas mediante los acuerdos neocoloniales de libre comercio, de las condicionalidades impuestas por el sistema deuda o incluso por la necesidad de adquirir divisas para comerciar en un mercado mundial dominado por las divisas de los países imperialistas, especialmente por Estados Unidos y los países europeos.

 El interés Interés Cantidad pagada como remuneración de una inversión o percibida por un prestamista. El interés se calcula sobre la base de la cantidad de capital invertido o prestado, de la duración de la operación y del último tipo aplicado en ese momento. del concepto de deuda ecológica

● El debate sobre la durabilidad tiende a ser exclusivamente prospectivo. La deuda ecológica pone de relieve de qué manera la situación actual deriva de un pasado violento e injusto. Esa dimensión histórica no puede ser ignorada en la búsqueda de un orden mundial más duradero.
● Además, la relación entre deuda externa y deuda ecológica abre una nueva perspectiva política a las relaciones internacionales, invirtiendo la relación acreedor-deudor. El concepto de deuda ecológica muestra que los países pueden mantener una relación acreedor-deudor sobre la base de relaciones físicoecológicas. Mediante el concepto de deuda ecológica, los países industrializados y los países en desarrollo mantienen una relación Norte/Sur diferente: el Norte es el deudor y el Sur el acreedor. Como comparación, el desequilibrio de los intercambios Norte/Sur ha sido evaluado en «242 billones (1 billón: 1012) en el período 1990-2015, una bendición financiera considerable para el Norte, equivalente a un cuarto de su PIB Producto interno bruto
PIB
El PIB es un índice de la riqueza total producida en un territorio dado, estimada sobre la base de la suma de los valores añadidos.
. Paralelamente las pérdidas del Sur, debidas a ese desequilibrio de los intercambios, son 30 veces superiores al monto total de la ayuda recibida en el mismo período». [5]
● La deuda ecológica es otra manera de demostrar la imposibilidad y el carácter indeseable de copiar trayectorias de desarrollo de los países industrializados.
● La puesta en común de experiencias comparables de los pueblos del Sur.

 ¿Cuál es actualmente el estado de la cuestión?

El reconocimiento implícito de esta deuda existe desde la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992 por medio del principio de las «responsabilidades comunes pero diferentes». Este reconocimiento resuena desde Estocolmo en 1972, sin embargo, actualmente permanece ampliamente ignorado en las prácticas concretas de la instituciones internacionales.

Creo que el Acuerdo de París puso en un segundo plano esta responsabilidad diferenciada con su modelo de NDCI (Nationally determined commitments…: compromisos por naciones para la reducción de los GEI) porque concretamente y desde la adopción de ese mecanismo nos encontramos que son los países menos contaminantes los que tienen los compromisos más ambiciosos.

Peor todavía, esta deuda ecológica nunca ha dejado de aumentar:

● El 65% de las financiaciones climáticas se acuerdan en forma de préstamos [6] (y no de donaciones como hacen creer los medios de comunicación del sistema), lo que retorna el pago a los pueblos del Sur de las consecuencias de las emisiones del Norte ¡además de los intereses! En 2022, para 62.000 millones de dólares en préstamos por la adaptación climática, los países del Sur tuvieron que pagar ¡88.000 millones de dólares de reembolso de deudas, más intereses! [7]
● Según Debt Justice, los países con ingresos bajos gastan cinco veces más en reembolsar sus deudas externas que en proteger sus poblaciones frente a los efectos del cambio climático.
● El FMI FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
calcula que la deuda climática (o sea una fracción de la deuda llamada ecológica) acumulada por los países del Norte de 1959 a 2035 superará los 139 billones de dólares, mientras que los compromisos anuales actuales no alcanzan ni tan solo a los 100.000 millones prometidos. [8]

La deuda climática ligada especialmente a los fenómenos extremos (inundaciones, sequía, incendios forestales…) que los países del Sur global y sus poblaciones deben hacer frente actualmente, a pesar de no tener responsabilidad en la crisis climática, debe ser pagada, lógica y legítimamente, por los países del Norte y sus multinacionales.

Desde hace cuatro o cinco años se ha comenzado a hablar en las COP (que, en la actualidad, los gobiernos y las multinacionales desprecian) de un fondo de reparación, de pérdidas y daños, cuyo presupuesto sería de 100.000 millones de dólares. Es inútil recordar que ese presupuesto, que los países del Norte nunca han respetado, está lejos de ser suficiente cuando se observa la magnitud del desastre. Como ejemplo, las inundaciones de Pakistán causaron el desplazamiento de más de 30 millones de personas y los daños materiales fueron calculados por el gobierno pakistaní en 30.000 millones de dólares.

 Transición energética: una cara diferente del neocolonialismo

Actualmente, cabe constatar que las clases dominantes, y sobre todo las del Norte pero con la complicidad de las élites del Sur, logran no solo hacer pagar el precio de la transición ecológica a los más pobres, a los de abajo, sino que aprovechan el relato creado alrededor de esta «pretendida» transición verde para acumular riquezas y aumentar sus beneficios. Estas riquezas y estos beneficios se vinculan más a un capital de desastre como tan bien lo explica Naomi Klein en su libro La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre. [9]

Lo que los gobiernos llaman «transición verde» esconde en realidad un capitalismo del desastre tecnosolucionista, en el que los capitalistas buscan nuevas oportunidades de acumulación de beneficios bajo el pretexto de proteger el medioambiente o combatir la crisis climática.

Pero, igualmente, es un proceso de recolonización acompañado por:

● Un acaparamiento masivo de tierras en África, especialmente para proyectos solares o eólicos. [10]
● Los partenariados públicos-privados (PPP) impuestos por las instituciones financieras (Banco Mundial Banco mundial Creado en 1944 en Bretton Woods en el marco del nuevo sistema monetario internacional, el Banco posee un capital aportado por los países miembros (189 miembros el año 2017) a los cuales da préstamos en el mercado internacional de capitales. El Banco financia proyectos sectoriales, públicos o privados, con destino a los países del Tercer Mundo y a los países antes llamados socialistas. Se compone de las siguientes tres filiales.

Mas...
, AFD, etc.).
● Una dependencia reforzada de los países del Sur con respecto a las tecnologías, patentes y capitales del Norte.

Para ilustrar lo precedente me apoyaré en el ejemplo marroquí, que se presenta una vez más como pionero en la llamada transición energética. Consiste en un plan muy ambicioso para la región, con un objetivo del 52% de energías renovables, en términos de potencia instalada, [11] mientras que la energía eléctrica consumida realmente permanece dominada por las energías fósiles, especialmente el carbón: [12]]

Electricidad en Marruecos, en 2024. Fuente Lowcarbonpower.com [Traducción gráfico: Energía hidráulica, Eólica, Solar, Biocombustibles, Carbón, Gas, Energía fósil sin especificar, Importes netos, Label (Marca) Bajo carbono: sistemas con reducción en emisión de CO2].

 Caso de Marruecos: ¿Transición energética o perpetuación de un proceso de acumulación por desposesión pintado de verde?

Según el Banco Mundial se requieren 53.000 millones de dólares para la transición energética en Marruecos desde ahora hasta el año 2050. Ya se han gastado 7.000 millones, principalmente de dinero público o bajo forma de créditos Créditos Suma de dinero que una persona (el acreedor) tiene el derecho de exigir de otra persona (el deudor).

Créditos privados
Préstamos concedidos por los bancos comerciales, sea cual sea el prestatario.

Créditos públicos
Préstamos concedidos por acreedores públicos, sea cual sea el prestatario.
contraídos o garantizados por el Estado
.

¿Quién paga?

Es necesario señalar que lo esencial de esa factura de transición energética la paga la ciudadanía: aumento de tarifas, tasas, endeudamiento o, incluso el fondo Hassan II, formado por ingresos provenientes de privatizaciones.

Realmente, ¿a quién beneficia?

Los principales beneficiarios son, en principio, los bancos que interfieren en todas las fases de esos proyectos, imponen sus agendas y obtienen beneficios cuando liquidan sus productos financieros (préstamos, garantías Garantías Acto que proporciona a un acreedor una seguridad en el cumplimiento del compromiso del deudor. Distinguimos entre garantías reales (derecho de retención, fianza, prenda, hipoteca, privilegio) y las garantías personales (caución, aval, carta de intención, garantía autónoma). , fianzas, bonos verdes, etc.) y recogen los intereses.

El segundo beneficiario principal son las firmas multinacionales como Engie, Siemens, Total Energie y las clases dominantes marroquíes. A la cabeza está el holding real con su rama «verde» Nareva, que controla más del 90% del mercado eólico, e incluso el jefe de gobierno Akhenouch, con su holding Akwa y su rama verde «Green of Africa», a quien se le otorgó, junto con el grupo español Acciona, el proyecto de realización de la mayor estación de desalación de África en Casablanca.

Todos esos proyectos implican el acaparamiento de tierras y de territorios, con una marginación total y la expulsión de la población local, así como el agotamiento de los recursos de agua, ya escasos, como en el caso del proyecto Noor. El acaparamiento de 3.000 hectáreas en la región de Ouarzazate, que representa el 10% de la superficie de la ciudad, y de 4.200 hectáreas en la región de Midelt, que representa el 31% de la superficie de la ciudad.

En lo que concierne al proyecto Total Energies de hidrógeno verde, en Chebeica, región de Egleimín, se está discutiendo la atribución de 170.000 hectáreas (1.700 km2, casi la superficie de la ciudad de Londres), así como 150.000 hectáreas para el faraónico proyecto Exlink, que prevé aprovisionar a Gran Bretaña de energía limpia producida en Marruecos. Ese proyecto representaría el 8% de la electricidad británica y proveería a 7 millones de residentes de Gran Bretaña.

[Traducción de la ilustración:
Una nueva fuente de energía limpia y fiable para el mercado europeo que reducirá en 1,5% las emisiones de CO2, del sector de la energía de la UE.

1) Producción: 11,5 GW de energía limpia proveniente de energía solar, eólica y de baterías de la provincia de Tan-Tan, en Marruecos.
2) Conexión: Tecnología probada de cable submarino CCHT a lo largo de 4.000 km.
3) Transmisión: Alimentar el equivalente de 7 millones de hogares con 3,6 GW para una media de 19 horas por día de energía estable y flexible.
Inversores de clase mundial:
TAQA , Octopusenergy, Total Energie, Africa Finance Corporation, GE VERNOVA]

Conviene señalar que las autoridades utilizaron dos decretos coloniales franceses para confiscar esas tierras colectivas: el decreto del 27 de abril de 1919 y el decreto del 18 de febrero de 1924, que autorizaban la confiscación por causas de utilidad pública y ponían la gestión del proceso bajo la supervisión del ministerio del Interior.

Extracto del EIES del proyecto Noor

El otro ejemplo corresponde a la industria automovilística, llamada verde, o sea el automóvil eléctrico que muchos, incluyendo militantes ecologistas, presentan como la solución mágica a la catástrofe climática.

Desde 2020 BMW es uno de los clientes de Managem, rama minera del mismo holding Royal Almada. Renault también firmó con Managem un acuerdo para el suministro de 5.000 toneladas de sulfato de cobalto por año a partir de 2025 que permite alimentar la producción de 300.000 baterías para vehículos eléctricos en su gigafábrica del norte de Francia. [13]

El cobalto utilizado para producir las aleaciones y los cátodos de las baterías de los vehículos eléctricos europeos, especialmente los de BMW y Renault, es en parte extraído de las galerías de Bou-Azzer, una de las raras minas a partir del yacimiento primario (cobalto puro en las rocas). Managem es, gracias a esta mina, uno de los cinco primeros productores mundiales de cobalto.

Contrariamente a los anuncios oficiales de las dos multinacionales BMW y Renault, que se atreven a hablar de cobalto responsable, la extracción minera en Bou-Azzer se lleva a cabo en unas condiciones catastróficas para las personas (trabajadores y vecindario) y también para la naturaleza no humana. Los mineros denuncian las condiciones de trabajo peligrosas, el material anticuado y la exposición sistemática a los polvos tóxicos. Una vez más las políticas extractivistas decididas por las élites principalmente del Norte, bajo el pretexto de la transición energética, se realizan en detrimento de las poblaciones y los ecosistemas del Sur. «Sacrified zones and sacrified people» para retomar el concepto utilizado por Naomi Klein en su libro, Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el Clima. [Ediciones Paidós, Barcelona, 2015]

La deuda ecológica es una deuda con respecto a los pueblos (principalmente del Sur global) y a la naturaleza no humana:
La deuda ecológica no es una metáfora. Es un llamado a la justicia histórica, climática y ambiental. Y expresa:

●Un cuestionamiento del modelo capitalista extractivista.
●Una reafirmación de la soberanía de los pueblos, especialmente del Sur.
●Un rechazo a cualquier mercantilización de la naturaleza (por ejemplo, a los «mercados del carbono», a los intercambios deuda contra naturaleza, etc.)

Como lo enuncia Acción Ecológica:

«No ponemos precio a la naturaleza. Rechazamos que la deuda ecológica se negocie como un activo Activo En general, el término “activo” hace referencia a un bien que posee un valor realizable o que puede generar ingresos. Por el contrario, hablamos de “pasivo”, es decir la parte del balance compuesta por los recursos de los que dispone una empresa (capital propio aportado por los socios, provisiones por riesgos y gastos, así como las deudas).
Una transición ecológica realmente justa supone una transformación radical del modo de producción, de transporte y de consumo capitalista, y debe integrar necesariamente:

La soberanía popular de las comunidades locales sobre sus territorios y sobre cualquier proyecto alternativo en todas sus etapas: diseño/concepción, construcción, puesta en marcha, explotación y mantenimiento.

Compensación a las comunidades locales que hubieran aceptado ceder sus territorios y soportar los impactos negativos seguros de tales proyectos, con beneficios como unas tarifas preferenciales, incluso servicios eléctricos totalmente gratuitos, así como la prioridad total en los empleos y la formación. Esas poblaciones ocuparían empleos cualificados y no solamente de guardianes, limpieza o trabajos de construcción manual.

El fin de los proyectos gigantes y centralizados en provecho de soluciones locales, descentralizadas, adaptadas a las necesidades locales y que eviten las grandes distancias de transporte de energía con todas las pérdidas ligadas a la necesidad de modificación de infraestructuras adaptadas.

La integración de personal obrero y técnico de las instalaciones e infraestructuras energéticas, incluidas las contaminantes. Una vez más, desde el diseño de las alternativas. Esta clase obrera forma parte de la solución y no del problema, por lo que es imperativo ganar su confianza.

El reconocimiento de los pueblos del Sur como acreedores de deudas ecológicas. Es indecente continuar hablando «de una ayuda de 100.000 millones» de Norte al Sur. Hay que comenzar a hablar de deudas de varios billones (1012) de dólares.

La socialización del sector de la energía como bien común: cogestionado y no mercantilizado.

Unas integraciones regionales en el Sur y en el Norte fundadas sobre los principios de solidaridad y complementariedad y no de competencia y especulación Especulación Actividad consistente en buscar ganancias bajo la forma de plusvalía apostando por el valor futuro de los bienes y activos financieros o monetarios. La especulación genera un divorcio entre la esfera financiera y la esfera productiva. Los mercados de cambios constituyen el principal lugar de especulación. .

La deuda ecológica es la memoria de los crímenes ambientales pasados, presentes y futuros Futuros
Contrato a término
Un contrato a término o futuros (futures en inglés) es un compromiso firme de entrega normalizado, donde las características son conocidas de antemano, por una cantidad determinada de un activo subyacente definido con precisión, en una determinada fecha, denominada vencimiento, en lugar prefijado, y negociado en un mercado a término organizado. Los contratos a término son los instrumentos financieros que más se negocian del mundo.
del capitalismo que reclama justicia, no caridad, rechaza que el futuro sea pensado sin tener en cuenta el pasado. Y nos recuerda que el paraíso de los ricos siempre se construye sobre el infierno de los pobres, especialmente en el Sur global, así como sobre el exterminio de otras formas de vida, poniendo en peligro los equilibrios fundamentales de los ecosistemas terrestres.

Las alternativas deben ser discutidas y construidas con las comunidades locales que luchan desde siempre por la defensa de sus territorios. La alternativa vendrá, en principio, de las luchas populares, de los pueblos del Sur, de su memoria, de su coraje y de su creatividad.
Debemos responder al llamamiento de Thomas Sankara para no dejar a los opresores el monopolio de la creatividad y comenzar a pensar desde abajo, con la gente de abajo, sobre las posibilidades de otro mundo y otra humanidad posibles y necesarias ¡ahora más que nunca!

Traducido al castellano por Griselda Piñero


Notas

[1Berta Isabel Cáceres fue una militante ecologista hondureña, dirigente indígena, cofundadora y coordinadora del Consejo de organizaciones populares e indígenas de Honduras (COPINH). Recibió el premio Goldman de medioambiente en 2015 por «una campaña sobre el terreno que consiguió obligar al mayor constructor de represas en el mundo a retirarse de la represa de Agua Zarca» sobre el río Gualcarque. En 2016 Berta Cáceres fue asesinada en su domicilio por intrusos armados después de recibir durante años amenazas de muerte. Un exsoldado de las fuerzas especiales hondureñas, entrenadas en Estados Unidos, afirmó que el nombre de Cáceres figuraba en su lista negra desde meses antes de su asesinato.

[2Discurso del primer ministro francés Michel Barnier sobre la deuda ecológica en https://www.lesechos.fr/politique-societe/societe/discours-de-michel-barnier-un-message-fort-envoye-sur-la-dette-ecologique-2122595, octubre de 2024.

[3A pesar de que el régimen marroquí haya implementado desde hace tiempo unas políticas agrícolas orientadas hacia la exportación que profundizaron nuestra dependencia alimentaria, los responsables osan considerar el lema «Durabilidad de la producción animal y soberanía alimentaria» como tema de la próxima edición del Salón Internacional de Agricultura de Marruecos (SIAM), que se celebrará a finales de abril de 2026 en Mequínez.
https://www.salon-agriculture.ma/#: :text=SIAM%20en%20quelques%20chiffres,%2C%20que%20Dieu%20l’assiste

[4Jean-Marie Collin y Patrice Bouveret, https://www.elsaltodiario.com/autor/jean-marie-collin

[5Jason Hickel, Christian Dorninger, Hanspeter Wieland e Intan Suwandi, «Imperialist appropriation in the world economy : Drain from the global South through unequal exchange, 1990–2015» (Apropiación imperialista en la economía mundial: Sangría del Sur global a través de un intercambio desigual, 1990-2015, marzo de 2022)

[6CLIMATE FINANCE SHADOW REPORT 2025 ANALYSING PROGRESS ON CLIMATE FINANCE UNDER THE PARIS AGREEMENT (Informe alternativo sobre la financiación del cambio climático 2025. Analizando el progreso en la financiación del cambio climático bajo el Acuerdo de París)

[7Ídem.

[8Benedict Clements, Sanjeev Gupta y Jianhong Liu, https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9333711

[9Naomi Klein, «La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre», Ediciones Paidós, Barcelona, 2007.

[10Colonialismo verde: el 70% de los minerales necesarios para las energías renovables se encuentran en los países del Sur, pero los beneficios van mayoritariamente a los países más ricos. Informe Oxfam, septiembre de 2025.

[11Es la suma total de la capacidad máxima de producción de todas las instalaciones eléctricas renovables (centrales solares, parques eólicos, energía hidráulica, etc.) medida en vatios (W). Representa la capacidad máxima de electricidad que se puede potencialmente producir y proveer si todo va bien, y no la energía realmente producida, que en general es muy inferior.

[13Mines au Maroc: la sinistre réalité du « cobalt responsable » - reporterre.net. [Minas de Marruecos: la siniestra realidad del «cobalto responsable»], julio de 2023.

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miembro de la red CADTM, la Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC Marruecos) se creó en el año 2000. ATTAC Marruecos es miembro de la red internacional del CADTM desde 2006 (que pasó a denominarse Comité para la abolición de las deudas ilegítimas desde junio de 2016). Contamos con 11 grupos locales en Marruecos. ATTAC quiere ser una red de ayuda a la apropiación por parte de los actores comprometidos en la actividad social, asociativa, sindical y más ampliamente militante de los desafíos de la mundialización sobre las problemáticas de resistencia social y ciudadana.

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Jawad Moustakbal

Attac/Cadtm Maroc

Jawad Moustakbal est le coordinateur national au Maroc pour l’International Honors Programme : «Climate Change : The Politics of Food, Water, and Energy» à la School of International Training (SIT) dans le Vermont, aux États-Unis. Il a travaillé en tant que chef de projet pour plusieurs entreprises, dont l’OCP, l’entreprise publique marocaine de phosphates. Jawad est également un militant de la justice sociale et climatique, il est membre du secrétariat national d’ATTAC/CADTM Maroc, et membre du secrétariat partagé du Comité international pour l’abolition des dettes illégitimes. Il est titulaire d’un diplôme d’ingénieur civil de l’EHTP de Casablanca.

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